Páginas

jueves, 11 de junio de 2026

El petróleo

 Una tecnología desarrollada de un modo igualitario, sano y natural puede crear máquinas que trabajen usando los elementos básicos como carburante, es decir, el agua o el aire, por ejemplo.

Cuando, debido a enfrentamientos, la tecnología se acapara, el carburante que la mueve se pudre. El símbolo más claro de la naturaleza podrida es el petróleo, pues se forma de restos biológicos enterrados bajo tierra. Es decir, que el símbolo más claro del acaparamiento del desarrollo tecnológico y de su combustible natural, el agua, es la presencia del petróleo en nuestra sociedad actual, es decir, el agua podrida. Los recursos acaparados por unos y por otros a lo largo de cientos de años, lo cual ha ennegrecido el auténtico combustible humano, el agua, transformándola en petróleo.

Los principales problemas actuales de la humanidad giran en torno al golfo Pérsico, por ser este lugar una gran fuente de petróleo. El mensaje simbólico de todo ello es sorprendente. Los ríos Éufrates y Tigris, que con su agua dieron cultivos y vida al pasado de Mesopotamia, son los dos ríos que de un modo central desembocan sus aguas en el golfo Pérsico. Es decir, que ese origen limpio y cristalino de la humanidad que se refleja en las aguas de esos dos ríos que fueron Portadores de Vida son aguas que continúan su camino hacia el golfo Pérsico, en donde simbólicamente esas aguas limpias que daban la vida se transforman en las aguas sucias del petróleo, que literalmente, en vez de dar la vida, están dando la muerte.

En cenuítica, la evolución de la vida de la sociedad humana se comunica pasando de Oriente sur a Occidente sur, luego a Occidente norte y luego a Oriente norte. Es decir, dando un giro hacia la derecha en torno a la geografía terrestre situada entre las dos líneas de volcanes y centrada en el territorio de la vieja Mesopotamia y sus alrededores, como lo es Jerusalén también. Es decir, que en esas tierras de Mesopotamia es donde se realiza el paso de la humanidad infantil, representada por Oriente sur, a la humanidad joven, representada por Occidente sur. El presente actual de la humanidad está frenando ese paso, lo cual se refleja en los acontecimientos actuales. La jerarquía dominante en la época infantil de la humanidad, que se refleja en Oriente sur, impide que la humanidad avance a través del punto del gráfico evolutivo que se refleja en Mesopotamia. Ese freno en la evolución natural y tecnológica del ser humano es lo que hace que las aguas del Éufrates y Tigris se transformen en el petróleo de la discordia.

Las señales actuales que lo indican son claras. Los poseedores del petróleo, como lo es Irán, están situados en el lado de Oriente sur, es decir, al este de Mesopotamia. Están poseídos por el islam chiita, el cual es precisamente más jerárquico y dominante, pues se halla en el lado de Oriente, en donde se refleja el niño de la humanidad que necesita de la jerarquía. Ese extra dominio jerárquico del islam chiita de Irán no solo impide el desarrollo tecnológico de la humanidad con la acaparación del petróleo, sino que afecta en general a todos los jóvenes del mundo que están en el periodo de pubertad y que necesitan desarrollarse en ese sentido entrando en contacto los hombres y las mujeres jóvenes, lo cual queda impedido y retrasado por el gran dogma del islam chiita. Lo cual explica, a su vez, las diferencias con el islam suní, el cual se sitúa más al oeste de Mesopotamia y representa, por lo tanto, al nuevo joven de la humanidad con un fuerte impulso de reivindicar la justicia, al igual que todo joven también lo tiene. Tal como son también las Sagradas Escrituras del islam, el Corán, el cual manifiesta una fuerte necesidad de justicia y reivindicación social.

El islam suní está más dirigido hacia esa justicia universal tras la búsqueda de la igualdad adulta y justa entre todos los seres, a diferencia del islam chiita, que está más centrado en la jerarquía y el dominio de unos pocos sobre una mayoría. Lo cual coincide con los atributos cenuíticos que se refieren a esas zonas, pues la zona del islam chiita se sitúa más al este de Mesopotamia, que es la zona que corresponde al niño grande de la humanidad, el cual aún necesita de la jerarquía paterna. A diferencia del islam suní, el cual se sitúa al oeste de Mesopotamia, en la zona del joven pequeño o nuevo joven, el cual siente dentro de sí un gran deseo y necesidad de reivindicación de justicia e igualdad social.

La cenuítica ayuda a comprender a todos los pueblos de la tierra para que exista una mayor comprensión entre ellos y aceptación mutua. Para que así ese mal calificado "oro" negro del petróleo, que en realidad es un agua sucia y podrida, regrese a su forma natural del agua limpia y cristalina como la que fluye por los ríos Éufrates y Tigris, para que la evolución de la humanidad vuelva a ser limpia y alimentada por los carburantes que la naturaleza pone a nuestra disposición como es el agua, obtenida así de un modo más sencillo y fluido, para poder obtener una tecnología sin censuras que alcance un alto desarrollo natural para el bienestar de todos por igual.


Fernando Ortolá 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Conclusiones y opiniones de los lectores: