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miércoles, 26 de agosto de 2026

Percepción interior

La humanidad se va adentrando cada vez más en su periodo adulto. Eso hace que la mente de los individuos tenga cada vez más poder. Lo mismo hace que cada individuo deba de centrarse más en seguir su propio determinismo. Para lo cual necesita vivir con más intensidad las esencias que forman su ser:

1- La identidad, esencia C: Debe de creer más en sí mismo, en la suerte, en el destino, en la vida, en el Creador, en los demás, en la unidad de todo, etc. 2- El cuerpo, esencia F: Debe de aceptar más los obstáculos, las limitaciones, los desafíos, el trabajo, el esfuerzo. 3- La mente, esencia S: Debe de intentar comprender todo, más y mejor. Estudiar, aprender, desarrollar el propio autoconocimiento, expresarse, hablar, comunicarse, escuchar. 4- Las emociones, esencia E: Debe de amar y sentir de un modo profundo, vivir la verdadera y propia felicidad, el auténtico bienestar y relax, hacer lo que de verdad le gusta, le distrae, le entretiene, le da tranquilidad y le hace sentir bien, seguir su verdadera voz del corazón.

Cuando un individuo actual activa de verdad las 4 esencias que componen su ser se producen en su vida fenómenos que aparentemente saltan toda lógica y que se pueden calificar como paranormales. Esos fenómenos muestran al individuo la verdad de las cosas, de un modo directo. Por ejemplo muestran al individuo que cuando activa su mente esta actúa sobre la materia y la moldea sin necesidad de que la persona haya tenido que usar las manos ni una herramienta aparentemente física, lo cual puede parecer magia a simple vista.


Voy a poner un ejemplo personal que ilustra estas palabras: Ayer caminé por parajes naturales y a unos 20 metros del camino vi una manada de vacas y toros salvajes tumbados sobre la hierba. Les hice varias fotos, y al llegar a casa me quedé observando la cara de una de esas vacas, la cual me llamó la atención por el gran aire grandilocuente de su expresión de libertad. Realmente me impresionó poder observar ese gesto tan lleno de vida personal, a diferencia de la expresión del rostro de esas vacas lecheras de granja, bien cuidadas, que descansan plácidamente sobre su pasto, mirando al transeúnte campestre totalmente complacidas con el medio que las acoge.


Sin embargo, la cara de esa vaca salvaje, aunque estaba quieta, reflejaba toda una película de acción, se podía leer en su rostro todas las peripecias que tuvo que hacer esa noche pasada para defender a sus cachorros de los jabalíes, y del acoso de los lobos, todo lo duro que eso había sido, y lo bien que se encontraba ahora, durante un momento de merecido descanso diurno, aunque aún con el recuerdo de todo el reciente ajetreo vivido.

Eso fue ayer. Hoy al levantarme e ir al cuarto de baño he visto en las formas de una toalla el dibujo del rostro de esa vaca que más me llamó la atención (o tal vez fuese toro). No he sido yo quien con las manos se ha puesto a intentar dibujar con las formas de la toalla el rostro de esa vaca de ayer que tanto me impresionó. Su rostro ha aparecido solo en esa toalla. Ahí estaba. Con el mismo tipo de ojo fiero, aunque relajado en ese momento, el mismo morro extenuado, con la boca un poco abierta, como jadeante del cansancio de las horas pasadas, y además mostrando el mismo lado izquierdo de la cara.



Se puede decir que el cerebro busca en las pareidolias la forma que quiere encontrar. Tal como se dice. Pero... la principal forma que esa toalla mostraba era tan evidente y clara, abarcaba tanto su totalidad, destacando tanto de otras posibles formas, que no dejaba lugar a dudas: ¡Era la vaca de ayer!


La vaca se comunicó hacia mí reflejando su rostro en la toalla. Con lo cual se puede decir que es la mente de la vaca junto con mi mente lo que ha dado forma a la cara de vaca reflejada en la toalla.


Esa es una demostración de que mi mente por ser adulta (independencia de ver y sentir) tiene el poder de actuar directamente en la materia, sin usar un medio material como las manos, y así de un modo directo y aparentemente mágico dibujar entre las formas de una toalla el rostro de una vaca.

Esto es una parte del efecto de las mentes adultas entrando en contacto entre ellas y dando forma a la materia del entorno, de un modo directo. Pues la mente adulta actúa de un modo interno y directo en muchas más cosas, y en todas ellas en un principio y a simplemente puede parecer pura magia.

No hace mucho después de haber visto un elefante de cerca aparecía dibujado en las formas cotidianas del entorno, ropa, objetos, con su larga trompa claramente visible. Lo mismo me sucede después de ver personas, sus rostros aparecen dibujados en las formas del entorno.

Esa faceta mencionada del poder de la mente adulta se puede asociar a la esencia S, de la mente y la comunicación. Aunque hay otras manifestaciones del poder mental y es bueno ser conscientes de ello.

Esos poderes internos del ser adulto también crecen a través de la esencia C, por ejemplo en la acción del Creador (el Dios invisible de los adultos) apartando con su mano las dificultades al ser adulto para ayudarle a alcanzar sus metas en cada momento.

Pues el ser adulto debe de ir tomando y activando esencias distintas en cada momento: la propia iniciativa (Esencia C), su cuerpo (Esencia F), su mente (Esencia S) y sus emociones (Esencia E). Es decir, que para que el individuo siga siendo él mismo (Esencia C) y continúe siguiendo al Creador (Esencia C) no debe de apegarse a ninguna esencia, y para no apegarse a ninguna esencia debe de ir tomando la esencia que llega a él en cada momento, pues ese es el modo de que el individuo al tomar la esencia siguiente pueda desapegarse de la esencia que ha tomado antes.

Al despegarse de las esencias el individuo sigue su propio determinismo y al mismo tiempo sigue al Creador, pues cuando el individuo sigue su propio determinismo está siendo tal como el creador quiere que sea, es decir, que sigue ambas cosas al mismo tiempo, el propio determinismo y al Creador, sigue la esencia C ya que ambas cosas son esencia C. Para eso el individuo debe de seguir su propio corazón verdadero, y eso es a la vez seguir al Creador.

El Creador ayuda con su mano a que el individuo tome en cada momento la esencia que le corresponde y suelte la anterior. Cuando un individuo es adulto le cuesta a veces mantenerse en la esencia correcta, soltar la anterior y tomar la siguiente, y cuando no lo hace así se siente mal, por eso para evitar que se sienta mal el Creador le ayuda en esa tarea, por ejemplo a través del fenómeno que la cenuítica denomina: el Fes.

Para comprender como funciona el Fes, retorno a mencionar el hecho de que el ser adulto siguiendo su propio impulso vital y propio determinismo debe de estar alerta y despierto para ir tomando las esencias que las circunstancias (la vida, el destino, el Creador, etc.) le va dando en cada momento, y soltando cada vez la esencia que va quedando atrás, para no quedar apegado a ella, y perder con ello el crecer hacia el Padre Creador, la libertad, la salud, etc.

El Fes es la mano del Creador apartando al individuo de la esencia que en cada momento debe dejar de tomar y acercándole a la esencia que en cada momento debe de tomar. Para comprender mejor este efecto voy a distribuir todas las esencias en 2 grandes grupos (la e2 cenuítica). Un grupo corresponde a la primera esencia C y al interior (C) y a las emociones (E), y el otro grupo corresponde a la segunda esencia F y al exterior (F) y al raciocinio (S). Podemos denominar a un grupo el emocional y a otro el razonador. Es decir, por un lado las emociones y por otro la razón.

Una vez dividido a todas las esencias entre estos dos grandes grupos que son las emociones y la razón, vamos a ver cómo actúa la mano del creador a través del Fes. Cuando lo observamos en el contexto de muchas esencias se puede decir que la mano del creador va apartando del individuo la esencia que no le corresponde tomar en cada momento y le va dando en cada momento la esencia que le corresponde tomar.

Al resumir todas las esencias en dos grupos entonces se puede observar que el Creador cada vez da al individuo uno de esos dos grupos y le aparta del otro para después volverle a dar el grupo del cual antes le había apartado y le aparta del grupo al que antes le había acercado, y así continuamente el creador va dando al individuo adulto un grupo de un modo alternado, una vez las emociones y otra vez la razón, después de nuevo las emociones y luego otra vez la razón y así sucesivamente, como al caminar del ser adulto el cual necesita de los dos pasos, una vez un paso y otra vez otro y así a lo largo de su capilar e ir sucediendo los dos pasos de un modo alternado.

Con esos dos grandes grupos de esencias de las emociones y de la razón sucede algo similar a los pasos. El individuo adulto debe de caminar con un paso y otro paso de la razón para volver a dar un paso emocional y luego otro de la razón y así mantenerse en el camino y en el caminar adulto que el individuo necesita para su salud. El creador quiere mantener al individuo en ese camino dando un paso y otro, uno emocional y otro de la razón, continuamente uno y otro paso para que así el individuo pueda mantener el equilibrio y la salud.

Es curioso el hecho de que esos dos pasos se reflejan en el cerebro humano pues se compone de un hemisferio emocional y otro racional, es decir que uno, que es normalmente el izquierdo, es el de la razón y el otro, que es normalmente el derecho, es el de las emociones.

El problema en el individuo se presenta cuando se queda atorado en uno de los dos pasos, o en el de la razón o en el de las emociones. Pues es entonces cuando el Creador con su mano va a ayudarle apartándole del lado en el que se ha quedado atorado, ya sea en las emociones o en la razón, y le conduce hacia el otro paso en el que debe de estar en ese momento. Si el individuo se atora en las emociones la mano del creador le saca de las emociones y le conduce a la razón, y si se atora en la razón le saca de la razón y le conduce a las emociones.

Cada vez que el Creador desatora a un individuo de uno de los dos pasos en el que se ha quedado atorado, con ello salva al individuo de ese bloqueo y a su vez del problema o enfermedad que el bloqueo puede producir en él.

Si el individuo no tiene una mínima actitud de escucha y de paz para poder darse cuenta de que en ese momento se está pasando por un lado o por otro, entonces el creador poco le puede ayudar pues el individuo no está predispuesto a escucharle a través de los hechos de la vida. Pero cuando un individuo dedica tiempo a la paz y a la comprensión de la armonía y a escuchar lo que la armonía, es decir el Creador, le pide, entonces el creador a través de ese lenguaje de paz que el individuo con su estudio personal crea (como pueda ser la cenuítica o la carotomía o cualquier otra ciencia o estudio de paz) se comunica con el individuo para avisarle de que se está desviando en algún paso y que debe de volver al equilibrio.

En mi caso el Creador avisa a través de la cenuítica y de la carotomía entre otras cosas. La cenuítica es mi propio personal estudio de paz que desarrollo desde hace tiempo. La carotomía son esas formas y figuras que aparecen en los objetos de un modo aparentemente casual y las cuales interpreto captando en ellas un mensaje profundo. Al igual que no hay ni brizna de aire sin la voluntad del Creador, por eso las carotomías en el fondo también están hechas por él, por la mente del Creador y en un segundo plano por la mente de todos los seres a través de las cuales se comunica la mente del Creador.

Por eso en mi caso particular el Creador se comunica conmigo a través de las carotomías, para decirme que debo de dirigirme hacia uno u otro lado de la dualidad básica, o bien hacia el lado racional o bien hacia el lado devocional, para no quedarme atorado en uno o en otro lado. El modo como dibuja las caras en las formas del entorno es sorprendente, para a través de ellas darme su mensaje, diciéndome que me dirija o bien hacia el lado emocional o bien hacia el lado racional.

Cuando aparece una cara en la que se ve solamente la mitad izquierda, con ello el creador me dice que debo de ir hacia el lado emocional, pues el lado izquierdo corresponde al lado derecho de la cara que se ve, que es el emocional. Cuando aparece una cara en la que se ve solamente la mitad derecha, con ello el creador me dice que debo de ir hacia el lado racional, pues el lado de la derecha corresponde con el lado izquierdo de la cara que se ve en la imagen, el cual es el lado racional.

Cuando en mi caminar adulto me quedo bloqueado en las emociones entonces siento un temor tan grande de abandonar las emociones e ir al lado de la razón que aunque lo deba de hacer porque es mi turno natural de ir a la razón sin embargo no puedo dar ese paso pues me da un miedo enorme ya que al hacerlo se crea dentro de mí una gran oscuridad formada por ese gran temor e inseguridad.

Esa gran oscuridad que se crea dentro de mí por haberme bloqueado en las emociones o en la razón es el Fes. El Fes me asusta tanto que la única manera que tengo para poder dar el paso hacia el lado correspondiente saliendo del lado bloqueado, es decir la única posibilidad que tengo para poder salir del bloqueo y dirigirme hacia el lado correcto, es confiando en un gran poder que me va a ayudar a superar algo de lo cual me siento incapaz.

Ese gran poder en el que puedo confiar en ese momento es el creador. Un Creador todopoderoso pero a su vez invisible que está en el corazón de todos los seres. No puedo confiar en una persona física porque sería para mí poco poder ante esa gran oscuridad interior. Debo de confiar en el mayor poder, es decir en el poder del Creador, en ese poder que está dentro de todos, que es invisible y que puede estar también en ese lugar en donde la oscuridad del Fes se manifiesta, para así poder transformar esa oscuridad en luz.

Es decir que para poder vencer la oscuridad del Fes necesito creer en ese Dios único e invisible de los adultos, en ese Dios que es el más grande y creador de todo cuanto existe. Es decir que no puedo creer en esos héroes guerreros y vencedores del mundo infantil que los niños adoran. Pues todos esos ídolos por muy fuertes que sean, como lo es Superman, no pueden vencer esa oscuridad que tengo en el interior de mi ser adulto, lo que tan solo puede ser mi fe en ese Dios invisible de los adultos.

Tampoco puedo creer simplemente en una energía todopoderosa pero que no tiene identidad, es decir que no es un ser sino tan solo una energía. Pues en ese caso tampoco me puede salvar de la oscuridad interior, del Fes. Pues necesito a un ser que además de ser todopoderoso sea un ser vivo como yo, pues esa es la única manera de que se halle próximo a mí, en mi contexto humano y que en él me pueda acompañar, tal como una gran energía que no es un ser vivo sino una cosa no puede acompañarme en este estadio humano que tan solo puedo compartir con otro ser vivo como yo.

En ese Dios creador en el que debo de creer para poder vencer la oscuridad interior (el Fes) a su vez no debe de ser un ser superior a mí sino de mi mismo nivel, pues si es superior tampoco se podrá aproximar a mí, y si no se acerca a mí tampoco podrá enfrentarse a mi oscuridad interior (el Fes). Es decir que ese Dios todopoderoso que puede ayudarme, además de ser un ser vivo, debe de estar a mi nivel, es decir, ser un humano como lo soy yo. Si es un humano entonces le debo de ayudar a él igual que él me ayuda a mí. Pues si solo me ayuda él entonces ya estamos en un desequilibrio en el que no hay igualdad y no hay proximidad y por lo tanto no puedo recibir su ayuda hasta el nivel íntimo en donde la oscuridad interior (el Fes) me afecta.

Es decir que en realidad quien me ayuda a superar mi oscuridad personal (Fes) es el prójimo. Y según mi experiencia personal cada vez que acepto al prójimo que antes rechazaba desaparece el Fes, es decir, mi oscuridad interior, pues con ello al aceptar al prójimo se manifiesta a su vez la fe en el Creador, ya que la voluntad verdadera de este es que haya paz entre todos los individuos, es decir, entre cada individuo y su prójimo.

Por eso cuando se acepta al prójimo entonces al mismo tiempo se acepta al Creador, el cual se manifiesta a través del prójimo haciendo que el individuo venza la oscuridad interior a la cual en mi caso le llamo el Fes. El Fes es una percepción personal e interior mía, y puedo decir que es realmente mágico el modo como desaparece cuando acepto al prójimo.

Cuando aparece el Fes en mi interior reflejado en algún objeto externo, comprendo directamente que debo de cambiar de un lado al otro, es decir, si estaba en el emocional debo de cambiar al racional o viceversa. Es decir que debo de dejar de atormentarme personalmente por retener una situación emocional o una situación racional, y debo de soltar esas situaciones y dirigirme hacia el otro lado aunque eso me dé temor, el temor de perder en ese momento esas emociones o esa razón, y si en ese momento hago caso al aviso del Fes y me sitúo en el lado correcto o el racional, entonces esa oscuridad desaparece.

Según todo ello y al fin y al cabo se puede concluir que el Fes es simplemente una antena de percepción interior que me avisa de la presencia de una energía negativa, ante la cual debo de continuar siguiendo mi corazón e impulso vital, es decir, mi propio determinismo adulto, aunque esa energía oscura me intente asustar para que no lo siga, para que no esté ahí, ante lo cual tal como me avisa el Fes, es decir la mano del creador quitando de mí la oscuridad, debo de seguir estando ahí, siguiendo mi impulso vital y la voz del corazón, es decir siguiendo mi propio determinismo adulto, pues entonces el creador elimina esa oscuridad que me asustaba.

También he podido comprobar que esa percepción interior me permite ayudar a otra persona a liberarse de esa energía negativa que le amenaza. Al igual que otra persona, es decir el prójimo, puede ayudarme a mí a lo mismo.

Un modo concreto cómo el Fes secmanifiesta ante mi:

Por ejemplo puedo sentir que en un objeto del entorno se invierten sus posiciones en la luz y en la oscuridad ante mí. Es decir que su lado oculto es el que presenta la luz y el lado visible es el que presenta la oscuridad. Lo cual hace que mi luz interior se quede atrapada detrás del objeto y me amenace con quitar esa luz si no voy detrás de ese objeto a recuperarla.

Eso sucede cuando estoy en un estado emocional en el que tal vez he estado más tiempo de lo normal sin pasar al lado de la razón. Esa anomalía que capto al exterior es el Fes. El cual me avisa de que debo de activar la razón para que esa anomalía desaparezca.

Cuando lo hago y activo la mente en alguna tarea esa anomalía desaparece totalmente. En realidad la anomalía me pedía activar mi razón, es decir mi mente, para hacerme comprender que la oscuridad ante mis ojos nunca está delante del objeto sino detrás. Pues con esa pequeña comprensión activo la mente y esa anomalía desaparece.

Al activar la mente activo el cuarto elemento, es decir que dejo de pelear en contra de la oscuridad, pongo esa oscuridad en manos del Creador, y él la hace desaparecer, aunque para ello debo de hacer la voluntad del Creador que como individuo adulto es la de activar la mente y las demás esencias como son las emociones, la identidad y el cuerpo.

Las energías negativas intentan impedir a los individuos que activen sus esencias, pues con las esencias pasivas son más fáciles de manipular. El ser adulto, sin embargo, necesita tener las esencias activas para poder tener salud. El Fes se suele activar con fuerza en los centros comerciales, pues son las mentes de los comerciantes intentando atrapar a los consumidores. Es un efecto de percepción muy claro, el Fes es una ayuda del Creador para poder liberar a los individuos de otros individuos dominadores. Para evitar que paralicen las esencias a otros individuos.

Con el tiempo siento que se recupera mi conciencia, mi libertad y mi salud.

La actividad que me pide esta experiencia es escribir los textos de cenuítica y comunicarlos a la gente, y transmitir la práctica de las esencias, pues esa es la voluntad del Creador que como seres adultos trabajemos en la construcción de la buena sociedad. Esa experiencia me conduce a realizar mi trabajo de difundir todo esto.

Poner en practica todo esto sería a traves de un acto de encuentro sencillo, en un local, reuniéndose y haciendo la práctica compuesta de unos tiempos en los cuales se imitan las estaciones del año, para que sea lo más natural posible, decorada con aspectos de la naturaleza como las cuatro estaciones, y que se incluyan símbolos y patrones culturales de cada cuadrante geográfico del mundo, mostrando así una aceptación hacia todos por igual, y en general la práctica debe de ser muy sencilla e inclusiva, pues eso ya es suficiente como para hacer que las personas se sientan bien.

La práctica debe de ser conducida por una persona que se encargue de dirigir toda la ceremonia y que sea la que dé una señal para pasar de una sección de práctica a la siguiente.

Por ejemplo, con una campanita.


Fernando Ortolá 


martes, 25 de agosto de 2026

Los ángulos del poder mental

 

Cuando un ser humano alcanza su adultez, se despierta su poder mental creador sobre el mundo físico que le rodea. En ese momento debe de aprender a compartir ese poder mental con los demás seres adultos. Respetando cada tipo de poder mental particular, característico, único y exclusivo que cada individuo adulto ejerce sobre la materia del entorno, y que cada individuo lo ejerce a través de su profesión, cualidad o función natural que la naturaleza otorga a cada uno. Pues cada individuo, a través de su función natural adulta, tan solo podrá ejercer su respectivo poder mental en su respectivo ángulo, zona o función natural que la naturaleza le ha asignado. Por lo tanto, cuando hay un enfrentamiento entre seres adultos, cada individuo sufrirá el ataque mental de los demás seres adultos sin poderlo evitar, pues cada uno ataca desde su ángulo mental exclusivo que los demás no dominan, hincando dolorosamente la punta de su ángulo en las mentes de los demás. Para evitar que eso suceda, cada individuo debe de aprender a respetar el poder mental de los demás individuos y a compartirlo con ellos. Los ángulos respectivos y exclusivos de poder mental creador que cada uno tiene son como los ángulos que se reparten en una esfera, como los distintos rayos de luz que se irradian desde su centro luminoso. Cada individuo es uno de esos rayos de luz con un ángulo exclusivo. Semejante a la posición única y exclusiva que sobre la superficie terrestre cada individuo tiene en relación al núcleo terrestre. Pues el Creador es la suma de todos los seres adultos y, por lo tanto, su poder mental creador y conductor del mundo físico está repartido por igual entre todos los seres adultos. Así es como, según un esquema básico, el Creador (naturaleza) hace su creación, como una luz central que va creando a su alrededor las distintas luces que formarán su universo creado. Cada luz situada en un lugar o ángulo concreto y específico con respecto a la luz central creadora.

Hay que tener en cuenta que el poder mental del Creador se distribuye a través de las mentes de todos los seres creados, y por eso cuando entre los individuos hay disputa y enfrentamiento, eso altera el mundo físico, el cual se sostiene sobre la mente de todos, las cuales juntas forman la mente del Creador.

Por eso esas disputas no solo estropean el mundo físico, sino que producen caos y un dolor más profundo que el físico, en las mentes que participan de ese enfrentamiento.

Todas las mentes adultas están unidas en una red nodal en la que cada nodo es la mente de un individuo.

A esa red le llamo la malla de luz.

Esto no es una invención mía o una suposición, pues a la malla de luz la veo en las visiones.

Se ve como un entramado de finas líneas de luz, y en ellas hay repartidos unos puntos de luz, situados en las líneas y en los cruces que forman entre ellas.

Esos puntos de luz son las mentes de los individuos, y las finas líneas de luz son los conductos por los que las mentes se comunican.

Muy seguido suelo ver que en medio de la malla hay un ojo.

Ese ojo representa al Creador, el cual a través de su mente dirige a todas las mentes que forman la malla para dar forma, construir, sostener, conducir y realizar su creación, que es el universo físico en el que vivimos.

El gran ojo central o Creador, en ese escenario, en realidad no es un ser superior, sino un hermano, otro individuo, una luz más.

Con la única diferencia de que en ese momento en el que se ve central está haciendo de puente para las demás luces que componen la malla, en la que el ojo puente se halla en su centro.

Es el puente para que unas luces se comuniquen con otras a través de las líneas de luz.

Pues todas las luces de la malla, las mentes, son también ojos, visitantes y visitados a través del ojo puente, que es el ojo central, pero todos los ojos pueden realizar el papel de visitantes, de visitados o de puentes, y se van alternando en ello de igual a igual y de un modo armónico.

Cuando hay mentes que se enfrentan entre sí, la malla se estropea, las mentes en la batalla sufren, and eso a su vez estropea el sector del mundo que esas mentes estaban sosteniendo.

Los enfrentamientos físicos se manifiestan a través de las políticas inarmónicas, las cuales tejen sus normas injustas para vencer al enemigo, y los enfrentamientos mentales se manifiestan a través de las espiritualidades inarmónicas, las cuales trazan sus rituales inarmónicos para vencer al enemigo, en una cruel guerra mental de sometimiento mutuo.

Siempre disfrazados con inocentes y sonrientes disfraces de paz.

Sin embargo, la realidad profunda y mental, la que veo en las visiones, la malla de luz, no es una idea política ni un ritual espiritual; es una evidencia, una realidad, algo que existe, al igual que las montañas, los árboles, el Sol o el mar.

En la realidad profunda del ser, y aunque el enfrentamiento tanto físico como mental, inmerso en una guerra de sometimiento, enturbia la visión hacia esa realidad profunda, sin embargo esta, la malla de luz, existe, igual que los ríos, los vegetales, las estrellas y los lagos, y no es una ideología política ni un ritual espiritual, es una realidad.


Fernando Ortolá 


lunes, 24 de agosto de 2026

Las esencias en el arte

 


​Todo artista se siente fuertemente cautivado por la inspiración que le conduce a realizar su obra, en la cual también ha puesto una buena dosis de iniciativa e innovación, para poder vencer, con su propia voluntad, las barreras y obstáculos que la tradición le presenta, y así, tras su propio esfuerzo de consecución, poder expresar lo que quiere transmitir.

​Por eso cuando una persona va a un museo y contempla distintas obras de arte se siente igualmente cautivada por ellas, pues estas actúan como ventanas que transmiten a quien las observa la misma cautivación que el artista sintió al hacer sus creaciones y que luego a través de ellas transmite también al espectador.

​Igual que el artista necesitó una fuerte dosis de arranque e iniciativa, para poder vencer los obstáculos, que siempre frenan la innovación, lo mismo siente el visitante al entrar en un museo, y observa las obras sin poderse escapar de ellas, para lo cual necesita, igual que el artista, un esfuerzo de voluntad, para decir algo así como:

«Ahora me voy, y salgo de aquí, y ya seguiré mañana, u otro día».

​Es decir, que el arte no solamente transmite su parte más aparentemente afable y directa, que es el disfrute de lo que se está viendo a simple vista, y que llega a los sentidos de quien está escuchando o viendo esa obra de arte.

​Sino que el arte también transmite esa fuerte adicción al mensaje que comunica.

​Lo cual es un apego que no deja escapar al espectador, igual que antes tampoco dejó escapar al artista mientras creó la obra.

​Con ello el arte comunica esas cosas además de la belleza, comunica el apego hacia el tema que transmite, comunica también la fuerza de voluntad que hay que tener para poder liberarse de la obra y arrancar con la propia iniciativa, y comunica también el estímulo a despertar las propias ideas que contrasten con las que comunica la obra que se está viendo.

​Es decir que el artista activa las cuatro esencias del ser adulto: la E, la C, la F y la S.

​La E es la belleza, que activa en el individuo, por el esfuerzo que este debe de hacer en crear su propia belleza, para poder verse así liberado de la belleza de esa obra de arte, que ha contemplado y le ha atrapado.

​La C es la voluntad que activa en el espectador, pues este la necesita para poder liberarse de esa obra de arte que está viendo, arrancando así con una propia iniciativa que le lleve a expresar su propio arte.

​La F es la materia y el cuerpo físico que la obra activa en el espectador, pues esa pieza de arte que contempla ha paralizado su cuerpo, y debe de hacer un esfuerzo físico para liberarse, y crear las propias formas físicas, que le permitan su propia expresión como ser libre y autodidacta.

​La S es la mente que la obra de arte paraliza en el observador, pues le transmite las propias ideas, ante las cuales quien contempla esa obra de arte se siente motivado a tener que desarrollar las propias ideas, para así poder liberarse de esas ideas que le transmite el arte que observa y que le han atrapado.

​El crear arte es activar las propias esencias con intensidad, a través de un impulso nuevo, ante el que siempre se presentan las barreras y los obstáculos de las modas pasadas, que luchan por no desaparecer.

​Eso mismo es lo que en realidad y en el fondo transmite el arte, es decir que no es lo que normalmente aparenta de un modo superficial; el arte no se contagia a los demás, es decir que no alinea a la multitud, no les posee, sino todo lo contrario, activa a la gente en la lucha para no ser poseídos por ese mismo arte que observan, les activa para seguir siendo ellos mismos, seres libres, independientes y dignos de existir, con su propia expresión, ante lo cual, el espectador, debe de espabilarse y empezar a despertar las propias esencias de su propia vida, igual que el artista lo ha hecho, y que al fin y al cabo es lo que ha motivado en los espectadores, no a hacerse seguidores de esos artistas, sino a despertar en ellos las mismas esencias que los artistas han despertado al hacer sus obras, despertar en ellos el mismo autoconocimiento que el artista ha despertado en él mismo, despertar en ellos la misma posibilidad que el artista ha tenido de innovar, activar su propia voluntad y crear arte, caminos y modas nuevas, para el mundo, cada moda, estilo, arte o tendencia nacida de un ser, de una expresión, de una palabra y de una voz, de un modo exclusivo y único, para seguir siendo él mismo.

​El artista activa sus esencias y estimula al espectador para que también active las suyas.

​El artista crea, y con ello estimula al espectador para que también cree.

​El artista hace arte, y con ello también estimula a quien le observa para que igualmente haga su arte, y con ella dialogue con el artista a un nivel más alto, y a la vez humano, en una comunicación más agradable, por ser artística, sin ataduras, y de libre expresión.

​El artista se expresa en el nivel del arte, no buscando atrapar almas, sino todo lo contrario: para encontrar almas libres como la suya, que puedan dialogar con él, en el mundo del arte y de la expresión a ese intenso nivel.

​Por respeto y valoración hacia la vida y hacia todos.

​Fernando Ortolá

La afinación fundamental




Un elemento se afina mejor comparándose con el elemento opuesto que comparándose con el mismo elemento.

Lo cual se puede comprobar con la afinación musical de los instrumentos.

Pues se sabe mejor que una nota está afinada cuando se compara con otra nota dentro de una melodía, más que comparándola con la misma nota según el proceso tradicional de afinación.

Esta realidad muestra que no hay ningún elemento que exista de un modo aislado, sino que necesita de los demás elementos para que le den la forma y la consistencia, es decir, el marco de sus propias características.

Trasladado al contexto humano, se comprende que cada individuo nunca existe solo de un modo aislado, sino que necesita de los demás individuos, incluso para formar y sostener la personalidad más íntima del individuo.

No somos seres aislados, sino que dependemos los unos de los otros.

Hay una corriente social que predica la filosofía contraria, acerca de que cada persona debe de pensar solo en sí misma y no en los demás, para poder progresar en la vida.

Esos principios son falsos y están basados en el hecho de que en las guerras tan solo vencen los malos, es decir, los que aplican la agresividad en mayor medida, y son ellos quienes transmiten la falsa filosofía acerca de que solo hay que pensar en uno mismo y no en los demás.

La buena filosofía está de parte de los buenos, que normalmente son los que pierden en las guerras, y por lo tanto no pueden transmitir la buena filosofía, para que esta vaya rodando de generación en generación y dando luz al porvenir, sin que vuelva a caer en nuevas guerras, en las cuales, cuando se cae, no vence el bueno sino el malo, pues la guerra es el terreno del malo en la cual este siempre vence.

La clave para que el bueno no sea derrotado por el malo es no ir nunca a luchar en el terreno del malo tal como este propone al bueno en la guerra que le declara.

El bueno solamente pierde cuando cae en esa trampa que el malo le tiende de ir a luchar a su terreno.

Lo que dispara a la forma de actuar del malo es la jerarquía de tiempos infantiles interfiriendo en los tiempos adultos.

Pues el niño sí que debe de pensar en él mismo, en su propio desarrollo, concentrarse en su propia formación y crecimiento, haciendo todo lo que el tutor le dice en todo momento.

El adulto ya entra en una interdependencia básica, natural y necesaria con los demás seres adultos para poder recibir el recurso natural que necesita para la supervivencia, el cual recibe a través de ese intercambio.

En una sociedad en la que la jerarquía de la pasada humanidad infantil interfiere en la igualdad de la adultez, aparecen esas personas que piensan solo en sí mismas, tal como es la filosofía infantil, los cuales, por estar afuera de lugar, se transforman en los que producen guerras.

Aunque en este punto hay que plantearse si son malos o no, pues en realidad, si practican la filosofía infantil es porque son niños, y si actúan mal es porque se hallan afuera de lugar, es decir, actuando en los tiempos adultos.

Por eso, en realidad, no se les puede catalogar de malos, sino tan solo de niños que necesitan atención para poder crecer con salud.

Es decir, que si en este mundo ya descartamos a los malos por verlos como niños que necesitan ayuda, entonces la culpa no recae en esos aparentes malos, sino en los aparentes buenos.

Debido a que los buenos, que en este caso se asocian a los seres adultos, no están realizando su labor igualitaria en la relación con los demás seres adultos, y por eso los niños, con su filosofía básica de pensar en ellos mismos, son los que dominan la situación.

Para que eso no suceda, los buenos, o digamos los aparentemente buenos, deben de realizar su práctica adulta e igualitaria.

Pues se hallan en los tiempos adultos, en donde de un modo es la norma igualitaria adulta la que tiene el poder de actuar.

Pero si no se actúa, entonces esa fuerza o poder adulto tampoco se manifiesta, y entonces, por inercia, vence el infantilismo que produce guerras por hallarse fuera de lugar.

Volviendo al principio de todo este enfoque y sabiendo que un elemento solo se afina con su elemento opuesto, eso nos lleva a la conclusión de que hay que intentar vivir con opuestos armónicos para poder estar afinados, es decir, para poder tener salud.

De lo cual se deduce también que si no vivimos con opuestos armónicos, es decir, si vivimos solo con enfrentamientos, entonces nunca podremos estar afinados, es decir, que no podremos ser seres adultos, íntegros, que siguen su propio determinismo y se sienten bien, pues nos faltará ese opuesto armónico para podernos afinar de un modo correcto, es decir, ser tal como somos: seres libres, íntegros y sanos.

Un abrazo


Fernando Ortolá 


domingo, 23 de agosto de 2026

La evolución natural de la sociedad

 Previamente a presentar el texto que anuncia el titulo de esta entrada presento un resumen de una parte central de las últimas entradas, en la cuál este texto se contextualiza.

Las posiciones 1, 2 y 3

En el contexto de la cenuítica y la gestión de la vida adulta, se definen tres opciones o posturas que un individuo puede adoptar ante el asedio o la desarmonía con su prójimo . Estas opciones se basan en el manejo de los dos conductos fundamentales (entrada y salida de "frutos") que conectan al ser con los demás:


1. Opción 1: Acción Incorrecta - Agresión Activa

Se define como un intento de dominio absoluto y supremacía sobre el otro.

   Mecánica de los conductos: El individuo sujeta de forma exagerada su canal de salida (su "espada") e intenta imponer su fruto, mientras bloquea totalmente el canal de entrada para no recibir influencia del prójimo.

   Resultado: Se convierte en un "combate de espadas" basado en la animalidad de la fuerza bruta, donde ambas partes aceptan la desigualdad y el enfrentamiento directo.


2. Opción 2: Acción Incorrecta - Agresión Pasiva

Es considerada la opción más peligrosa por ser sutil y esconder una realidad profunda de "guerra callada".

   Mecánica de los conductos: El individuo se rinde aparentemente ante el agresor, bloqueando su propio conducto de salida (su esencia) y aferrándose únicamente al de entrada para recibir la dirección del otro.

   Motivación oculta: No es una entrega por amor o paz, sino una rendición estratégica. El individuo acepta ser "esclavo" hoy con el resentimiento y la esperanza de que en el futuro los roles se inviertan y él pase a ser el dominador.

   Consecuencias: Produce inversiones profundas de la personalidad y la biología. Al "soltar las riendas" de su propia esencia para no sufrir la agresión, el individuo puede perder características como su masculinidad o feminidad (siendo esta una causa de la homosexualidad o el lesbianismo) y provocar la alteración de sus ciclos biológicos, derivando en estrés y enfermedades.


3. Opción 3: Acción Correcta - Aceptación de la Igualdad

Representa la vía de la civilización y la madurez, fundamentada en el reconocimiento de la igualdad inquebrantable con el prójimo y el Creador.

   Mecánica de los conductos: El individuo no suelta ninguna de las dos riendas. Ante el ataque, mantiene su canal de salida de forma silenciosa, callada y discreta, sin renunciar a su propia esencia pero sin intentar dominar al agresor .

   Identidad natural: Se basa en tener una personalidad sencilla, honesta y natural que no ofrece el "contraste" necesario para que la agresión del otro le haga sufrir. 

   Resultado: Al no encontrar una resistencia de egos ni una sumisión masoquista, la agresión externa se calma. Esto permite que los ciclos biológicos recuperen su ritmo natural, restaurando la salud y permitiendo al individuo recuperar facultades internas como el Aito.


La evolucion natural de la sociedad


Como una manifestación de la opción 2, en un momento y circunstancia determinada, un individuo que no acepta al prójimo puede perder una característica propia, como puede ser la masculinidad, o la feminidad, o el arte en cualquier área, o algún aspecto de su salud, etc.

En el caso de que en ese momento acepté al prójimo no perderá esa característica propia, la cual sobrevivirá junto a la aceptación hacia el prójimo.

En ciertos momentos la vida presenta al individuo adulto la aceptación al prójimo como única posibilidad de continuar manteniendo las propias características o cualidades.

En el caso de que en ese momento se acepte al prójimo se seguirán manteniendo esas características y cualidades, y en el caso de que no se acepte se perderán.

Es como si la vida a través de esas situaciones nos recordase que todo cuanto tenemos, cada persona como individuo, nace de la relación entre esa persona y el prójimo, al igual que la vida de cada ser nace de una pareja, por lo que si un individuo renuncia a esa otra persona, es decir al prójimo, con ello pierde también todo eso que nace entre el prójimo y él, que en realidad es todo cuanto tiene y cuanto le caracteriza, como persona ante el prójimo, es decir sus propias características y cualidades personales.

Aunque actualmente según las estadísticas cenuíticas nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad, sin embargo por la interferencia de la pasada jerarquía de los tiempos infantiles de la humanidad, no todos mantienen activas sus esencias, es decir su cuerpo, su mente, sus emociones y su identidad.

Es decir que la mayoría no sabe lo que sucede en el individuo cuando activa sus esencias adultas.

Incluso si en cualquier situación o circunstancia, al activar las esencias adultas, pasa algo especial en el interior del individuo que las activa, puede que este se asuste y desactive las esencias de nuevo, por no estar acostumbrados al aspecto que las esencias tienen en el interior de cada persona cuando estas se activan.

Por eso es bueno saber qué efectos se producen en el interior del individuo cuando activa sus esencias.

A continuación voy a mencionar lo que sucede con cada esencia en el interior de un individuo cuando este las activa:

Esencia E, las emociones:

El individuo siente una paz y amor profundo que antes no ha sentido.

Es tan intenso que le sobrecoge, es lo más placentero que ha sentido hasta ese momento, y lo único que quiere sentir es el éxtasis del Ahí.

Es conveniente que el ser adulto actual sea consciente para que cuando lo sienta no se eche atrás, no piense que está alucinando o volviéndose loco, pues nada de eso sucede; se le está despertando el Aito, lo cual no es malo sino bueno.

Esencia F, el cuerpo:

Puede sentir el cuerpo muy ligero, ingrávido. A su vez puede sentir en su interior una oscuridad mayor que otras veces, que incluso se proyecta a objetos físicos del exterior.

Si sucede eso no hay que asustarse; ese es el FES, es la nueva oscuridad interior del individuo que este va a vencer transformándola en luz.

Es el nuevo obstáculo a vencer, que es mayor que los obstáculos de antes, pues el buen resultado que se obtendrá al vencerlo también es mayor, para lo cual el individuo deberá de hacer un mayor trabajo para poder vencer ese mayor obstáculo, un trabajo que por su condición adulta está preparado para realizar.

Esencia S, la mente:

Se despierta el autoconocimiento del individuo (la cenuítica).

Comprende cosas profundas, siente un contacto comunicativo e interno con todos.

No debe de censurar el conocimiento interno que brota de él, no debe de permitir que dogmas externos le bloqueen el propio autoconocimiento por imponerle un conocimiento externo que se presenta como único y exclusivo, sin serlo.

Los sentidos internos se despiertan, como son la clarividencia, visión remota, etc.

Debe de seguir desarrollándolos y no permitir que le hagan creer que se está volviendo loco, pues no es así, es todo lo contrario: está recuperando el autoconocimiento y los sentidos propios, naturales e internos del ser humano.

Esencia C, la identidad:

El individuo se sentirá hermanado a todos los habitantes de la Tierra. Entonces se le puede presentar quien intente asustarle, diciéndole que no hay que aceptar a todos sino solo a la gente de un grupo, que según su argumento son mejores que los demás. El individuo no deberá dejarse asustar por quienes le dicen esas cosas, pues obviamente lo que dicen no es verdad, ya que, tal como el individuo estará sintiendo en su interior, todos los seres son igualmente necesarios e imprescindibles, tanto para el conjunto que forman todos como para cada uno de los miembros que lo forman.

Hay que continuar estando Ahí, aceptando la intensidad de las esencias adultas sin asustarse por ello, para poder [obtener] el bienestar que aportan tanto para el individuo como para la sociedad.


Un abrazo



Fernando Ortolá 







sábado, 22 de agosto de 2026

Nuevas facultades y señales de adultez

Continuación de las siguientes dos entradas anteriores:

El hilo que no hay que soltar

La naturaleza y el dogma

Razones por la que se opta por la opción 2 ( según el contexto de los textos anexos a este en el presente estudio)

1-

Por orgullo, es decir por no verse derrotado nunca, es decir por pensar que si se sigue en la lucha el enemigo va a obtener una victoria total la cual se intenta eludir.

Es como el que juega una partida a ajedrez y antes de ser derrotado la abandona para no experimentar la derrota aunque con ese gesto ya está ofreciendo la victoria al otro pero sin embargo no se queda en la batalla hasta ser totalmente derrotado.

2-

Con ese gesto el individuo vencido suelta las riendas de su vida, se entrega totalmente al enemigo, y paradójicamente lo hace para no sentir totalmente su derrota ante él.

3-

En el mismo gesto de dejar de luchar y aunque también resulte paradójico el individuo derrotado deja de alcanzar la igualdad con esa persona que le combate.

Es decir que no se mantiene en el trabajo sujetando las riendas para intentar conseguir esa igualdad aunque sea a partir de los reducidos recursos que le quedan.

Renuncia al trabajo en el seguir intentando alcanzar la igualdad y la armonía con esa persona que le combate, es decir que renuncia a ello.

4-

Esa persona que se entrega dejando absolutamente de combatir acepta detiene totalmente su trabajo y suelta totalmente sus propias riendas no por amor hacia el que se deja someter si no por renunciar a la posibilidad de establecer una igualdad con él, y mantenerse así únicamente en la posición de dominado por el de un modo absoluto para así dejar que con el paso del tiempo la rueda gire y el dominado pase a ser el dominador absoluto del otro.

5- 

Es decir que un abandono total de las riendas ante el sometimiento del otro y aunque resulte paradójico no es aceptar la paz con el otro si no aceptar la guerra desde el lado del sometido esperando a que esa situación pegue la vuelta algún día.

6-

Esta aceptación de la guerra bajo la postura de sometido absoluto aceptada por el vencido priva a este voluntariamente de sus últimas defensas y recursos, como puede ser su masculinidad básica, haciendo que a un nivel profundo ese recurso básico como puede ser la masculinidad se pierda y se invierta, transformándose así en homosexual y abriendo perdido con ello,  las propias riendas de la vida, con lo cual los patrones naturales que basan su personalidad se han invertido.

7-

Sin embargo la persona que es vencida por el agresor pero que sin embargo no suelta a las riendas de su vida es la persona que no acepta la guerra que ese agresor le declara, y que aunque eventualmente reconozca que ha sido vencido por él sin embargo continúa con sus propias riendas y intentando establecer la paz y la armonía con esa persona que le ha sometido, aunque sea de un modo sutil a medida de lo que le es posible, dentro del sometimiento que el otro ejerce sobre él.

Ese mantenimiento en la paz y en la sujeción de las propias riendas del individuo vencido es lo que mantiene su propia masculinidad es decir su propio orden natural de esencias sin que estas sean desplazadas o invertidas, y desde esa paz personal que sostiene esa misma paz es decir la naturaleza de las cosas le ayudan no ha de volver el mismo golpe recibido por el primer agresor si no a establecer la paz y la armonía con el para que sea la naturaleza misma la que siga llevando a ambos con igualdad, armonía y salud cal como todos los seres vivos son dignos de ello.

8-

El soltar las riendas de un modo absoluto que efectúa la persona vencida para poder mantenerse en la guerra de un modo callado, es abandonar la posibilidad de pensar y estudiar en el modo de conseguir la armonía con el prójimo que en ese caso es esa persona que le ha sometido. En esa situación a la naturaleza de la vida es más difícil ayudarle pues la persona se ha distanciado mucho de ella. Pues la persona ha optado por la guerra callada en vez de por la paz discreta. 

9-

En ese caso el abandono de las propias riendas de un modo absoluto no solo produce la perdida de la característica de la masculinidad en el caso de los hombres o de la feminidad en el caso de las mujeres, sino que puede invertir también cualquier otra característica natural y básica del ser humano tal como lo puede hacer también la masculinidad o la feminidad.

10-

El hecho de que en el ser humano, que en una condición de derrota ante alguien elige la guerra callada, se produzca una inversión profunda de esencias debido a la falta de ese ser humano en tomar las riendas de su propia vida activando su cuerpo su mente sus emociones y su identidad, eso demuestra que, la humanidad actual ya se encuentra en su fase adulta, pues si estuviera en su fase infantil no se podría producir ese efecto negativo por falta de sujetar las propias riendas activando la propia mente, ya que un ser infantil aún no tiene la mente formada para poder cometer una anomalía al dejar de hacer uso de esta.

Por lo tanto el hecho, de que actualmente esa anomalía que produce inversiones de la realidad profundas, aparezcan cuando el individuo ante una derrota suelta a las propias riendas de su vida rindiéndose totalmente y deteniendo de un modo absoluto su propia mente,, identidad, cuerpo y emociones, esa es la clara señal que indica que nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad.

El Aito:

Según los textos anexos, y en el contexto de lo expuesto, cuando el ser humano adulto opta por la opción correcta, es decir por la opción 3, eso permite que recupere su condición natural básica, en la cual desarrolla una facultad y percepción extrasensorial, humana e interna, a la cual la cenuítica denomina: el Aito.

El Aito es como otro órgano más del ser humano, y un sentido interno como pueda ser el oído, la vista, del olfato, etc.

Las facultades humanas del Aito  conceden clarividencia, telepatía, telequinesis, levitación, teletransporte, etc.

Eso explicaría porqué a veces en la historia de la humanidad se manifiestan unas facultades así en unos y en otros.

Li mismo explicaría también el hecho de que si consideramos que la humanidad evolucionó a partir de una armonía que después se plurifico hasta la oscuridad, o caos, de su máxima expansión, y que ahora regresa de nuevo hacia la armonía, entonces, estos argumentos podrían ser la explicación a esa supuestas facultades que los antiguos constructores edificios tenían por ejemplo para poder mover las grandes piedras, entre otras 

Pues tal vez lo harían con el Aito desarrollado, que entonces estuvo más activo de lo que fue más tarde con el curso de la evolución, en la cual los enfrentamientos y las guerras entre los pueblos fueron cerrando el Aito, y esas facultades se fueron perdiendo.

La etapa adulta actual de la humanidad demuestra que la humanidad ya está retornando a la luz de la cual partió en un principio, y por lo tanto se están recuperando de un modo progresivo esas facultades del Aito.

El Aito está volviendo a despertar.

Como una manifestación de la opción 2, en un momento y circunstancia determinada, un individuo que no acepta al prójimo puede perder una característica propia, como puede ser la masculinidad, o la feminidad, o el arte en cualquier área, o algún aspecto de su salud, etc.

En el caso de que en ese momento acepté al prójimo no perderá esa característica propia, la cual sobrevivirá junto a la aceptación hacia el prójimo.

En ciertos momentos la vida presenta al individuo adulto la aceptación al prójimo como única posibilidad de continuar manteniendo las propias características o cualidades.

En el caso de que en ese momento se acepte al prójimo se seguirán manteniendo esas características y cualidades, y en el caso de que no se acepte se perderán.

Es como si la vida a través de esas situaciones nos recordase que todo cuanto tenemos, cada persona como individuo, nace de la relación entre esa persona y el prójimo, al igual que la vida de cada ser nace de una pareja, por lo que si un individuo renuncia a esa otra persona, es decir al prójimo, con ello pierde también todo eso que nace entre el prójimo y él, que en realidad es todo cuanto tiene y cuanto le caracteriza, como persona ante el prójimo, es decir sus propias características y cualidades personales.

Aunque actualmente según las estadísticas cenuíticas nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad, sin embargo por la interferencia de la pasada jerarquía de los tiempos infantiles de la humanidad, no todos mantienen activas sus esencias, es decir su cuerpo, su mente, sus emociones y su identidad.

Es decir que la mayoría no sabe lo que sucede en el individuo cuando activa sus esencias adultas.

Incluso si en cualquier situación o circunstancia, al activar las esencias adultas, pasa algo especial en el interior del individuo que las activa, puede que este se asuste y desactive las esencias de nuevo, por no estar acostumbrados al aspecto que las esencias tienen en el interior de cada persona cuando estas se activan.

Por eso es bueno saber qué efectos se producen en el interior del individuo cuando activa sus esencias.

A continuación voy a mencionar lo que sucede con cada esencia en el interior de un individuo cuando este las activa:

Esencia E, las emociones:

El individuo siente una paz y amor profundo que antes no ha sentido.

Es tan intenso que le sobrecoge, es lo más placentero que ha sentido hasta ese momento, y lo único que quiere sentir es el éxtasis del Ahí.

Es conveniente que el ser adulto actual sea consciente para que cuando lo sienta no se eche atrás, no piense que está alucinando o volviéndose loco, pues nada de eso sucede; se le está despertando el Aito, lo cual no es malo sino bueno.

Esencia F, el cuerpo:

Puede sentir el cuerpo muy ligero, ingrávido. A su vez puede sentir en su interior una oscuridad mayor que otras veces, que incluso se proyecta a objetos físicos del exterior.

Si sucede eso no hay que asustarse; ese es el FES, es la nueva oscuridad interior del individuo que este va a vencer transformándola en luz.

Es el nuevo obstáculo a vencer, que es mayor que los obstáculos de antes, pues el buen resultado que se obtendrá al vencerlo también es mayor, para lo cual el individuo deberá de hacer un mayor trabajo para poder vencer ese mayor obstáculo, un trabajo que por su condición adulta está preparado para realizar.

Esencia S, la mente:

Se despierta el autoconocimiento del individuo (la cenuítica).

Comprende cosas profundas, siente un contacto comunicativo e interno con todos.

No debe de censurar el conocimiento interno que brota de él, no debe de permitir que dogmas externos le bloqueen el propio autoconocimiento por imponerle un conocimiento externo que se presenta como único y exclusivo, sin serlo.

Los sentidos internos se despiertan, como son la clarividencia, visión remota, etc.

Debe de seguir desarrollándolos y no permitir que le hagan creer que se está volviendo loco, pues no es así, es todo lo contrario: está recuperando el autoconocimiento y los sentidos propios, naturales e internos del ser humano.

Esencia C, la identidad:

El individuo se sentirá hermanado a todos los habitantes de la Tierra. Entonces se le puede presentar quien intente asustarle, diciéndole que no hay que aceptar a todos sino solo a la gente de un grupo, que según su argumento son mejores que los demás. El individuo no deberá dejarse asustar por quienes le dicen esas cosas, pues obviamente lo que dicen no es verdad, ya que, tal como el individuo estará sintiendo en su interior, todos los seres son igualmente necesarios e imprescindibles, tanto para el conjunto que forman todos como para cada uno de los miembros que lo forman.

Hay que continuar estando Ahí, aceptando la intensidad de las esencias adultas sin asustarse por ello, para poder [obtener] el bienestar que aportan tanto para el individuo como para la sociedad.

Un abrazo


Fernando Ortolá 





La naturaleza y el dogma

Continuación de la siguiente entrada anterior:

El hilo que no hay que soltar

Cuando una humanidad llega a la adultez, los individuos tienen un dominio de la mente ya formada y necesitan activarla para poder realizar la función de cada uno, y con ella obtener los frutos necesarios para poder sobrevivir, que son a su vez los recursos naturales que todos los seres adultos deben de intercambiarse para poder mantenerse con salud e integridad.

En el pasado periodo infantil de la humanidad, venían únicamente a través de un camino unidireccional del buen tutor y jerarca, que es el que daba los frutos naturales a todos por igual para poder sobrevivir.

Pero cuando la humanidad alcanza la adultez, cambia esa dinámica, y los recursos naturales ya no vienen por un único sentido unidireccional del tutor hacia los individuos, sino que los frutos los producen los individuos mismos, y ellos son los que unos a otros se suministran a través de ese intercambio el recurso vital que necesitan para sobrevivir, el cual ya no viene de un punto central y de un modo jerárquico, sino que va de unos a otros, y ya no se produce únicamente en ese punto central, sino que todos los puntos exteriores de la órbita —es decir, todos los individuos— producen esos recursos naturales que se intercambian unos con otros para poder mantenerse con salud.

Por eso, cuando en una humanidad se alcanza el periodo de adultez, todos los individuos ya tienen su mente, sus emociones, su cuerpo y su identidad formadas, y deben de mantenerlas activas para poder fabricar cada cual su respectivo fruto e intercambiarlo por los frutos de los demás, para que así todos tengan los recursos básicos que necesitan para la supervivencia.

Cuando una humanidad llega a la adultez y todos sus individuos se mantienen siguiendo su propio determinismo y fabricando sus respectivos frutos, entonces todo va bien.

Pero cuando una humanidad llega a la adultez y cada individuo —con sus nuevas facultades mentales, físicas, emocionales y de identidad ya formadas y adquiridas— las usa como armas para someter a los demás individuos, entonces se produce un enfrentamiento que se deriva en un caos, insatisfacción, infelicidad y enfermedad, además de las consecuentes guerras que ese trastorno produce.

De todos modos, la naturaleza siempre da la posibilidad a todos los individuos de salir de ese caos.

Para ello, cada individuo debe de seguir su propio corazón adulto y activar sus esencias —es decir, su mente, su cuerpo, sus emociones y su identidad— siempre tras el corazón adulto, es decir, tras la paz y el amor, y de ese modo la misma naturaleza ayudará al ser adulto a liberarse de los ataques de los seres adultos que intentan someter a otros.

La naturaleza —es decir, el Padre Creador— siempre ayuda a los individuos adultos que se mantienen en la armonía para que venzan la distorsión que los adultos agresivos producen en ellos con el intento de someterles.

Para todo ello, los seres adultos de una humanidad adulta deben de mantenerse ahí, en la paz y la armonía, realizando la función adulta —es decir, activando las esencias, el cuerpo, la mente, las emociones y la identidad— para que así la naturaleza —es decir, el Padre Universal— pueda ayudarles a mantenerse con salud e integridad.

Casi todas las instituciones actuales están en la guerra, tanto material como espiritual, de sometimiento de unos sobre otros.

Aun así, la naturaleza siempre concede el modo de estar ahí a quienes viven en la paz para que se puedan defender de esas influencias negativas y mantener su salud.

La oscuridad que un individuo de una humanidad adulta puede sentir en su cuerpo, en su mente, en sus emociones y en su identidad es la oscuridad producida por otros seres adultos intentando someterle y esclavizarle.

Si ante ello el individuo adulto se queda inerte, sin activar su mente, sus emociones, su identidad y su cuerpo, entonces esa oscuridad le vencerá, le someterá y le esclavizará, y posteriormente le explotará hasta la muerte.

Para evitar que eso suceda, el individuo de la humanidad adulta actual no debe de quedarse solo sintiendo esa oscuridad que inunda todo su ser con el afán de poseerle, sino que ante esa oscuridad debe de saber que tiene la posibilidad de vencerla y que para ello hay que activar las esencias propias —es decir, la propia mente, el propio cuerpo, las propias emociones y la propia identidad—, pues de ese modo estamos haciendo lo que la naturaleza —es decir, el Padre— le está pidiendo que haga al individuo adulto, lo cual es activar sus esencias que ya tiene formadas, como es la activación de la mente, para que así el Padre Universal pueda ayudar al individuo a hacer la propia voluntad del Padre y la propia voluntad del individuo mismo, que es activar sus esencias ya formadas —es decir, su mente, su cuerpo, sus emociones y su identidad— para que de ese modo esa oscuridad que proviene de otros seres adultos agresivos no le pueda poseer ni esclavizar, y se pueda mantener en la realización plena y feliz de esta creación, tal como es la voluntad del Padre Creador y de todos sus hijos, que son todos los seres que la habitan.

Existe una forma y práctica natural como lo es la salida del sol y la puesta del sol que se realizan cada día, o la posición del mar abajo y el aire arriba, el color verde de la vegetación, etcétera.

Esa formación y práctica de la naturaleza no es un dogma, sino que está establecida como la base de nuestra vida, de la cual formamos parte dentro de toda esa naturaleza que la compone.

Cuando un ser adulto quiere esclavizar a otro, deforma esas pautas naturales con el intento de desconectar a sus víctimas de lo que les da la fuerza natural para así poder dominarlas.

Para ello, los individuos agresivos inventan una gran cantidad de normas y leyes, formas y dogmas que están fuera del orden natural de las cosas y de lo que el Padre Creador hace y mantiene.

Esas formas falsas y dogmáticas inventadas por los individuos agresivos son usadas por estos como redes para cazar a individuos libres y hacerles esclavos de ellos.

Los individuos apresados por ellos siempre tienen la posibilidad de liberarse de esas redes dogmáticas, y para ello deben de acercarse a las formas reales de la naturaleza y practicarlas, no para establecer con ellas su nuevo dogma, sino justamente para liberarse de los falsos dogmas y después poder mantenerse en la naturaleza en un estado de libertad y salud digno de todo ser viviente.

La práctica de las esencias propuesta por la cenuítica es un acercamiento a esas formas y prácticas naturales; es una imitación de estas para ayudar a los individuos apresados a regresar a la naturaleza.

Es decir que la práctica de las esencias no es un dogma apresante, sino una liberación de los dogmas apresantes.

La muestra de ello es que es una imitación de la naturaleza y a los ritmos naturales, y otra muestra de ello es que no es obligatoria, sino que se puede usar tan solo como un medio de sanación para liberarse de las enfermedades producidas por los dogmas apresantes. Y una vez liberado de ellos, cada individuo no necesita seguir realizando la práctica de las esencias, tan solo con toda libertad en el caso de que le resulte algo agradable de continuar en ello, pero nunca de un modo obligado, pues la única razón de existir de la práctica de las esencias es liberar a los individuos apresados por las prácticas dogmáticas. Una vez estos estén liberados, ya no es necesario que se mantengan en la práctica de las esencias, sino que continúen integrados de un modo libre y natural en la forma y práctica de la naturaleza en la que todos hemos nacido y de la cual formamos parte, para poder realizar el universo en el que estamos de un modo pleno, íntegro y total, tal como es el propósito de nuestras vidas y tal como todos en realidad sabemos en lo más hondo de todos.

Por el bienestar de todos por igual.

Un abrazo,

Fernando Ortolá


miércoles, 19 de agosto de 2026

El hilo que no hay que soltar

Debilidad, bloqueo e inversion del hilo productor.

Este es un fenomeno cenuitico y social que se podría abreviar como Hipro (... HIlo PROductor) para expresar una faceta mas aparente de este efecto psicológico, o bien como Ducto (... Hilo proDUCTOr) para expresar una faceta mas profunda del mismo.

Para empezar a comprender este aspecto, tan normal y corriente en la sociedad humana pero a su vez tan poco observado, voy a volver a poner la metáfora madre de la ciencia: la relación entre un padre y un hijo, a los cuales no voy a mostrar de un modo épico, con mayusculas, sino normal, tal como en realidad son, pues así es suficiente para poder entender el fondo de esta potente y a su vez cotidiana metáfora.

Un padre y un hijo tienen un huerto de cerezas del cual viven.

El Ducto del padre es enseñar al hijo el oficio de labrador de cerezas.

Durante la recolecta de las cerezas montan unos andamios de madera que les facilitan llegar a las frutas mas altas, para ponerlas en cajas.

Mientras dura ese periodo de tiempo, los dos, cada mañana al empezar el dia, van a desayunar al campo, junto a los cerezos.

Una de esas mañanas,  el padre, tras una noche en la que no habia dormido bien, se sentia estar débil y con pocas fuerzas.

Al llegar al campo con el carro, y cómo hacian cada día durante esa temporada, para desayunar, se sentaron sobre las piedras del claro del pequeño bosque que se hallaba a un lado del cerezal. 

A continuacion el hijo, con su cuerpo mas joven y ágil, y dirigido por la experiencia del padre, montaba los primeros andamios para llegar a las cerezas mas bajas del arbol que iban a recolectar ese dia.

Eran arboles enormes, e iban a un árbol por dia.

Los andamios construidos unicamente de madera eran costosos de montar.

Las primeras cerezas eran las del desayuno.

Al hijo, tras el sueño nocturno, le daba  pereza empezar a ensamblar las primeras maderas para alcanzar las cerezas del desayuno, e intentaba tumbar algunas agitandolas con un palo desde el suelo.

El padre no queria que lo hiciese asi, por el destrozo de ramas que eso producía.

Cada mañana dirigia al hijo diciendoke:

-"Por favor, no uses el palo, hazlo con el amdamio"

Pero ese dia estaba cansado y no tuvo fuerzas para conducir al hijo, solto las riendas paternas (el hilo) de conductor del hijo y le dijo:

-¡Haz lo que quieras!

El hijo uso el palo para tirar algunas cerezas del árbol.

Las cerezas caian algunas rotas, y mezcladas con la tierra, las ramas se partian.

Esa no era una situacion habitual.

Pues lo normal era que el hijo remugase al tener que montar los primeros andamios.

Siempre manifestaba sus pocas ganas de hacerlo.

Ante lo cual el padre siempre debia de motivarle, y enmpujarle asi a trabajar:

-¡Venga hijo! ¡Monta ya el amdamio! ¡O se nos hara tarde para desayunar!

Finalmente el hijo se ponia a hacer su tarea venciendo la pereza matutina, y finalmente se sentia orgulloso cuando el padre le decia:

¡Mira que bien te ha quedado el andamio, y que buenas cerezas enteras tenemos para desayunar!

Despues del desayuno los dos rebosantes de feliz energia empezaban su labor, montando el resto del andamio y poniendose a trabajar, llenando cajas de cerezas.

Para ello habia sido necesaria la guia paterna (el Ducto) hacia el hijo.

Es decir, que era normal que el hijo mostrase pereza,al principio, y que entonces el padre fuese un poco fuerte con el para empujarle a trabajar, dándole ánimos, y que después el hijo se sintiese bien y lo agradeciese con su sonrisa y predisposición. Eso era normal y habitual.

El padre debía de aplicar su Ducto, su guia, en el hijo, para que así este venciese la pereza,  hiciese lo que debía de hacer  y se sintiese bien.

Ese día en el que el padre por cansancio no hizo bien su función de Ducto ante el hijo diciendo a este:

-¡Haz lo que quieras!

...sucedió la siguiente inversion de lo habitual, ante la cual empiezo por describir lo habitual:

1-

Pereza habitual del hijo ante su trabajo.

2-

Riña habitual del padre hacia el hijo  para hacerle trabajar: "Venga, muevete, no seas vago"

3-

El hijo motivado por el padre se pone a trabajar y se siente bien.

La situacion inversa y no habitual:

1-

Pereza habitual del hijo ante su trabajo.

2-

Riña habitual del padre hacia el hijo  para hacerle trabajar: "Venga, muevete, no seas vago"

3-

El padre se siente cansado y abandona su Ducto hacia el hijo, le deja de reñir y motivar a que trabaja ("Haz lo que quieras")

4- 

Asi el hijo no trabaja y no alcanza su felicidad diaria. Se siente mal, de mal humor, insatisfecho.

5-

La riña del padre hacia el hijo quedó interrumpida por el cansancio del padre y no llego a transformarse en felicidad en el hijo, sino que en el hijo se transformó en el sentimiento de sentirse agredido por el padre, en una agresion que no se transformó en positiva, y que por lo tanto se quedó en agresión, y no en una energia que conduce a la felicidad del hijo.

5-

El hijo siente esa energía interrumpida que venia del padre, como una agresion hacia él, del padre hacia el hijo, lo cual hace que el hijo responda con una agresión hacia el padre.

Con ello se han invertido las esencias y se ha creado una situación negativa.

Todo esto sucede en el contexto de la esencia,C que se refiere a la identidad.

En el contexto de las demas esencias sucede tambien una inversión. 

Esencia E de las emociones y el placer, entre otros atributos:

La inversion se produce porque el placer de comer las cerezas en el desayuno ya no apota felicidad interior, sino solo un placer material  y excesivo de unas cerezas partidas y sucias con tierra, ademas de ser ingeridas con ambiente tenso y de mal humor.

Esencia S:

Las enseñanzas del padre hacia el hijo se invierten y es el hijo quien quiere enseñar al padre.

Esencia F:

Los actos fisicos se invierten y los primeros pasan a segundo pkano y los de segundo plano pasan a primer plano. Alteración de los ciclos biologicos del cuerpo, produccion de estrés y enfermedad.

Por eso el padre no debe de,abandonar nunca su Ducto hacia el hijo, su hilo Ducto, su Hipro, sus riendas paternas de conduccion del hijo, para que estas continuen siendo siempre positivas hacia el hijo, sin alterarse, invertirse, y transformarse en negativas.

El abandono del Ducto por parte del padre hace que el hijo se sienta agredido por el padre, aunque en realidad el padre no le ha,agredido sino que tan solo ha,abandonado su labor hacia el hijo, su Ducto.

Pero ese abandono a hecho que el hijo sienta que esa energía abandonada por el padre ("¡Has lo que quieras!") es una energia negativa del padre hacia el hijo, aunque en realidad no sea asi, pero sin embargo asi lo siente el hijo, y eso hace que el hijo devuelva al padre la agresion que siente recibir primero de este.

Este es un fenomeno muy importante, pues se produce en todos los ambitos incluyendo el contexto en el que todos hacemos de padre ante cualquier otra persona a la que le damos el propio fruto de nuestro trabajo, dirigiendole con un manual o tutorial en el consumo del propio fruto que le estamos proporcionando.

En ese caso nunca se debe de abandonar el Ducto (desatender al cliente) sino que siendo en este caso el padre (el fabricante) ante el cliente(el hijo) desatenderle hace que este se revele en nuestra contra (nos denuncie).

Esto que puede suceder a nivel de la relacion empresario- cliente sucede igualmente con energias mas sutiles, en la relacion cuerpo-espiritu.

Nunca hay que soltar el Ducto, el Hipro, el hilo, las riendas, etc.

La negatividad o inversion de cualquier esencia puede hacer que se suelte el Ducto.

Por ejemplo el vicio (negatividad E)

El ego (negativodad C) la imposicion de ideas (negatividad S) o la imposicion marerial (negatividad F).


Los pasados tiempos infantiles de la humanidad estan asociados a la esencia C y los actuales  tiempos adultos a la esencia F. 

En cenuitica C = C, y F = C + F.

Por eso actualmente se suceden con mas frecuencia las figuras del padre y del hijo.

El padre fabricante y el hijo consumidor.

Aunque es una jerarquia mas pluralizada y puesta al servicio de la igualdad.

Todos hacen el papel de padres e hijos en las respectivas funciones y consumismos de cada cual.

Por encima de todo ello y a un nivel mas profundo y a su vez general todos son seres adultos libres e independientes, que deben de seguir su propio determinismo.

Actualmente, en los tiempos adultos de la humanidad en los que estamos,  la. violacion del Ducto (o Hipro) de alguien por parte de la persona misma o de otros produce catastrofes, sean muchos conscientes de ello o aún no lo sean.

Por eso es bueno ser conscientes de la realidad.

En la siguiente entrada se muestran mas ejemplos de Ductos alterados:

https://cenuitica.blogspot.com/2026/08/eclipse-total-de-sol-del-12-8-2026.html?m=1

Un Ducto materia-espiritu profuundo y alterado puede producir efectos que parezcan realmente mágicos.

Como los que se citan en el link anterior.

Es decir, que pueden quedar sueltos malos espiritus capaces de producir accidentes fisicos.

Para evitarlo cada cual debe de ser consecuente con el propio autoconocimiento adulto que nace dentro de cada uno, no interrumpir nunca su desarrollo, su hilo, las riendas que la vida concede a ese ser adulto para poder coonducir la propia vida fisica desde el espirritu, sujetando unas riendas que nunca debe de soltar, pues en ello no está involucrado solo el mismo individuo, sino también la relación con los demás seres adultos,

y si suelta las,riendas de su propia vida, eso no solo le afectará a él mismo, sino tambien a los demas,, y a un nivel que puede ser muy profundo en la relacion cuerpo-espiritu, y sus efectos pueden parecer totalmente mágicos y  fprzamdos a achacarse a la accion de los malos espiritus.

Aunque actualmente, a toda esa apariencia, se le puede dar una explicacion logica e incluso científica, basada en las relaciones produndas entre los seres adultos, y a lo que puede suceder cuando esas relaciones profundas se alteran debido a que alguien ha soltado el Ducto.

Puede parecer paradójico el hecho de que ante los probllemas que genera el soltar el Ducto siempre suele entenderse al revés la causa que los produce.

Por ejemplo, alguien que riñe a su hijo y luego le suceden cosas desafortunadas que le hacen pensar:

-"Esa mala suerte es a causa de que me porté mal con mi hijo, le reñi y no debí de hacerlo, es un castigo de Dios, no debo de reñir nunca mas a mi hijo"

Esa actittud autocorrectora del padre aún le da mas mala suerte.

Como círculo vicioso acentúa esa postura de no reñir nada al hijo, pensando equivocadamente que esa es la solución, ante su perplejidad de ver que entonces su mala suerte va en aumento, y que el hijo a empezado a reñirle él.

Todo ello le hara ver algun día que ha soltado su Ducto en la relación con su hijo, y que esa es la única causa de todos los problemas que en ese momento le acontecen.

Recuperar el Ducto tampoco es reñir al al hijo con agresividad, pues eso en realidad tambien es perder el Ducto.

Recuperar el Ducto es volver a dirigir al hijo, con fuerza, pero a su vez con amor y cariño.

Entonces todo vuelve a su lugar, todo vuelve a ir bien, tanto para el padre como para el hijo.

Al fin y al cabo el error no era dirigir al hijo (el Ducto) tal como las apariencias suelen mostrar, sino todo lo contrario, dirigir al hijo (no soltar el Ducto), pero dirigirle bien, con paz y amor, sin dejar de estar Ahí, en la paz.

Segun está escrito en el anterior link:

 Por arrepentirme de mi queja hacia la tradición solté el Ducto a través del cual conducía a mi tradición en la actualización con la actualidad, y al soltarlo antes de transformar mi queja en beneficios comunes, se invirtio la situación, y mi tradición que hasta entonces solo había recibido queja de mí, me la devolvió en forma de azote, lo cual produjo en mí un accidente en bicicleta, que dejó mi gluteo izquierdo con un gran hematoma, como si hubiese recibido una fuerte paliza paterna.

Si en vez de haberme dado lástima la tradición por la reprimenda que le estaba dando, y en vez de soltar el Ducto que es a lo que esa lástima me condujo a hacer, es decir, si en vez de haber dejado de dar la reprimenda a mi tradición, hubiese continuado dándosela con amor y cariño (no hubiese soltado el Ducto), entonces, esa crítica mia hacia la tradicion se hubiese ido transformando en positiva y constructiva, y hubiera aportado beneficios a la tradicion, es decir que así no hubiese soltado el Ducto, y todo hubiese llegado a buen término. 

Pero al soltar el Ducto (por lástima hacia la tradición, debido a la reprimenda que le estana dando) y antes de que mi crítica hacia la tradicion se hubiese transformado en positiva, entonces, eso hizo que la tradicion me devolviese el ataque que hasta entonces mi critica habia dirigido hacia ella, y que produjo mi accidente en bici.

Por eso no hay que soltar nunca el Ducto.

Lo mismo sucedió, y también con apariencia mágica, cuando desde el lado romano de Denia y a través de toda la simbologia aplicada a las señales que se presentaban, hice las paces con el viejo pueblo íbero contra el que antes con mi espíritu romano me había enfrentado, y en esa paz alcanzada con los íberas, y por la lástima que me daba el eventual sometimiento hacia ellos, solté mi acción (el Ducto), y en vez de conducirla hasta su final  llegando a un intercambio feliz y pacifico entre íberos y romanos, la abandone, sintiendose entonces los espiritus íberos una gran amenazados  por mí, debido a la mayor proximidad conseguida hacia ellos,  y devolviéndome así la agresión que ellos antes habían sentido recibir de mí, una agresión de ellos que entonces sentí a través de los picotazos de las avispas en la parte baja de mis piernas.

No hubiera sucedido lo mismo si en vez de haber soltado el Ducto hubiese continuado sujetando ese hilo conductor, gestionando mi contacto con los íberos, de un modo positivo, para que llegase a ún intercambio final favorable y benéfico para ambas partes por igual.

Eso son cosas que solo pueden suceder cuando una humanidad ha llegado a ser adulta, y no se produce nunca durante los tiempos de una humanidad infantil, en los que los individuos aún no están preparados para poder realizar estas acciones, como es la de sujetar el Ducto para que las situaciones no se inviertan.

Actualmente nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad y por eso hay que tener en cuenta que no hay que soltar el Ducto, por los problemas que eso puede generar.

Voy a poner otro ejemplo claro de lo que significa soltar el Ducto:

En una población en medio de la selva, rodeada por muros de piedra, construyen puertas de bambú para proteger a sus habitantes de la amenaza de los tigres que merodean el entorno.

Sufren el problema de que de vez en cuando son atacados por algún tigre que rompe las puertas de bambú y se pasea por las calles haciendo destrozos.

No saben la manera de hacer unas puertas más resistentes que les libren de ese mal.

Un día reciben la visita del habitante de una civilización más adelantada.

Este permanece un tiempo con ellos y les enseña a obtener el hierro necesario para hacer unas puertas resistentes ante la amenaza de los tigres.

El visitante finalmente consigue construir dos grandes puertas de hierro y previamente quita las antiguas puertas de bambú para colocar las nuevas.

En el momento en el que despega las puertas de bambú de su lugar, y las sitúa a un lado sobre el suelo, la población de ese lugar que le ve hacer esa acción empiezan a chillar temerosos y a temblar de miedo, por quedarse así un paso abierto para la entrada de los tigres.

En ese momento el visitante por no verles sufrir no pone las puertas de hierro, en las cuales por no conocer  no confían, y deja por un instante el paso abierto hasta volver a instalar las puertas de bambú tal como todos le piden.

En ese lapsus de tiempo una manada de tigres que ya estaban al acecho por ver el paso abierto entraron en la población causando destrozos.

Cuando los tigres se fueron los habitantes del lugar estaban muy enojados contra el visitante, y le castigaron dándole una paliza y atándole en un palo para que fuera pasto de los tigres, la próxima vez que estos intentaran entrar en la población.

En este punto hay que reflexionar para comprender lo siguiente:

Si el visitante en vez de tener lástima hacia la desconfianza de la población se hubiese mantenido firme, y hubiese instalado las puertas de hierro con la ayuda de quienes sí que confiaban en él, entonces, los tigres no hubieran vuelto a entrar en la ciudad por no poder tumbar una puerta de hierro.

Es decir que el error del visitante fue soltar su hilo conductor, su Ducto, el cual debería de haber tenido bien sujeto hasta terminar con su trabajo de instalar las puertas de hierro.

Por suerte esta historia terminó bien, pues quienes creían en él aprovecharon la noche para liberarle de sus ataduras antes de que los tigres le devorasen, y entre todos, ocultos en silencio tras las sombras de la noche y con mucho sigilo instalaron las puertas de hierro, y cuando la población despertó pudo comprobar su eficacia y se lo agradecieron pidiéndole disculpas por la anterior desconfianza hacia él.

A partir de ese momento nunca más volvieron a tener problemas por el ataque de los tigres.

En los tiempos de adultez de la humanidad en los que estamos hay una infinidad de problemas que se producen por soltar el hilo Ductor, y la mayoria no es consciente de que esa es la causa, simplemente no lo saben.

Por eso es importante que se sepa, pues ese será el principio del fin definitivo de ese problema.

Si eso no se sabe es porque aun la humanidad ya esta en sus tiempos adultos, sin embargo, por inercia, una gran cantidad de gente aun vive con las normas jerarquicas de los pasados tiempos infantiles de la humanidad.

La interferencia de la jerarquia del pasado en la igualdad intrinseca del presente hace que muchos en el contextocde sus vidas suelten el hilo conductor, se hace continuamente, por no saber, por inercia, por vivir aún en el sistema jerarquico del pasado, y en definitiva por no vivir la igualdad necesaria en la sociedad adulta actual, por no ser claros y consecuentes con esa igualdad, por el error de pensar que el ser claro con la igualdad va,a traer problemas, cuando en realidad es todo lo contrario, es el no ser claro con la igualdad lo que trae problemas, pues por la falta de accion en la ogualdad es cuando por inercia nos interfiere la jerarquia del pasado, haciendo que soltemos una y otra vez el hilo del Duco, acarreando una y otra vez los problemas que eso conlleva, por habernos dejado derrotar por conceptos erroneos, jerarquicos y opsoletos, como el de que la igualdad es una utopia que no debe de ser practicada porque produce guerras, cuando en realidad es todo lo contrario, ya que todo ello es una confusion creada por la interferencia de la jerarquia, para que no empecemos nunca con la correcta practica de la igualdad, la que es siempre pacifica, la que no produce ni reveliones ni guerras, la que se adpta demtro de un margen de posibilidades pacifica de una practica que no molesta a nadie, y que no es obligada sino voluntaria, y que no no destruyye la sociedad para crear una nueva, sino que ayuda a la vieja sociedad a revivir, actualizandose en paz al momento presente de cada instante, para servir al bienestar de todos pir igual sin exclusion de nadie, la buena igualdad, la humana, la posible y pacifica, la de siempre y a su vez la mas prohibida y confindida para evitar que se manifieste tal como es, pues seria el fin de la oscura jerarquia afuera de lugar intentando dominar en donde ya no le corresponde, en los actuales tiempos adultos de la humanidad, en donde por ley natural debe de regir la igualdad, y en donde nadie, ningun ser de la humanidad adulta, debe de soltar su hilo Ductor.

Este mundo está creado por el Creador (Padre, naturaleza, universo, llamese equis) para el disfrute de los seres creados por él.

Por eso los seres creados están hechos cada cual con una cualidad exclusiva para que de igual manera se necesiten siempre los unos a los otros para poder sobrevivir y sentirse bien.

Es decir que cada cual es el fabricante natural de una sustancia que los demás necesitan para poder tener un bienestar.

Esa es la ley y norma natural que nos mantiene a todos en este mundo, y que hay que cumplir siempre para poder sentirse bien, es decir que el individuo debe de reconocer siempre la igualdad con su prójimo y reconocer siempre al Creador.

Ambas cosas van unidas, pues cuando se reconoce la igualdad con el prójimo, al mismo tiempo, se reconoce al Creador, y al reconocer al Creador se reconoce igualmente la igualdad con el prójimo, ya que esa es su voluntad, además de ser la única y verdadera voluntad de todos los seres creados, por lo cual no es necesario inculcar esta verdad a nadie, pues de un modo intrínseco ya se encuentra dentro de todo ser viviente, por el simple hecho de existir, lo cual hace que cada cual la encuentre en si mismo, tal como debe de ser, por estar todo construido de esa manera bajo la dirección continua del Creador.

Al observar de nuevo esta realidad, de igualdad con el prójimo y reconocimiento hacia el Creador, he vuelto a sentir el éxtasis del Ahí, que es como denomino al éxtasis básico y humano de todo ser viviente.

En esa relación intrínseca de igualdad con el prójimo cada individuo debe de mantener siempre dos conductos fundamentales.

Un conducto es a través del cual el fruto (sustancia, esencia, producto,  llamese equis) del prójimo llega al individuo.

El otro conducto es a través del cual el fruto del individuo se dirige hacia el prójimo.

Cada individuo debe de tener siempre bien sujetos los dos conductos con ambas manos.

Con una mano el conducto de entrada del fruto del prójimo hacia él y con otra mano el conducto de salida de el propio fruto hacia el prójimo.

Los dos conductos deben de estar siempre bien sujetos al igual que las riendas de un caballo, las cuales, de un modo simbólico, pueden aportar el esquema que ilustre este escenario.

Recalcó esta situación por lo importante que es en los tiempos adultos actuales de la humanidad en los que estamos.

Cuando un individuo no acepta la igualdad con su prójimo, sino un enfrentamiento por el dominio absoluto de uno sobre el otro, eso hace que el individuo suelte las riendas de su vida, es decir que con sus dos manos deje de sostener simbólicamente los dos conductos que le conectan con el, el de entrada con una mano y el de salida con la otra.

De repente sostiene solo el conducto de salida de su fruto hacia el prójimo, para poder ejercer un dominio único y exclusivo sobre este, y al mismo tiempo bloquea el conducto de entrada del fruto del prójimo hacia él, con el intento así de no recibir ninguna influencia del prójimo.

El prójimo hace lo mismo con el individuo.

Cuando todo va bien y hay armonía entre el individuo y el prójimo, entonces, ambos sujetan los dos conductos de entrada y de salida, y en el ciclo de comunicación armónica entre ambos, se van sucediendo de un modo positivo y rítmico los momentos en los que el individuo da su fruto al prójimo y los momentos en los que el prójimo da su fruto al individuo, todo se va sucediendo así como una danza armónica que aporta crecimiento y bienestar a ambos por igual.

Los momentos en los que el individuo recibe el fruto del prójimo, a través del conducto de entrada, no suelta el conducto de salida, sino que sigue sosteniéndolo con la otra mano, pues necesita tenerlo presente y activo porque después de recibir el fruto del prójimo a través del conducto de entrada deberá de activar ese conducto de salida que sigue sosteniendo con la otra mano para poder dar su propio fruto al prójimo.

Por eso tanto el individuo como su prójimo deben de tener siempre bien sujetos con ambas manos los dos conductos de entrada y de salida, no soltarlos nunca, ni siquiera cuando uno de los dos conductos este en el momento de pausa, hay que tenerlos bien sujetos con las manos, como a las riendas de la propia vida.

Sin embargo, cuando entre el individuo y el prójimo existe desarmonía y enfrentamiento, la situación es distinta.

Pues en ese caso el individuo obliga al prójimo a tomar su propio fruto de un modo exclusivo y absoluto, al mismo tiempo que niega tomar el fruto del prójimo.

Es decir que el individuo actúa así por no reconocer la igualdad con el prójimo sino únicamente la supremacía sobre él.

En esa acción represora del individuo hacia el prójimo, el individuo ha soltado el canal de entrada del fruto del prójimo hacia él, y tan solo sujeta, de un modo exagerado, el canal de salida del propio fruto hacia el prójimo.

Es interesante obsevar lo que en ese momento está sucediendo con el prójimo y sus canales de entrada y de salida.

En ese momento el prójimo se siente amenazado por el individuo el cual no reconoce la igualdad con él.

El individuo le obliga a recibir su fruto de un modo exclusivo y absoluto y bloquea al mismo tiempo la entrada del fruto del prójimo hacia él.

El prójimo en esa situación puede actuar de tres maneras, de las cuales dos son incorrectas y una es la correcta.

1- Accion incorrecta: endurecer el propio conducto de salida y bloquear el propio conducto de entrada.

El prójimo ante ese ataque impositor del individuo hace lo mismo obligando a que el individuo tome su fruto de un modo único y exclusivo.

Lo cual se transforma como en un combate de espadas.

En el cual ambos sujetan su propia espada como el único conducto que aceptan, el conducto de salida , al mismo tiempo que con la otra mano sueltan totalmente el conducto de entrada del fruto del otro, el cual no aceptan y por eso bloquean, dando énfasis así únicamente al conducto de salida, a sus espadas que se baten en duelo.

2- Acción  incorrecta: abrir el propio conducto de entrada y bloquear el propio conducto de salida.

El prójimo, al ver el ataque del individuo, obligándole a tomar su propio fruto de un modo único y exclusivo, y al mismo tiempo darse cuenta de que en ese momento el prójimo le vence, eso hace que el prójimo tomé la opción de no luchar contra el individuo, sino de rendirse ante él, dejandose así someter totalmente por el individuo.

Al elegir esta opción, el prójimo también suelta su conducto de salida, al igual que lo soltaba también en la primera opción.

Es decir que se desprende totalmente de la posibilidad de dar su fruto al prójimo, y se aferra únicamente al conducto de entrada a través del cual recibe el fruto del prójimo y su dirección y guía de un modo exclusivo y absoluto.

Tanto en la opcion 1 como en la opcion 2 el prójimo acepta la desigualdad con el individuo.

En la opción 1 no reconoce la igualdad con el individuo por intentar someterle y en la opción 2 no reconoce la igualdad con el individuo por dejarse someter totalmente por él.

La opción 2 merece una observación especial por su sutil apariencia escondiendo la realidad profunda, por lo que puede pasar fácilmente desapercibida.

Pues ante el ataque del individuo, el prójimo suelta su canal de salida, optando así por la opción 2, debido a que aun como un esclavo no acepta la igualdad con él individuo que en ese momento le somete.

Sino que dentro de él piensa lo siguiente:

-" Ahora permito ser tu esclavo pero en el futuro serás tú mi esclavo".

Es decir que esta es la postura del masoquista que no se rinde ante el sádico por aceptar la igualdad con él y tampoco con la intención de detener la batalla en contra de él, sino que sostiene esa batalla de un modo sutil y callado en la cual el sometido en realidad y de un modo callado se sigue sintiendo superior al sometedor y aguanta su situación hasta el momento de demostrárselo y vencerle haciéndole su esclavo, invirtiendo así los roles entre ambos.

Ante estas dos opciones incorrectas la 1 y la 2 esta la acción correcta que es la acción 3:

3-

El prójimo, ante el ataque del individuo, y en vista de que en ese momento el individuo es más fuerte y le está sometiendo, no suelta su canal de salida, sino que de un modo silencioso y callado y a su vez discreto los sigue sosteniendo, es decir que continúa con su acción sutil de intentar dar su fruto al individuo y hacer sentir a este que igualmente necesita el fruto que el prójimo tiene para ofrecerle.

Es decir que el prójimo ante el ataque del individuo, en realidad, no reconoce su superioridad, sino que sigue reconociendo la igualdad con el individuo aunque este le ataque, no acepta el enfrentamiento en contra de él, y en ese momento se deja someter por el ataque del individuo pero no como un masoquista, sino que continúa sujetando su canal de salida, para poder dar su fruto al individuo en el momento en el que este se calme un poco, y se dé cuenta de que necesita el fruto del prójimo, y entonces el prójimo por no haber reconocido nunca la desigualdad con el individuo, y no haber soltado nunca su canal de salida, le podrá dar así al individuo el propio fruto es decir el fruto del prójimo que el individuo igualmente necesita para poder sentirse bien.

Esta es la opción correcta.

Correcta de la civilización ante la animalidad de la fuerza bruta.

La tercera opción.

La de no dejar de reconocer la igualdad con el prójimo y con ello el reconocimiento hacia el Creador.

Una vez vistas estas tres opciones hay que observar con detenimiento la segunda opción, la opción incorrecta 2.

Pues actualmente los tiempos adultos de la humanidad suele pasar desapercibida, y es la causa de numerosas inversiones profundas, es decir profundas dislexias, que producen enfermedades, e inversiones del designio natural, como es la de encerrar a un hombre en un cuerpo de mujer o a una mujer en un cuerpo de hombre.

Errores que se pueden corregir pasando de la opción incorrecta 2 a la acción correcta 3 a la cual me acabo de referir en los párrafos anteriores.

Cuando un hombre se siente asediado por otro hombre de un modo absoluto, llega un momento en el que el hombre asediado debe de tomar una opción entre las siguientes posibilidades:

Una opción es a la que le conduce su amor propio, el cual no soporta, como hombre, verse sometido por otro hombre.

El modo de dejar de sufrir ese sometimiento es abandonar su función masculina, de ese modo si apaga la personalidad de hombre de su propio ser ya no sentirá el asedio del otro hombre, pues la personalidad masculina que sufría ese asedio habrá desaparecido.

Esta es la segunda opción incorrecta de la lista de tres opciones a la que me he referido antes.

Es, como hombre, abandonar el conducto de salida, por no soportar que otro hombre ejerza un sometimiento sobre la propia personalidad masculina.

Esta es la opción que transforma a un hombre en homosexual.

Y es una opción sutil porque esconde la realidad de su acción, que está basada no en entregarse al sometedor tal como aparentemente parece, aceptando una igualdad con él, sino todo lo contrario, es negar la propia personalidad masculina por no reconocer la igualdad con el otro, para dejarse someter eventualmente por este, esperando así que en el futuro se inviertan los roles, y el sometido pase a ser el sometedor e impositor sobre la masculinidad del otro.

Es decir que eventualmente se anula la propia masculinidad para dar pasó a la posibilidad de potenciar la másculinidad en el futuro y vencer con esta a quien antes sometía.

Sin embargo la opción 3, de las antes citadas, es decir la correcta, conduce a que el sometido por la masculinidad del otro no deje de reconocer la igualdad con él, y por lo tanto no piense en someterle en el futuro tal como él le está intentando someter en el presente, sino que mantenga bien sujeto el conducto de salida, sin renunciar a él, es decir sin renunciar a su propia masculinidad, ante la agresión masculina del otro, sino sosteniendo su propia masculinidad, su intento de transmitir su masculinidad al otro en igualdad de condiciones, hasta que el otro  se calme de su enfado, y regrese a la condición natural de relación con los demás, sin necesidad de imponer su masculinidad, o conducto de salida, sobre otros.

Esta es la opción en la que el agredido no suelta nunca su canal de salida,  el cual sigue sosteniendo, al igual que su canal de entrada, al igual que sigue sosteniendo el reconocimiento de la igualdad con el prójimo y el reconocimiento hacia el Creador.

La acción incorrecta 2, es la que produce las demás inversiones de la realidad, que hacen sufrir a la humanidad, produciendo trastornos psíquicos y físicos, como son las enfermedades, al igual que los trastornos sociales y las guerras.

Es interesante observar que la agresividad no solo se manifiesta de un modo activo (opcion 1), tal como es habitual verlo en los tipicos escenarios populares a traves de las pantallas, como son los espectáculos de acción, sino que tambien se manifiesta de un modo pasivo (opción 2).

De lo cual se deduce la opcion correcta, la opción 3.

Siendo conscientes de todo ello es una vía para alcanzar la solución de todos esos problemas.

Por el bienestar de todos por igual.

Con todo ello, se puede 

empezar por demostrar, tanto desde el punto de vista psicológico como del científico, cómo este principio de agresividad pasiva produce inversiones, como puede hacer la homosexualidad o el lesbianismo.

A traves del mismo enfoque cenuitico tambien es interesante obsevar el mismo efecto invirtiendo  los ciclos biológicos del cuerpo humano y produciendo enfermedades.

Con la opción 2 se sueltan los recursos naturales de la persona, es decir, que la persona misma los suelta, cómo puede ser el hombre desprendiendose de su personalidad masculina. 

El motivo de desprenderse de ello es:  para no sufrir la agresión de quien agrede.

En esta rendición no solamente se ofrece la masculinidad y se renuncia a ella, sino que se renuncian a otras múltiples cosas, esencias y cualidades, caracteristicas y significados en la vida de una persona, lo cual produce distintas anomalías.

Es interesante observar cuáles son esas distintas anomalías, que se forman al renunciar a distintas características de la persona, por no sentir la agresión del contrario, y por continuar su enfrentamiento con este a un nivel sutil.

Vamos a observar ahora cómo sería el mantener el conducto de salida abierto ante las agresiones. Es decir, el tomar la opción 3. Por ejemplo, si la masculinidad de un individuo se ve asediada por el ataque de la masculinidad de otro, vamos a observar como podría ser en ese momento el mantener la opción 3, es decir,  mantener la propia masculidad sin renunciar a ella. 

Para ello se puede empezar con observar que el renunciar a la propia masculinidad ante la amenaza de la masculinidad de otro, es simplemente por el hecho de no ver contrariada la propia masculinidad, es decir, es como esconderla dentro de un cajón, para que esta no se vea golpeada y no sufra. Aunque analizando bien este paso se puede comprender que, si la masculinidad del asediado se siente agredida, es debido a que es una masculinidad que quiere imponerse también ante el primer agresor, y al no poder se debe de esconder como un avestruz cuando esconde la cabeza para no sufrir la vergüenza de no poder dominar con la propia identidad masculina.

La solución ante todo ello es tener una masculinidad no dominante sino sencilla, simple, honesta, natural y que acepte al prójimo de igual a igual. Pues de este modo no será necesario esconder la masculinidad exagerada ante el ataque de otra masculinidad, también exagerada, que está dominando la situación, y que para no sentirse agredido por esta esconde la propia masculinidad, como la avestruz que esconde la cabeza. Pues en ese caso la masculinidad agredida no será tan exagerada como para poder sufrir con el primer ataque de la masculinidad exagerada del otro que se impone. 

Pues en este caso, esta agresión no hará sufrir, ya que no habrá contraste ante una masculinidad exagerada hacia la que se dirige su ataque.

Es decir,  que en este caso, la masculinidad natural que recibe el ataque de la otra masculinidad exagerada no sufrirá, por ser una masculinidad natural, y podrá aguantar el ataque sin necesidad de que el individuo se desprenda de su masculinidad con el  objeto de no recibir el ataque de esa otra masculinidad agresiva.

Es decir, que su masculinidad se mantendrá en su estado natural, sin dejar de reconocer la igualdad con el agresor ,y manteniendo la comunicación de la propia masculinidad hacia este, en principio desde un plano sutil, tal cómo las circunstancias lo vayan permitiendo, hasta el punto de poder seguir ofreciendo el fruto de un modo normal y habitual, qué el primer agresor al calmarse lo recibirá abiertamente y agradecerá por haber sabido mantener la calma ante él.

Este efecto se puede comparar a una luz muy potente qué se proyecta sobre un espacio muy oscuro.

A más oscuro sea el espacio que recibe la luz potente más se tira este la agresión de la luz porque habrá un mayor contraste.

Pero si el espacio oscuro que recibe la luz potente no es demasiado oscuro entonces la agresión que reciba de la luz potente no será tan grande y la podrá resistir sin necesidad de retirarse tal como el espacio muy oscuro sí que se debe de retirar ante la luz muy potente porque la agresión recibida de esta tendrá un mayor contraste y será mucho más destructiva ante lo cual el espacio oscuro deberá de retirarse para no verse dañado.

Lo mismo sucede con la masculinidad agredida por otra masculinidad si no es una masculinidad que quiere también imponerse sino que es una masculinidad natural entonces al sentirse agredida por esa otra masculinidad agresiva no será necesario que se retire ante ella sino que se podrá mantener en el plano sutil hasta que la situación se tranquilice y vuelva a haber calma.

Vamos a ver cómo el renunciar al propio fruto para no sentirse agredido puede afectar a los ciclos naturales tal como hemos observado antes, debido a que en los ciclos biológicos del cuerpo humano se representa la relación entre el individuo y el prójimo en el dar y recibir frutos, de modo que una parte del ciclo está asociado al dar el fruto al prójimo y otra está asociado al recibir, por lo tanto, si el individuo de un modo pasivo y agresivo, según la opción dos, renuncia a dar su fruto al prójimo para no sentirse este agredido y renuncia así al propio fruto, entonces eso altera esos ciclos biológicos. Vamos a observar cómo la alteración de esos ciclos biológicos, debido a que la persona renuncia a su propio fruto, se produce de un modo inconsciente, es decir, que esos ciclos se alteran de una manera inconsciente sin que el individuo lo sepa y produce enfermedades en su cuerpo. Vamos a observar que cuando esos ciclos se alteran es solo cuando la humanidad está en su estado adulto, pues en el estado infantil no existe el intercambio igualitario de frutos, porque los individuos, al no ser adultos, no están preparados para poder obtener sus recursos vitales a través del intercambio de frutos, y por eso ese intercambio de frutos que puede llevar a que un individuo bloquee su propio fruto se produce solo en el estado adulto de la humanidad. Si esto es así y el bloqueo del propio fruto de un individuo se produce solo en el estado adulto de la humanidad, vamos a observar cuáles son las características y la norma fundamental de conducta de una civilización adulta para que, activando esas funciones, se pueda corregir la renuncia de un individuo hacia su propio fruto, evitando así que se produzcan enfermedades. Las características fundamentales de una sociedad adulta es que los individuos deben de estar activos en sus esencias, es decir, tanto en la acción del propio cuerpo, de la propia mente, de las propias emociones y del propio determinismo, para que así se pueda producir el intercambio de frutos de un modo correcto, es decir, para que cada cual pueda trabajar en su función natural de un modo correcto y obtener sus frutos de un modo correcto e intercambiarlos con los frutos de los demás, de los demás, también de un modo equilibrado y correcto para que todos tengan el recurso natural y los recursos naturales que son los frutos de todos que necesitan para poder sobrevivir y sentirse bien. Por eso para que esa anomalia en el intercambio de frutos entre todos no se produzca de un modo inconsciente, el ser humano de la humanidad adulta actual no debe de actuar según la jerarquía del pasado periodo infantil es decir de un modo unidireccional imponiendo sus frutos a los demás, sino de un modo pluridireccional intercambiando los frutos con los demás de igual a igual, y para ello debe de activar sus esencias es decir su cuerpo su mente sus emociones y su identidad pues de este modo eso evitará que de un modo inconsciente se produzca esa alteración en los ciclos biológicos de su cuerpo produciendo la enfermedades, pues el individuo adulto con la activación de su mente extraerá esa oscuridad de los ciclos biológicos y la manifestará en un lugar concreto del entorno en el cual a través del trabajo de su cuerpo su mente sus emociones y su identidad vencerá ese obstáculo que es simplemente el desafío del trabajo diario qué superará con su esfuerzo en el mismo trabajo haciendo uso de su mente su cuerpo sus emociones y su identidad. Para lo cual es fundamental que el ser adulto de la humanidad actual sea consciente del trabajo conjunto que debe de realizar con los demás seres adultos y de un modo pacífico e igualitario en la construcción de la buena sociedad. Un trabajo al cual desde la cenuítica denominó el Doqui.

Pues si el ser adulto se mantiene en el doqui, entonces la oscuridad ya no actúa por inercia y de un modo inconsciente en su cuerpo, produciendo enfermedades, pues el ser adulto se enfrenta a esa oscuridad en el exterior a través de su trabajo y la vence.

Según lo dicho, vamos a especificar con distintos ejemplos cómo la acción del ser adulto en su cuerpo, mente, emociones e identidad actúan para impedir que los ciclos biológicos de su cuerpo se alteren y enfrentarse al obstáculo en el exterior y vencerlo para que los ciclos biológicos funcionen con armonía y poder tener salud.

Sí, vamos a ver en todo ello el papel que juega la confianza hacia el creador llámese naturaleza vida destino amor paz universo o llámese X. Es decir, la confianza que hay que tener hacia la naturaleza, hacia la vida, hacia el creador, para poder desarrollar la propia iniciativa, la acción del cuerpo, las emociones y la mente, con la confianza en que todo va a ir bien. Es decir, que esa fe en el creador es fundamental y básica en el ser humano, es decir, más que eso en el ser viviente. Este es un punto importante para saber que fortaleciendo la fe en la vida y en el creador se fortalece igualmente el seguimiento de un individuo hacia su propio determinismo para poder tener salud. Hay que observar otro factor fundamental e indispensable que es el continuo deseo de vivir en armonía e igualdad con el prójimo, para así poder disfrutar la vida tal como el Creador nos la da confiando en el y confiando en el prójimo y confiando en uno mismo. Después hay otro factor muy importante a observar y es el factor de que cuando se confía en el creador y se sigue la propia y verdadera voluntad y el propio determinismo, en ese momento se empieza a ser partícipe de la creación. Es decir, que la voluntad de el ser adulto interfiere en el entorno físico del universo y mundo en el que estamos a un nivel profundo. Hasta el punto en el que el estado de paz de un ser adulto es indispensable para que incluso los terremotos los tsunamis y todas las demás efectos naturales se calmen y no produzcan desgracias por el hecho de que el ser adulto como participe de la creación tiene su médula espinal unida a la médula del Espinal del universo y de la tierra la que vive y por lo tanto cuando el ser adulto está en paz el universo físico y el entorno natural físico en el que vive también se calma. En este punto hay que ser conscientes de que en el ser humano nacen unas facultades internas que se pueden considerar paranormales cuando no se conocen, pero que al despertarse pasan a ser miembros naturales del cuerpo humano, al igual que son las manos, los pies, los oídos, etcétera.

Hay que ser consciente de todas estas cosas hacia las cuales apunta la evolución humana para que al ser lo podamos tener equilibrio en el presente sabiendo hacia dónde nos dirigimos.

El equilibrio y paz profunda del ser humano lleva a despertar todas esas facultades internas propias y de contacto con el entorno y con la voluntad del mismo creador y como partícipes de su creación al ser todos los seres vivientes hijos suyos y por lo tanto dirigirse todos a través de su evolución a ser algún día como el Padre Creador.

Es lógico pensar que si el ser adulto a través de su propia paz es capaz de aportar salud a su cuerpo físico eso significa que a través de ello ya está siendo partícipe de la creación, y si eso es así también es lógico pensar que si al ser adulto profundiza en su propia paz no solo afectará positivamente a su propio cuerpo físico librando la de enfermedades sino también al cuerpo físico de la tierra y el universo en el que está haciendo que esté en paz y armonía con salud y bienestar.

Es lógico pensar que si eso es así es porque los seres vivientes somos hijos del creador el cual nos conduce a través de la evolución para llegar algún día a ser como él es decir seres creadores de universo llenos de vida para conducirles hacia su realización plena gozosa y final, tal como el padre creador conduce a nuestro universo y a todos sus hijos que habitamos en él.

Lo podríamos denominar como un término que significa paz, conciencia, evolución, salud, bienestar, etc. Es decir, un término como pueda ser el término cenuitico que se refiere al estar Ahí, lo cual, en el estar Ahí , está incluido todo ello: la paz la evolución la conciencia el Creador la libertad del propio determinismo etc.

Es decir: el estar Ahí.

Llegados a este punto es conveniente observar el hecho de que, según el momento presente en el que vivimos, hay unas funcionalidades físicas en el cuerpo humano y en la percepción del ser humano que se están desarrollando y que producen unos efectos especiales tanto en las psiques como en el cuerpo humano, de lo cual debemos de estar conscientes de ello y prevenidos para que puedan ser comprendidos esos efectos por la gente y no renuncien a ellos, sino que los incluyan como un despertar progresivo de los sentidos humanos que se deben de adaptar a la vida cotidiana.

Esos son efectos psicológicos por los que alguien actualmente podría ser etiquetado como loco el internado en un psiquiátrico si no se supiese que esos efectos se deben a una causa concreta y específica del despertar de los sentidos internos del ser humano y no se deben a un estado de locura o de alteración de la psiquis.

Entre esos efectos está el Fes, qué es un modo de percibir internamente las anomalías externas para poder superarlas de un modo más rápido sin pasar por la carga física sino tan solo a través de la psiquis y por eso el saber la existencia del Fes previene de esas anomalías que producen enfermedades librándonos de estas por comprender el mensaje que traen a un nivel psíquico antes de que pase al físico.

La humanidad actual debe de comprender ese proceso de transformación física y psíquica en la que está sometida actualmente para poder asimilar bien estos cambios y que no se traduzcan como algo negativo y se condenen simplemente por no conocer el momento evolutivo actual.

En la creación de un grupo físico de gente que se reúna para apoyarse unos a otros en el conocimiento de estas cosas y en su práctica pacífica de un modo humano y global en todo el mundo

Un abrazo


Fernando Ortolá