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lunes, 31 de marzo de 2025

La confianza en el amor

 El tiempo de vida de todo ser se divide en dos partes básicas.

La primera es el periodo de niño y la segunda es el periodo de adulto.

Durante la primera parte rige la jerarquía que el niño necesita para poder sobrevivir siguiendo a su buen jerarca o tutor, el cual es su única fuente de recursos básicos que le permite la subsistencia.

Pues el niño aún no está formado para poder conseguir esos recursos basicos por sí mismo.

Para que la formación del niño se desarrolle bien su tutor a través del dar al niño alimentos, protección cobijo, cuentos, leyendas, juegos etc calma sus esencias aún no formadas es decir su cuerpo, su identidad, su mente y sus emociones.

Pues si el niño durante su periodo de infancia activase plenamente sus esencias eso produciría trastornos y problemas ya que aún no está formado y por lo tanto no está preparado para poder alcanzar por si solo los objetivos que se propone.

Durante la segunda parte rige la igualdad que todos ser adulto necesita para poder sobrevivir al realizarse el intercambio igualitario de frutos con los demás seres adultos, lo cual es lo que proporciona al ser adulto el alimento vital que necesita, el cual ya no lo recibe de su buen tutor de infancia pues este ha envejecido y ya no está presente en la vida del adulto.

El adulto ya está formado y por lo tanto ya no tiene que pausar sus esencias igual como el niño, sino todo lo contrario, debe de activar sus esencias, es decir activar su mente, sus emociones, su cuerpo y su propio determinismo, para así poder tener salud al compartir su fruto con los demás seres adultos.

Cada ser adulto fabrica su propio producto que es el fruto que después intercambia con los demás seres adultos obteniendo así el alimento vital.

Si el ser adulto detiene su intercambio de frutos con los demás seres adultos se produce en él una enfermedad por dos caminos:

Un camino por el que se produce la enfermedad es porque al no recibir el fruto de los demás el ser adulto no tiene el alimento vital que necesita para poder sobrevivir y eso le enferma.

El otro camino por el que el ser adulto adquiere una enfermedad es porque al no dar su propio fruto a los demás seres adultos ese fruto propio se acumula en él dándole un exceso y ese exceso le produce una enfermedad.

Cuando el intercambio de frutos con los demás seres adultos se mantiene activo entonces no se produce enfermedad en el ser adulto sino que hay salud, pues ese ser adulto recibe el fruto de los demás seres adultos y a su vez da su fruto a los demás.

Es decir que en él no existe ninguna carencia ni ningún exceso en cualquier fruto que le pueda producir una enfermedad.

La humanidad como ser viviente también pasa por esas dos fases de niñez y de adultez.

Cuando la humanidad se encuentra en su fase infantil los individuos que la forman aún no tienen sus esencias formadas, es decir que sus cuerpos, mentes, emociones e identidad aún están en proceso de formación.

Por eso necesitan de la guía de un buen tutor y jerarca que les proporcione los recursos básicos y el alimento vital que necesitan para poder sobrevivir.

Cuando la humanidad llega a su segunda fase de adultez los individuos que la componen ya tienen formadas sus esencias, es decir la identidad, el cuerpo, las emociones y la mente.

Es decir que cada individuo ya está preparado para poder ejercer su profesión producir su fruto e intercambiarlo con los frutos de los demás seres adultos, para obtener a través de ello el alimento y recursos vitales que necesita para poder sobrevivir.

Es decir, que los individuos de una humanidad adulta ya no necesitan de la jerarquía sino de la igualdad.

Ese proceso que cualquier ser viviente experimenta en su paso de niño a adulto es un proceso natural.

Es decir, que se produce por sí solo, y por eso no es necesario forzarlo y adelantarlo, ni tampoco es bueno retrasarlo, sino simplemente dejar que siga su curso natural de crecimiento, desarrollo y evolución, al igual que cualquier vegetal en el campo como pueda ser un árbol evoluciona en su proceso natural a través del cual en cada estación del año va dando sus hojas, flores y frutos.

Ese mismo proceso sigue cualquier ser viviente en su paso de niño a adulto.

Es un proceso natural que se produce por sí solo.

Es decir que durante los tiempos de una humanidad infantil dentro de cada individuo que la forma nace el impulso y el deseo natural de seguir al buen tutor o jerarca que dirige.

No es necesario que entre todos se hagan propaganda o se intenten convencer, obligar o forzar los unos a los otros para que sigan a cierto tutor o jerarca, pues todos por sí mismos ya reconocen quién es ese tutor o jerarca al cual todos sienten que deben de seguir.

Durante los tiempos de la humanidad adulta sucede lo mismo.

Es decir que no es necesario ir a convencer a nadie de que debe de ser igualitario, fabricar su  propio fruto y compartirlo con los demás.

Pues ese sentimiento y deseo de ser igualitario ya nace dentro de todos los seres adultos de un modo natural, haciendo que todos por igual sientan y deseen fabricar su propio producto e ir a intercambiarlo de un modo igualitario con los demás seres adultos.

Si durante el periodo de la humanidad adulta el deseo de ser igualitario ya nace por sí solo dentro de cada individuo que la forma entonces se comprende que ese intercambio de frutos se produce en el interior de los individuos antes de que se manifieste en el exterior material. Es decir que es en el interior de los individuos en donde nace ese deseo propio de ser igualitario que luego se manifestará en el exterior material.

Si esto es así se comprende también que ese intercambio de frutos ya se está produciendo en el interior antes de manifestarse en el exterior, es decir que en el interior ya existe un intercambio de frutos entre todos que se produce a un nivel mental e interno, de un modo natural, automático,  profundo y telepático, estimulado por el sentirse los unos a los otros, y el pensar los unos en los otros, es decir pensar favorablemente de los demás, aceptando asi interiormente a los demás, con los pensamientos y los sentimientos de aceptación.

Después ese intercambio de frutos profundo que se produce en la mente, pensamientos y sentimientos de aceptación de unos hacia otros se irá manifestando al exterior en el mundo material y creando una buena sociedad, es decir una sociedad humana cada vez más perfecta e igualitaria de bienestar para todos por igual.

Por eso durante los tiempos adultos de la humanidad el impulso que un individuo tiene de seguir su propio determinismo va unido con el deseo de aceptar a los demás de igual a igual.

Es decir que son dos cosas que en él no se pueden separar pues se producen de un modo natural.

Por eso si un individuo interiormente no acepta a los demás eso le llevará al mismo tiempo a frenar su impulso vital, es decir a rechazar el impulso que le lleva a seguir su propio determinismo, es decir que perderá su cualidad de decidir, de improvisar, de actuar, eligiendo la acción correcta en cada situación.

Lo cual se puede resumir y sintetizar diciendo que si no acepta a los demás perderá su propia voluntad.

Igualmente se puede decir al revés que si pierde su propia voluntad entonces tampoco aceptará a los demás.

Pues tanto el adulto como el individuo de los tiempos adultos de la humanidad tienen esas facetas intrínsecamente ligadas entre sí, es decir el aceptar a los demás y el seguir el propio determinismo.

Pues el ser adulto a diferencia del niño tiene sus esencias ya formadas, es decir ya no solo la esencia que representa a los demas y la que representa a la propia voluntad sino todas, es decir su mente,, su identidad , su cuerpo y sus emociones, considerando estas como sus cuatro primeras esencias básicas, y si rechaza una sola de esas esencias entonces con ello rechaza también todas las demás, ya que todas ellas se presentan juntas, formando una unidad de esencias ya formadas que se sostienen las unas a las otras en el interior del individuo, al igual que en el exterior todos los individuos adultos y ya formados se sostienen los unos a los otros, es decir que se necesitan los unos a los otros, al igual que en el interior de cada individuo sus esencias ya formadas, mente, cuerpo, emociones y voluntad  se necesitan las unas a las otras para poder existir, pues entre todas forman un solo cuerpo, un solo conjunto, y si falta una sola de ellas entonces las demás esencias sufrirán esa carencia, al igual que si en el cuerpo de la sociedad humana adulta se discrimina y falta una sola de sus partes, uno solo de los individuos, una sola de sus culturas, pueblos, razas y colores que lo forman entonces también las otras partes sufrirán esa carencia y enfermarán.


Mi sueño de hoy y su mensaje:


Hace apenas unas horas he tenido un sueño profundo con un mensaje contenido, a través del cual he vuelto a comprender que la falta de aceptación de unos a otros es lo que nos enferma a todos, es decir la falta de estar Ahí, en la paz.

Su mensaje me mostraba igualmente que ese problema es  lo que a la vez produce el cambio climático, es decir ese supuesto exceso de carbono en la atmósfera.

Un perrito pequeño como un dedo venía hacia mí y me mordía en la piel de un modo que aparentemente parecía agresivo.

Para mostrar su agresividad ante un tercer observador he dejado que me mordiese para delatar la fiereza negativa de ese perrito.

El perrito después de haber retorcido ese pedazo de mi piel entre sus fauces ha caído muerto dentro de un pequeño recipiente de tapas de cocina.

Con su esfuerzo de su intensa mordedura su cabeza se desprendio de su cuerpo que había quedado afuera de ese recipiente.  En sus fauces sin vida todavía tenía ese pedazo de mi piel que había desprendido de mi cuerpo.

Después he observado el lugar de mi pie en donde estaba mordiendo el perritoy he visto que no había ninguna herida sino que simplemente se veia el hueco en donde antes se encontraba un callo que había desaparecido.

Es decir que ese perrito no me estaba atacando sino todo lo contrario,  me ayudaba a desprenderme de ese endurecimiento de la piel.

Después me he visto siguiendo un camino natural de montaña en el cual he encontrado a alguien que vivía allí. Al observar a esa persona he visto que estaba enferma dentro del agua poco profunda de una balsa intentando caminar  sin apenas poderlo hacer.

Esa persona nos ha indicado a mi y a mi acompañante el camino a seguir en la montaña y a su vez al despedirse de nosotros me ha mirado de frente y ha cogido un pedazo de grasa de mi oreja y se la ha puesto la boca diciendo que  tiene un mal sabor a carbono.

Esa persona tenía un aspecto especial con los ojos muy grandes y expresión empática.

Su mensaje decia  que por no aceptar a los demás no sigo mi propia determinación, y el no escuchar a los demás estaba representado por la grasa de mi oreja, lo cual produce al mismo tiempo que los demás no puedan escucharme a mí, es decir que no puedan tomar mi fruto representado simbolicamente por la grasa de la oreja, pues mi fruto está lleno de polución, es decir de carbono, de falta de aceptación hacia los demás, al igual que eso mismo también impide que los demás me den su fruto.

Eso es a su vez lo que enferma al mundo, porque el fruto se definía como el carbono, es decir simbólicamente la polución, lo cual muestra que los problemas del mundo están producidos por la falta de aceptación de unos hacia otros.

Eso frena la propia determinación de cada uno, es decir el seguir el propio camino natural o senda de montaña.

El ser que me mostraba esto mirandome de frente con sus ojos grandes tenía un aspecto totalmente humano, tan solo sus ojos eran muy grandes.

Su rostro también estaba lleno de luz.

Se parecía mucho a esos ojos que veo las visiones que pasan unos a través de los otros de una forma fluida, visitando todo el universo.

Es decir que unos ojos hacen de puente de otros ojos, para poder llegar a otros ojos.

Lo cual es un perfecto escenario de aceptación de unos hacia otros, en donde ya no existe el carbono polutivo, la contaminación, las enfermedades ni los obstáculos, porque la aceptacion mutua y el reparto perfecto de frutos entre todos hace que se mantenga una salud perfecta en todos los seres, un contacto perfecto de intercambio entre todos, una armonia en todos ellos y una fusión y realización plena con todo el universo en el que están, el cual no esconde ninguno de sus  rincones, a ninguno de ellos, pues todos ellos pueden llegar a cualquier lugar del universo en un solo instante de salto dimensional, tal como lo veo continuamente en las visiones.

Moraleja:

Nunca hay que dejar de amar a alguien, por muy agresivo que parezca (como el perrito del sueño) pues todo ser en el fondo y lo consiga o no esta intentando ayudar a los demas, pues asi estamos hechos todos.

Hay que pensar que la desesperada y aparente agresion de unos hacia otros puede estar impulsada por la falta de aceptacion de estos hacia los primeros. 

Siempre considerando que el amor siempre debe de ser verdadero ya que el masoquismo es otra forma de agresión pasiva.

El amor verdadero es el que no solo deja de agredir a los demás sino el que tampoco se deja agredir por los demás aunque siempre sin agresividad es decir con amor.

Pues el amor no es únicamente suavidad y relax sino también acción y poder.

Aunque es un poder positivo al servicio del amor.

Es decir un amor verdadero el cual va unido siempre al mayor poder.

Conclusion:

No hay que dejar de confiar nunca en el amor y la paz.

Nunca hay que dejar de estar Ahí, en la paz y el amor.

Por grande que sea la dificultad confía en él Ahí , estate Ahí, y el Ahí lo solucionará.

Por el estar Ahí de todos.

Un gran abrazo.


Fernando Otolá

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