El niño reconoce a Dios en su ídolo, en su tutor físico, a quien considera como Dios mismo en persona.
Aunque a veces el niño suplanta el título de Dios a su tutor y se lo adjudica a sí mismo en los momentos en los que realiza bien su tarea. Es entonces cuando el niño se siente ser Dios, se siente ser Superman, Peter Pan, Robin Hood, el Príncipe Valiente, o cualquier personaje legendario de sus cuentos.
Es decir, que el niño reconoce a Dios en su tutor y en él mismo de un modo alternado.
El niño puede afirmar alguna vez que algo lo ha hecho él, y que es suyo, y que es perfecto, porque él mismo es Dios, un ser perfecto.
Aunque en realidad lo que ha hecho el niño es imperfecto porque su mente aún no está formada para poder hacerlo bien.
El adulto, sin embargo, siempre reconoce a su Dios invisible.
Su mente ya está formada y hace bien su trabajo.
Sin embargo, no presume de ello como el niño, sino que muestra que es su Dios invisible quien lo ha hecho (la suerte, el destino, la vida, la necesidad, las circunstancias, etc.) y lo ofrece humildemente a cambio de los frutos de los demás.
El niño reconoce a un Dios visible que no es perfecto, y a veces lo reconoce en su tutor físico y a veces lo reconoce en sí mismo.
El adulto reconoce a un Dios invisible que sí que es perfecto, y lo reconoce siempre.
En esta imagen de la naturaleza se ve una planta centrada en la parte de abajo de la foto.
Es la planta que se extiende en la parte baja y con mucho reflejo de la luz del sol, sobre todo en su parte derecha, en donde el reflejo de la luz da a la planta unos tonos blanquecinos.
Antes de hacer la foto he observado la escena, y esa planta estaba cubierta de gotas de agua, de rocío de la mañana.
En las gotitas se reflejaba la luz del sol y se descomponía en los colores del arcoíris.
De forma que cada gota irradiaba un color del arcoíris.
Se veía toda la planta salpicada de brillantes e intensos puntitos de distintos colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta.
Sus colores relucían con la fragancia del agua de las gotitas que los reflejaban.
He intentado hacer la foto para poder mostrar ese fantástico cuadro coloreado que esa planta mostraba, pero en la foto salen muy tenues los puntitos de color, con menos intensidad que como los percibía a simple vista.
Tan tenues que apenas se podían percibir.
Ampliando el focus para ver la imagen más de cerca he podido ver que la cámara sí que ha captado esos puntos de colores, pero se ven muy tenues.
¿Puedes detectar esos puntos de colores en la planta y darles más intensidad para que se vean bien tal como se veían a simple vista?
Esto le pido a la inteligencia artificial.
Esa escena de la planta llena de puntitos de colores me hacía pensar en la malla de luz.
La malla de luz y la malla oscura
La humanidad es como una planta que evoluciona llevada por la naturaleza, igual que cualquier otro ser vivo. Se puede comparar con un árbol: cada rama de ese árbol es un pueblo, una etnia, una civilización, una cultura. Ese árbol-humanidad, en el cual están todos los pueblos, cada cual en su respectiva rama, es la malla de luz.
Cuando hay armonía, existe una buena relación entre cada rama y pueblo que forma el árbol. Sin embargo, cuando hay desarmonía, unas ramas se eligen a sí mismas como superiores a otras y las destruyen. El árbol se ve así disminuido, con menos ramas y menos hojas que le privan de su respiración, haciendo que el oxígeno necesario no llegue a la raíz, la cual deja de alimentar al árbol hasta que este se seca.
La enfermedad del árbol, producto de la desarmonía, es la malla oscura. La sociedad humana actual está poseída por la malla oscura, la cual ha sacado a los pueblos de sus lugares naturales; es decir, ha desviado las ramas del árbol de su lugar original. Las ramas son los pueblos —los países que se ven en el mapa delimitados por fronteras—, las cuales no son el reparto natural de las tierras. Las líneas de esas fronteras forman la malla oscura.
La Cenuitica, con sus fórmulas como la de la E4, muestra cuáles son las fronteras naturales de la humanidad, las cuales forman la malla de luz. Son espacios energéticos sobre la Tierra regidos, cada uno de ellos, por una esencia correspondiente, la cual se mantiene en armonía con las demás, llevando a un contacto natural y armónico entre todos.
En las visiones, veo la malla de luz construida por finas líneas luminosas que se cruzan entre sí con el fondo del universo. En las líneas hay puntos de luz repartidos por todos los tramos y cruces. Cada polígono formado por el cruce de líneas está rodeado de una determinada cantidad de puntos de luz. Es similar a los países que se ven en un mapa trazados por líneas que los contornean: cada polígono de la malla equivale a un país.
Los puntos de luz que se encuentran en la línea iluminada que contornea a cada polígono de la malla son las personas que habitan en ese país. Cuando una mala vibración de violencia oscurece uno de esos puntos de luz de la malla, este ataca a los demás puntos de su propio polígono. Los somete, los reprime y los pone a luchar como soldados contra otro polígono para someterlo.
Ese punto de luz que se ha vuelto oscuro es como un parásito en el árbol de la humanidad o malla de luz, el cual se va esparciendo como una enfermedad y contagia a varios polígonos colindantes. Esto representa a los países en el mapa que han sido atacados por ese otro país que se ha vuelto oscuro y violento.
En la malla de luz, las esencias fluyen bien en cada polígono, permitiendo el contacto sano y pacífico con los demás. Las esencias son: el cuerpo (F), la mente (S), las emociones (E) e identidad (C). Sin embargo, ese punto oscuro de un polígono que ha paralizado su propio entorno y reprimido a otros colindantes ha bloqueado ese flujo de esencias para así poder encarcelar a esos polígonos sometidos, haciéndoles esclavos suyos y sin posibilidad de conectarse con el resto de la malla.
En la malla de luz, la esencia de la identidad (C) se mantiene en su estado natural como la única identidad de la cual todos forman parte y en la que cada cual recibe su verdadera naturaleza. En cambio, en la malla oscura, el punto oscuro o dictador que ha provocado la tiniebla ha deformado la esencia de la identidad (C): la ha complicado con difíciles creencias, espiritualidades, principios y dignidades que son tan "gruesas" que impiden que la gente de un país contacte con los demás. Los otros no pueden comprender esas complicadas creencias en las cuales, además, el polígono oscurecido se siente superior.
La esencia F, en la seguridad y la infraestructura, es natural y positiva en la malla de luz, permitiendo el flujo entre polígonos. Pero en la malla oscura está deformada por el dictador, quien ha creado infraestructuras tan pesadas e injustas —con protecciones hacia unos y exclusión hacia otros— que bloquean la comunicación fluida de la gente.
Lo mismo ha sucedido con la esencia E de las emociones. En la malla de luz es natural y fluida, mientras que en la malla oscura es compleja, complicada, exclusiva y marginante hacia los demás. Igual se puede decir de la esencia S de la mente: en la malla oscura es gruesa, compleja y atorada; en la malla de luz es natural y fluida.
De ese modo, el dictador del polígono oscuro ha hecho a la gente de su país dependiente de esas esencias deformadas que les presenta en forma de dogmas, tradición o folclore, pero que solo son formas de retener al pueblo como a un rebaño dentro de un corral deformado y separado de los demás polígonos de la malla; separado de las demás ramas del árbol de la humanidad.
La Cenuitica es una porción de la malla de luz que muestra, en sus fórmulas de esencias como la E4, las fronteras naturales que ofrecen a cada pueblo sus respectivos atributos, brindando el contacto armónico que todos necesitan y merecen por ley natural.
A diferencia de las líneas que en el mapa separan a los países y forman la malla oscura —ensangrentando la Tierra con enfrentamientos que solo favorecen a unos pocos puntos de luz oscurecidos—, la malla de luz está siempre presente tras el telón. Da a todos la posibilidad de regresar a la armonía natural de las esencias, al árbol de la humanidad: el Árbol de la Vida.
La Malla de Luz y la Malla Oscura
El Árbol de la Humanidad y las Fronteras Naturales
1. El Símil del Árbol de la Vida
La humanidad evoluciona como una planta guiada por la naturaleza. Se puede comparar con un árbol donde cada rama representa un pueblo, una etnia o una cultura. Cuando estas ramas coexisten en equilibrio, forman la Malla de Luz.
Armonía: Relación fluida y natural entre las ramas (pueblos).
Desarmonía: Cuando una rama se cree superior y destruye a las demás. Esto priva al árbol de hojas y respiración, impidiendo que el oxígeno llegue a la raíz. El resultado es que el árbol se seca.
2. La Malla Oscura y la Desviación Territorial
La enfermedad del árbol es la Malla Oscura. En la sociedad actual, esta malla ha desplazado a los pueblos de sus lugares originales.
Fronteras Artificiales: Las líneas que vemos en los mapas actuales no siguen el reparto natural de la tierra; son las líneas que dibujan la Malla Oscura.
Fronteras Naturales: La Cenuitica, mediante fórmulas como la E4, identifica los espacios energéticos reales sobre la Tierra. Cada espacio está regido por una esencia que permite el contacto armónico con los demás.
3. Anatomía de la Malla de Luz
En la visión profunda, la Malla de Luz se manifiesta como finas líneas luminosas sobre el fondo del universo, con puntos de luz en sus tramos y cruces.
Polígonos: Equivalen a los países o regiones naturales.
Puntos de Luz: Son las personas que habitan cada polígono.
El Punto Oscuro (Parásito): Cuando un punto de luz se oscurece por la violencia, somete a su propio polígono y lo obliga a luchar contra los demás. Actúa como una enfermedad contagiosa que se extiende a los polígonos colindantes.
4. Análisis de las Cuatro Esencias
A continuación, se detalla el estado de las esencias según la malla que predomine:
A. Identidad (C)
En la Malla de Luz: Se mantiene en su estado natural; es una identidad única de la cual todos forman parte y donde cada uno recibe su verdadera esencia.
En la Malla Oscura: El dictador la deforma con dogmas, creencias complejas y sentimientos de superioridad que impiden la comprensión y el contacto entre pueblos.
B. Cuerpo / Infraestructura (F)
En la Malla de Luz: Es natural, segura y positiva, permitiendo un flujo constante entre los polígonos.
En la Malla Oscura: Se crean infraestructuras "gruesas" e injustas que protegen a unos y excluyen a otros, bloqueando la comunicación y la inclusión.
C. Emociones (E)
En la Malla de Luz: Fluyen de forma natural, sana y pacífica.
En la Malla Oscura: Se vuelven complejas, exclusivas y marginantes, generando barreras emocionales hacia los demás.
D. Mente (S)
En la Malla de Luz: Es natural, abierta y fluida.
En la Malla Oscura: Se presenta como una estructura gruesa, atorada y dependiente de tradiciones o folclores usados para retener al pueblo como a un rebaño.
5. Conclusión: El Retorno a la Armonía
La Cenuitica actúa como una porción de la malla de luz que devuelve a cada pueblo sus atributos naturales y el contacto armónico que merece por ley natural. Aunque la malla oscura ensangrienta la Tierra tras el telón de los intereses económicos, la malla de luz permanece siempre presente, ofreciendo el regreso a las esencias: el Árbol de la Vida.
La malla de luz hace grupos de gente, los asocia a un lugar de la geografía terrestre o planetaria, y relaciona a todos esos grupos entre sí, estableciendo un contacto entre ellos, de un modo natural.
Esa es la forma natural de la sociedad humana.
Es como una planta o un árbol.
Cada grupo de gente se puede asociar a las hojas de una planta, o a las ramas de un árbol.
Al verlo como la malla de luz, cada grupo se puede asociar a una rama de ese árbol.
Si se ve como la malla de luz, cada grupo de gente es un polígono de esa malla.
En la malla se representa de un modo muy preciso cuando la malla se presenta formada por polígonos regulares, los cuales suelen ser hexágonos, pues así cada grupo de gente representa a un hexágono. Al ser todos los hexágonos iguales eso indica la igualdad de valor y de imprescindibilidad que cada grupo tiene.
Es decir, que todos son igualmente valiosos.
Aun dentro de esa igualdad básica entre todos ellos, la naturaleza también concede características distintas a cada grupo, esencias diferentes, para que para cada grupo sea necesario contactar con los demás grupos para obtener las respectivas esencias de cada uno, y así poder tener salud.
La naturaleza lo ha hecho así para que exista un contacto de necesidad mutua y armonía entre los grupos.
A un grupo lo inclina más hacia la característica y esencia del temperamento: esencia C. A otro grupo le da la característica o esencia de la sabiduría: esencia S. A otros le da la esencia F de la fuerza física. A otros la E del afecto.
De este modo, la naturaleza da a cada grupo una esencia respectiva y unas fronteras naturales a través de las que puede entrar en contacto con los demás grupos de un modo armónico.
La fórmula de la E4 Cenuitica es una porción de la malla de luz.
En ella se distribuyen 4 cuadrantes: el cuadrante C que representa a Occidente Sur, el cuadrante F que representa a Occidente Norte, el cuadrante S que representa a Oriente Norte, y el cuadrante E en Oriente Sur.
Lo cual concede una característica especial de temperamento (C) a Occidente Sur, y un matiz especial en la capacidad de organizarse (F) a Occidente Norte, un talento mental especial a Oriente Norte, y una tendencia afectiva (E) especial a Oriente Sur.
Esas características, matices, talentos y tendencias de cada cuadrante geográfico son energías que se encuentran en esos lugares respectivos de la geografía.
Al igual que en una zona hay montañas, en otra llanuras, en otra mares, etc.
Las zonas energéticas de la Tierra están divididas por líneas.
En este caso son líneas de energía cenuitica.
Las líneas que separan a los cuadrantes de energía cenuitica forman una cruz.
Una gran cruz situada sobre la geografía terrestre.
En Occidente Sur está el campo de la energía C, en Occidente Norte está el campo de la energía F, en Oriente Norte el campo de la energía S y en Oriente Sur el campo de la energía E.
Energía cenuitica: C, F, S y E, cada cual en un lugar.
Los 4 cuadrantes forman un mapa energético de la Tierra.
Es un mapa natural de las grandes regiones energéticas de la Tierra, a diferencia del mapa político que delimitan las fronteras políticas de la Tierra, el cual es un mapa artificial y no natural.
El mapa natural es la malla de luz y el mapa político es la malla oscura.
Cuando todo va bien, cada polígono ofrece el fruto de su esencia a los demás polígonos.
Hay intercambio de esencias entre todos los polígonos, países.
La malla de luz está activa.
Cuando va mal y en un polígono o país aparece un dictador, por ejemplo en el polígono de la esencia E, este acapara la esencia E para sí mismo, es decir, que ya no da el fruto E a los demás polígonos o países.
Ese polígono se transforma en un tégulo, es decir, un polígono oscuro; aparece un polígono oscuro en la malla de luz, un tégulo, y esta empieza a oscurecerse, a transformarse en una malla oscura.
El tégulo, el país con el dictador, al ya no dar su esencia E a otros países, tampoco recibe las esencias de los otros países o polígonos de la malla.
El dictador envía a la guerra a sus ciudadanos para que vayan a atacar a otros polígonos, países, para robarles la esencia de ellos.
Así el dictador ha roto el intercambio positivo y natural de esencias entre países.
El polígono de la malla de luz en la que ha nacido un dictador y se ha transformado en un tégulo es como la hoja de una planta que se ha podrido, y amenaza con podrir a las demás hojas y transformar la malla de luz en una malla oscura.
Lo mismo que el dictador ha hecho con su polígono (país) ha hecho también dentro de su propio país a través de un proceso en el que ha robado la esencia E a sus semejantes, obteniendo así el dominio autoritario y jerárquico sobre ellos a través de la E acaparada de todos ellos y acumulada en sus arcas.
Después a sus reprimidos les ha engañado diciéndoles que el modo de recuperar la E que él les ha robado es yendo al campo de batalla en su nombre, es decir, en su nombre para robar la E al país vecino.
De momento he expuesto el hurto de la esencia E en dos niveles. Uno es en el colectivo entre países (los polígonos), y otro entre el dictador y la gente de su propio pueblo.
Estos son dos niveles en el exterior y colectivo del dictador.
Ahora faltan dos niveles más en el mundo personal del dictador.
Uno es entre las esencias C, F, S y E presentes en la vida del dictador, en su interior, como persona.
Y otro es en la relación entre el dictador y la gente que le rodea en su mundo personal.
Nivel 1, Impe:
La malla en el Impe es la presencia de la malla en el interior de una persona configurando las esencias en un mapa interior, en donde figura el orden habitual y natural de esencias.
Cuando una persona en su Impe margina a una esencia, por ejemplo la esencia E, esta esencia se queda paralizada (las emociones).
Al paralizar las emociones en su forma pura (buenos sentimientos), estas se manifestarán en su forma impura: exceso de placeres materiales, exceso de malos sentimientos.
Nivel 1, Empe:
El Empe es el exterior que rodea al individuo dentro de su mundo personal.
El individuo roba la esencia E a otros incitando a estos a que, para recuperar su esencia E, deben de hacer lo mismo y robar la esencia E a otros.
Nivel 3, Umpe:
El dictador roba la esencia E de otros.
Nivel 4, Ompe:
Un polígono, grupo de gente, país ataca a otro y le roba su esencia E: el botín.
En los 4 niveles existe la malla de luz o la malla oscura.
En el interior no existe un solo espíritu sino muchos: una malla de luz.
El paso evolutivo de Oriente a Occidente (de niño a adulto) experimenta un retraso de la jerarquía de Oriente que intenta retener el dominio jerárquico del pasado periodo infantil.
Sin embargo, la humanidad avanza hacia su fase adulta que se refleja en Occidente, y que saca a los individuos de ese centralismo personal en la luz interior para centrarles en el multicolorido de la pluralidad, el prójimo, los demás, el intercambio de frutos, la sociedad, en el trabajo pacífico hacia la buena sociedad.
El Creador (el Ahí) hizo la creación a través de la pluralidad (diversidad de colorido) por ejemplo para crear la vida en un planeta, y después cuando ese planeta florece, es decir, que llega su realización, regresa al Creador (al Ahí) a través de la pluralidad con la que fue creada su vida en un principio.
Por eso, para regresar de nuevo al Ahí (al creador) hay que estar Ahí (en la paz) y para estar Ahí hay que aceptar la pluralidad pues es lo que el Ahí da en su fase de regreso hacia el Ahí, por lo que si no aceptamos la pluralidad dejamos de estar Ahí por no tomar lo que el Ahí nos da.
La pluralidad: las gotitas de colores en la planta del Montgó, o de las casas de colores en la ciudad de Denia.
La planta es un reflejo de la malla de luz, al igual que la ciudad también lo es, con los distintos colores, esencias y personas que allí conviven.
Tal como he visto en una visión de hace poco, en el avión de camino a la Costa Blanca.
He visto los mismos paisajes verdes con el fondo azul del cielo y del mar.
Similar a la última serie de visiones, aunque esta vez encima del prado verde he visto una constelación alargada blanca y luminosa la cual se veía flotando encima del prado verde, a cierta altura del suelo, algo así como a unos 150 metros de altura.
Era un espectacular contraste entre una gran constelación blanca y alargada, tal como se suele observar en el cosmos, vista más pequeña de lo habitual y tan próxima a un prado verde.
Era la malla de luz. Así como la veía con ese tamaño reducido de unos 8 km de larga y flotando sobre el prado verde, parecía una ciudad, igual de larga que pueda ser una ciudad vista de lejos.
Se podía comparar al espíritu de una ciudad o bien que existió en ese lugar y luego desapareció quedando solo su espíritu, o bien el espíritu de una ciudad que encarnará en ese lugar con un cuerpo sólido, de casas, calles, parques, ciudadanos, etc., y que estará situada justo debajo de donde flotaba esa constelación, allí mismo sobre el suelo de la pradera.
Era la malla de luz, en una de sus formas.
Caminando junto a los acantilados, en una cala de cantos rodados, he hallado lo que para mí era un tesoro. Unas piedras de colores: azul, violeta, naranja, etc., de todos los colores.
He cogido algunas de ellas y al ponerlas después en círculo sobre una mesa y observarlas me traían el mismo mensaje que las gotitas de colores sobre la planta, y el de las casitas de colores del pueblo: regresar a la luz a través de la diversidad, regresar a Dios amando al prójimo como a uno mismo.
Quien en los tiempos adultos de la humanidad sigue solo la luz única (el estar Ahí) y no la variedad, pierde la luz única pues la luz única (el Ahí) actualmente da la variedad, y si no se toma la variedad se pierde la luz única (el estar Ahí, el ser uno mismo, la felicidad y la salud).
En los pasados tiempos infantiles de la humanidad era al revés, pues se debía de seguir ante todo la luz única (el tutor físico) y este alimentaba al individuo con la variedad, pues este aún no estaba formado para poder tomar la variedad por sí mismo.
Por eso la interferencia de los tiempos adultos en los tiempos infantiles produce el caos.
En los tiempos adultos en los que estamos, el único modo de no caer presa del autoconocimiento de otros es desarrollando el propio autoconocimiento.
El único modo de no caer presa de la canción de otro, o de la idea de otro, o del dibujo de otro, o de la danza de otro, etc., es desarrollando las propias canciones, las propias ideas, el propio dibujo, la propia danza, etc.
Quien no desarrolle las propias ideas caerá presa y esclavo de las ideas de otros, y lo mismo se puede decir de la música, la danza, la cocina, el deporte, etc., es decir: de todo.
Muestra de que antes del Imperio Romano estaba activa la malla de luz en Europa es el contacto positivo aún existente entre pueblos del norte y del sur de Europa. El decaedro celta... otra muestra de ello. Puesto en las fronteras del Imperio Romano para intentar reparar, a través de la espiritualidad, la malla de luz, el buen contacto norte-sur que los romanos amenazaban con su ataque transformar la malla de luz en malla oscura. La buena relación norte-sur... amenaza todo ello... por eso el cabreo de los vikingos por bloquearles el Imperio Romano la malla oscura sus playas milenarias del sur.
El adulto debería ir a la pluralidad para poder sobrevivir y el niño debe de ir a la unidad.
El adulto debe de vivir en paz y dejar vivir en paz a los demás para permitir que la paz haga la armonía entre todos.
El niño debe de perseguir la paz pues aún no está formado en ella tal como el adulto sí que lo está.
El niño debe de recibir la paz del exterior y dar la paz al exterior.
El adulto debe de vivir la paz que ya está dentro de él formada.
El adulto en su interior debe de seguir su propio determinismo (seguir el Dios invisible, estar Ahí) el cual le conduce a tomar la variedad en el exterior (las distintas tareas materiales).
El niño en el exterior debe de seguir a su tutor físico (buen jerarca, ídolo) el cual dirige al niño hacia el interior, hacia la formación de su propio ser, de la paz interior.
La síntesis de lo dicho:
Adulto: Ya tiene formada su paz interior y va a tomar la variedad física en el exterior (tareas circunstanciales).
Niño: Debe de perseguir su paz interior para formar su paz y su propio ser.
La interferencia de la norma natural infantil en el adulto hace que este tienda a perseguir su paz interior, con lo cual se producen las siguientes anomalías:
El extra de paz que el adulto toma se transforma en un exceso de lastre que es amputado por la vida y produce dolor.
Ese exceso de paz en el adulto le lleva a imponerse con su propia paz a la paz de los demás, bloqueando así la paz en otros, lo cual hace que otros se sientan dominados y se producen enfrentamientos. Pues en el niño es habitual recibir la paz y dar la paz, pues eso no bloquea la paz del niño ya que la paz del niño aún no está formada, y por eso mismo el dar y recibir paz le beneficia y favorece a la formación de la propia paz. Pero lo mismo en el adulto le lleva a excesos de lastre dolorosos, amputaciones del lastre y enfrentamientos.
Si el adulto va a buscar la paz como el niño eso bloquea el contacto igualitario con los demás seres adultos, lo cual es la única fuente de recursos naturales del adulto, y el tutor de sus tiempos infantiles ya no está con él para poder aportarle el recurso vital como en el pasado infantil.
Nueva síntesis:
El niño debe de ir tras la paz.
El adulto debe de ir tras la variedad.
Niño:
Si algo le bloquea la unidad externa (ataque de niños malos que interceptan su camino hacia el tutor, el cual representa a la unidad externa) recibe una alteración interna (enfado).
Adulto:
Si algo bloquea la variedad interna (ego personal de no aceptación hacia alguien en el recuerdo) recibe un bloqueo externo (en alguna parte de los ciclos físicos biológicos): enfermedad.
Adulto:
Ego interno (unidad negativa) le bloquea la variedad en el exterior. Con lo cual deja de estar Ahí. Parte del ciclo se bloquea, se queda fija. Lo cual produce la enfermedad física.
Niño:
Algo del exterior, como pueda ser el ataque externo de otro niño, le bloquea la unidad interna produciéndole una rabieta que daña su interior, su formación.
En ambos casos se bloquea el recurso vital, que en el niño viene de la unidad (del tutor) y en el adulto de la variedad.
La analogía natural es sorprendente y fascinante a la vez que docente y amena.
El adulto para tener salud necesita tener su mente desbloqueada.
Pues un bloqueo mental supone una enfermedad.
La obsesión por una canción o melodía que se repite sola dentro de la cabeza y no se va indica que ya se está en la adultez y se debe de activar el autoconocimiento, en este caso para componer música y canciones, pues así otras melodías compuestas por otras mentes no invadirán y poseerán de un modo dictatorial el propio espacio mental.
En tiempos adultos hay que activar el propio autoconocimiento y propias esencias ya formadas para no sufrir la invasión de otras mentes adultas ya formadas que pululan sin control por el no estar Ahí (en el Doki) de sus propietarios.
Cuando al músculo que va a hacer esfuerzo se le pone agua puede hacer mejor su trabajo.
Por eso instintivamente se escupe las manos y las frota quien va a realizar un esfuerzo muscular para asir con ellas el peso que va a levantar.
El agua es un atributo de la esencia E, y el esfuerzo muscular es un atributo de la esencia F.
Quien hace un esfuerzo para levantar una pesa con ello soluciona un problema (F) aunque para solucionarlo ha debido de usar también el agua (E). Es decir, que para hallar la solución activando F también ha debido de activar E y a su vez activar C (el fuego de su propia iniciativa, decisión y valor) y al mismo tiempo activar S (la buena técnica, es decir, el saber cómo levantar la pesa para no lesionarse).
Para que ese problema se solucione se han debido de activar las 4 esencias: la F, la E, la C y la S.
Del mismo modo el ser adulto debe de activar sus 4 esencias ya formadas para que sus actos den un buen resultado: activar su cuerpo (esencia F), sus emociones (esencia E), su identidad (esencia C) y su mente (esencia S).
Por eso, cuando un ser adulto activa su mente (conciencia, esencia S) para así poder tener salud, al mismo tiempo debe de activar la esencia E (el amor al prójimo) para que así la acción de su mente no se bloquee por la falta de la esencia E y eso le aporte salud.
Al mismo tiempo se deben de aplicar los atributos de C y de F.
El frío es otro atributo de la esencia S de la cual el aire y la mente también son atributos.
Con ello se deduce que el frío activado junto a las demás esencias (E, F y C) puede activar a los demás atributos de la misma esencia S como es la respiración y la mente.
Aunque para ello hay que saber hacer un buen uso del frío, es decir activando también las demás esencias: la C, la F y la E.
Pues si no se hace un buen uso del frío, en vez de sanar el resfriado el frío lo puede empeorar.
De este modo el frío actúa como un medicamento homeopático como pueda ser el veneno de la serpiente, paradójicamente usado para sanar la misma picadura de la serpiente, aunque hay que saberlo hacer (acción de la S: mente) y hay que hacerlo con prudencia (F) y calma o paz (E).
La S también representa una determinada forma (S, información) de estructura ordenada (F, salud).
Por eso, cuando se pierde el orden de las capas de ropa (una camiseta que debajo del jersey se sale del pantalón que la sujeta) se puede producir un resfriado si al mismo tiempo no están presentes la acción de las esencias: la C (mantener el calor de una acción física) y el agua (beber suficiente agua, mantener el cuerpo hidratado).
El buen orden de las capas de ropa (buena S) puede sanar un resfriado.
Al igual que el buen orden de las corrientes de aire que llegan a un cuerpo humano pueden sanar un resfriado, y un desorden de corrientes de aire lo puede producir.
Un buen orden de corrientes de aire sería poner al individuo en medio de las corrientes de aire de un edificio o construcción cuyos pasillos y compartimentos interiores sean una fiel imitación proporcional y en grande de las vías respiratorias.
El término Dios es un elemento de las fórmulas de la antigua ciencia humana (alquimia, cenuitica) que para poder ser bien usado y con buenos resultados debe de tener presentes a los demás elementos (esencias) que componen la ciencia alquímica (E, S, F), los cuales con el tiempo y el avance de las jerarquías fuera de lugar (dictaduras) se fueron perdiendo por su fuerte contenido igualitario, tanto físico como ético, que no es aceptado por los dictadores. Estos, por eso, eliminan los otros elementos de la antigua ciencia alquímica, dejando solo el elemento representado por el término "Dios", el cual por la falta de los demás elementos de la fórmula es mal usado, defendiendo solo el poder de los ricos sobre los pobres y causando estragos en todas las áreas, no solo a nivel social sino también a nivel de la salud, de la ciencia, de la evolución, etc., por aplicar una fórmula incompleta y por lo tanto incomprendida sin conocimiento de causa y aplicación, por ser usada solo con el término "Dios" (C) que solo favorece al dictador (C) pero de un modo insano.
En las casas de las poblaciones se refleja la geometría de la creación que se usó para construir el universo.
No es una geometría sagrada sino natural porque el proceso de la creación no es divino sino que es un proceso natural igual que el proceso a través del cual evoluciona una planta y llega a su flor.
Ahora no nos encontramos en la expansión de la creación pues esta ya ha llegado a su flor en el pasado, es decir, a su máxima expansión, y ahora ya nos hallamos regresando de la creación realizada por la mente humana, es decir, por todos los seres humanos.
En el planeta Tierra en el que estamos ya hemos realizado esa tarea de la terraformación y ya regresamos al estadio o dimensión más alta desde donde se crean los universos, mundos y planetas en la que vivimos, para desde allí descender de nuevo más adelante para crear otros universos en esta dimensión más baja y allí terraformar otros planetas, sembrando en ellos nuestra semilla de vida para que algún día llevados por la naturaleza lleguen a su flor.
Una muestra de que ya regresamos de la construcción del universo actual es el hecho de que nos encontramos en ciudades con casas que reflejan la geometría de la creación a través de la evolución natural y no divina o exclusiva de unos pocos y no de todos, pues todos los seres nos hallamos dentro de ese proceso de creación natural de nuestro propio universo; es decir, que todos los seres somos los creadores del universo en el que estamos y la suma de todos los seres es el creador y padre de todos.
Es el gran ojo que veo en las visiones.
La casualidad no existe en el bien pero sí en el mal.
El cáncer y otras enfermedades de hoy se producen porque el individuo no está en las cosas (la variedad) sino en la unidad.
El adulto debe de estar en las cosas y yendo a las cosas se curan todas esas enfermedades.
Los adultos y más los ancianos tienen más amplio el círculo de cosas que deben de hacer, pues la mente de ellos está más despierta y preparada para recordar y ejecutar cada parte del ciclo más amplio.
Lo mismo sucede con el invierno, el cual también presenta un ciclo más amplio de cosas que hay que hacer.
Tanto los adultos como los ancianos son F.
Una Ena me muestra que el tiempo es la vertical del cenu E4 y el espacio es la horizontal.
El pasado es abajo, el futuro es arriba, el atrás en el espacio es a la izquierda y el adelante en el espacio es a la derecha.
La Ena:
Veo el ojo. Arriba aparece un punto de luz.
Luego aparece otro abajo.
El Ojo desciende al paisaje que tenía ante mí, el cual veo en mi interior con ojos cerrados. A todo color.
Veo el cielo y mar azules.
La ciudad de Denia, la colina del castillo y el espacio de terreno con vegetación verde ascendiendo hasta el lugar en el que me hallaba en el Montgó, a unos 250 metros de altura sobre el nivel del mar.
Desaparece el paisaje y veo el Ojo grande centrado en el punto de luz que antes había aparecido abajo y que ahora vuelve a aparecer.
Me dirijo hacia ese punto de luz y entiendo que voy al pasado del lugar en el que me encontraba.
Empieza a aparecer el paisaje ante mí. Es el pasado remoto.
Veo la gran pared del monte Montgó.
Enfrente había otra pared alta, en donde ahora está la llanura que llega hasta el mar.
Entre los dos macizos montañosos que estaban cerca el uno del otro veo un gran cauce de agua. Es un entrante de mar.
Estaba viendo el pasado remoto del lugar en donde me hallaba. Ya lo había visto así también en visiones anteriores.
En una de las dos masas de tierra divididas por el gran brazo de mar había vegetación verde, vida.
Ese era el lado en el que me hallaba.
El otro lado se ve que desapareció, se hundió transformándose en la superficie plana de tierra que actualmente se encuentra entre el Montgó y el mar.
El enorme entrador de mar intermedio se debió de haber cubierto de tierra y desaparecer al ir desmoronándose con el tiempo el macizo montañoso paralelo.
El niño tiene la oscuridad afuera y para vencerla debe de trabajar adentro de sí mismo (en la formación de su propio ser).
El adulto tiene la oscuridad adentro de sí mismo y para vencerla debe de trabajar afuera.
Al niño la diversidad externa le desconcentra de la unidad interna (tutor, ídolo, buen jerarca) en la que debe de trabajar para formar su ser.
Al adulto la unidad externa (obsesión, fanatismo, dictadura, etc.) le quita la atención que debe de poner en la variedad externa (igualdad, intercambio natural de frutos) que necesita para poder sobrevivir.
En el Cenu de la E4 el tiempo es la vertical y el espacio la horizontal.
Abajo de la vertical está el pasado, arriba de la vertical está el futuro.
A la izquierda de la horizontal está la parte de atrás y a la derecha está la parte de delante.
La cúspide del cuadrante F está arriba de la vertical, y por eso ese es el lugar del tiempo futuro asociado a la esencia F.
Abajo de la vertical está la cúspide de la esencia E, la cual corresponde al tiempo pasado.
En la línea horizontal asociada al espacio su parte izquierda coincide con la cúspide de la esencia C, con lo cual la C queda asociada a la parte de atrás en el espacio y la S queda asociada a la parte de delante.
Con lo cual se puede decir que:
C: Atrás
E: Pasado
F: Futuro
Asociado a un ser humano en posición de pie:
El agua está bajo sus pies y la tierra arriba de su cabeza, hacia donde se dirige en una línea de tiempo.
Es decir, que el ser humano es el portador del agua (la vida; el agua da la vida a la tierra) a la tierra.
El ser humano trae la vida a la tierra.
La dirección que el ser humano sigue para dar la vida a la tierra es hacia arriba siguiendo la vertical.
Es decir, que aporta el agua del planeta en el que está a otro planeta (tierra) del universo.
De lo cual se deduce que el ser humano trajo la vida al planeta Tierra y seguirá llevando la vida a distintos planetas del universo.
El modo como se desplaza a través del universo para dar la vida es yendo del Fuego (C) al Aire (S). Es decir, que el ser humano se desplaza por el espacio del universo con una nave impulsada por fuego (C) la cual se desplaza produciendo aire (S). Una nave tecnológica (S) impulsada por fuego (C) y por la voluntad (C) del ser humano.
Un animal, a diferencia de un ser humano, en su depredación se desplaza de C (impulso) a S (presa, intercambio forzado), empieza así a seguir el camino material (giro derecho canino del ser creado) y a cambio recibe un salto de evolución espiritual (teletransporte en el espíritu), en la vertical, la línea que se cruza con la horizontal de la materia.
Con lo cual ha ido de F a E.
El ser humano sigue el camino del creador de giro izquierdo.
Inicia su acción en la vertical yendo de E a F.
Con amor (E, agua) hacia la tierra y la oscuridad (F) para fertilizarla y hacer allí la creación de luz y armonía.
Al seguir la vertical con E hacia la F se produce el salto dimensional en la línea que cruza, en la horizontal de la materia, haciendo que el intercambio entre todos los seres, que en los animales se manifiesta en el martirio de la depredación, se manifieste en el ser humano como el intercambio de frutos placentero y feliz, realizando así el salto dimensional en la horizontal de la materia, haciendo que desaparezcan los obstáculos y barreras y que aparezca el milagro de la creación.
El niño trabaja en su interior para vencer la oscuridad de su exterior.
El adulto trabaja en su exterior para vencer la oscuridad de su interior.
Una vibración de violencia puede alterar ese orden haciendo que la tendencia natural del niño interfiera en el adulto o viceversa, produciéndose así trastornos.
Por ejemplo, un adulto que en vez de dedicarse a trabajar afuera en la variedad de las cosas (reparar la bicicleta, regar las plantas, hacer deporte, etc.) trabaja en su interior, buscando su unidad interior, intentando así dar una formación a su interior que en realidad ya está formado, y por eso toda la formación que se le dé será extra y molestará; es decir, que no encajará.
Esa sustancia extra en el interior del individuo irá saltando de una parte a otra de su ser, pues de todas sobrará; será un extra que no cabrá en ningún lugar y por eso irá saltando de un lugar a otro del ser adulto produciendo a este una incomodidad, nerviosismo y estrés por no poderse quitar de encima esa sustancia extra, la cual desaparecerá cuando el individuo adulto se ponga a trabajar afuera para vencer el problema de su interior.
Entonces ya no habrá sustancia extra y todo volverá a lo normal y natural, a la salud, pues todo encaja de nuevo, cada cosa en su sitio. Habrá salud.
Esa sustancia extra en el adulto saltando de un lado a otro de su ser por no caber en ningún sitio es la explicación de por qué el cáncer cambia de lugar y aparece en otro.
Pues es la misma sustancia extra que salta de un sitio a otro sin caber en ningún sitio por ser una sustancia extra y por eso va saltando de uno a otro lugar.
Sabiendo que esto es así, es fácil adoptar la norma natural correcta para vencer la interferencia de la otra; por ejemplo, adoptar la norma natural adulta para vencer el cáncer y demás enfermedades y anomalías que producen la interferencia de la norma natural infantil en el adulto.
Un abrazo,
Fernando Ortola