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viernes, 26 de junio de 2026

Atención a la Gran Madre Malla de Luz

 La malla de luz está dividida en otras pequeñas mayas aunque en su conjunto forman una gran malla de luz.

De cada malla son vórtices de giro al igual que lo son los polos de un planeta, norte y sur.

El Polo Norte es un vórtice y el Polo Sur es otro vórtice.

Cada ser vivo es otro vórtice situado en la parte alta de la cabeza.

Las distintas mallas y submallas, son los distintos vórtices y subvórtices, que a partir de una unidad creadora se van multiplicando hasta formar toda la variedad que compone la creación del universo.

Un ser creado es una pequeña malla que con sus sentidos externos puede captar únicamente su propio mundo físico que le envuelve y en el que se encuentra.

No puede captar la realidad física de los demás seres creados, ni el entorno físico respectivo de cada uno de ellos que cada cual siente en sus respectivos lugares del mundo material en el que se encuentra.

Sin embargo con los sentidos profundos si que se puede captar vía interna a las respectivas pequeñas mallas de cada ser creado y observar el mundo físico en el que cada uno de ellos se encuentra.

Esa es una captación profunda, mental,  extrasensorial,   clarividente y telepática.

En la existencia de la creación, en realidad, no existe la malla oscura, sino solo la malla de luz.

La malla oscura la fabricamos los seres creados cuando nos intentamos dominar, someter y esclavizar los unos a los otros, con enfrentamientos y batallas.

Pues en ese caso intentamos hacer lo imposible, es decir, es llegar al mundo físico de los demás seres creados vía externa en vez de hacerlo vía interna.

Al igual que cada vórtice de giro planetario es una pequeña malla que forma parte de la gran malla de luz, y al igual que esta como una gran madre a traves de las pequeñas mallas y vórtices de giros planetarios alimenta a todos los seres creados que habitan en ella y que la forman, cada ser vivo como pequeña malla y vórtice de giro alimenta también los hijos que nacen de él.

Las dos pequeñas mallas como son los dos vórtices de giro de un planeta no son negativos ni uno ni otro, tan solo son opuestos físicamente, pero los dos igualmente dignos de ser y existir.

Cada cual tiene su realidad física.

Se transforman en negativos cuando quienes habitan próximos a uno de los dos polos quieren invadir el mundo físico de los que habitan próximos al otro polo, y ambos en un enfrentamiento se intentan imponer la realidad física de uno en el otro.

Entonces se produce el caos.

Pues la realidad física del hemisferio sur es distinta a la realidad física del hemisferio norte.

Son dos realidades físicas opuestas.

Por lo que tan solo se puede vivir una realidad física estando en el hemisferio que le corresponde, pero no al mismo tiempo vivir la realidad física del otro hemisferio, y menos y más destructivo sería intentar conquistarla.

En el mundo externo cada cual debe de vivir en la pequeña malla que le corresponde, respetando las mallas de los demás, es decir cada cual en su propia realidad física externa respetando las realidades físicas y externas de los demás.

Cuando existe ese respeto externo se produce el contacto interno entre el interior de todas las realidades físicas o pequeñas mallas que forman la gran malla de luz.

En esa situación natural y armónica todos se sienten bien, y no existe el dolor nl el sufrimiento.

El cuerpo físico de una mujer es similar a lo dicho.

Uniendo graficamente sus dos pechos por la base se forma una esfera en la que los dos pezones que quedan arriba y abajo son los vórtices de giro planetarios norte y sur.

Un bebé no puede tomar teta de las dos mamas al mismo tiempo.

Debe dedicarse a una y después a la otra, pero no las dos al mismo tiempo.

Lo cual contiene la misma enseñanza profunda de que en la realidad física del hemisferio sur no debe de invadir la realidad física del hemisferio norte ni viceversa.

En el exterior material cada cual debe de permanecer en su porción de malla, para que las cosas vayan bien, y aunque de un modo interno todos nos respetemos los unos a los otros y nos aceptemos pudiendo sentir que somos parte de una gran malla de luz.

En ciertos periodos de la evolución cíclica de la humanidad se manifiesta también un trabajo común entre las realidades físicas de todos formando una gran realidad física global, tal como sucede en la actualidad.

Eso corresponde con los tiempos en los que una humanidad ya es adulta como son los actuales.

En ese caso la acción de los individuos está dirigida por esa gran malla de luz la cual a través del corazón de cada ser conduce a este a convivir de un modo armónico con los demás sedes en el exterior formando una buena sociedad.

Cuando esos periodos llegan tal como los encontramos ahora en uno de ellos es importante que esa acción que nos mueve a todos provenga realmente de la gran malla de luz, es decir, del verdadero corazón de cada cual, sino del deseo de posesión física y exterior de unos sobre otros, pues eso es lo que transforma el plan de paz que se manifiesta en el exterior, dandole la dolorosa forma de una guerra destructiva.

Cuando todo ello sigue el camino negativo entonces sí que se forma una malla oscura.

Aunque no es una malla oscura que se le imponga a cada individuo obligándole a permanecer en ella, sino que es una malla oscura que cada individuo por si mismo produce y se hace partícipe de ella a través de los malos sentimientos de dominación de otros individuos.

Cuando la malla oscura se crea esta se disfraza de malla luz, aunque este es tan solo un disfraz de camuflaje como el que se usa en una guerra para confundir al enemigo.

Una malla oscura disfrazada de malla de luz puede dar la apariencia de ser un gran paraíso de paz y d amor, hasta el punto de convencer a sus víctimas de un modo absoluto y total, creando así individuos sumisos y capaces de dar todo cuanto tienen y sus vidas por seguir la voluntad de esa malla oscura disfrazada de malla de luz.

Por eso la malla oscura tiene un gran poder sobre la gente que capta.

 Aún así esa malla oscura no viene de un designio alto y natural del universo, tal como ella misma intenta aparentar, sino que aparece únicamente creada por los individuos violentos que quieren someter a otros, para lo cual transforman algunas porciones de la malla de luz en malla oscura, apresada por ellos, y usada como trampa para capturar a otros individuos con el fin de hacerles esclavos suyos.

Durante esos periodos del ciclo natural en el que la humanidad se un para formar una buena sociedad las mallas oscuras que antes sometían a la gente se empiezan a desmontar y la voz de la gran malla de luz empieza a resonar con fuerza en el corazón de cada individuo, el cual la sigue al seguir la verdadera voz de su corazón es decir al seguir su propio determinismo, el cual le lleva al exterior a formar una buena sociedad de un modo pacífico junto a los demás seres adultos.

Cuando el individuo de este modo sigue su impulso vital (Inin) la gran malla de luz actúa deshaciendo al instante todas las mallas oscuras y mostrando tal como es la realidad de su creación física en la que todos los seres vivos nos encontramos: las montañas,  los ríos, los mares, la vegetación, las estrellas, las flores, los árboles, los animales, etc, para que tengamos salud y realicemos su voluntad que es la verdadera voluntad de todos: la formación de una buena sociedad de bienestar para todos por igual.

De ese modo cada individuo atiende como es debido a la gran madre de malla de luz, siendo un canal del Padre Creador, como hijos suyos que todos somos por igual.


Fernando Ortolá 


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