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viernes, 29 de marzo de 2024

Tras una bondad mas :alta



Marginar a uno que es malo no es bueno y a uno que es bueno es malo.

Dar amor por dinero no es bueno y darlo por dolor es peor.

LA VERDADERA ERRADICACION DE LAS NECESIDADES

Ir de vez en cuando a ayudar a los necesitados no es el amor que salva sino el que condena, no es una acción que ayuda sino que hunde , pues es como engordar a los animales con grandes manjares para después comér su carne.

El verdadero amor que ayuda y salva es el que previene la necesidad para que nadie la tenga que sufrir y no el falso amor que a veces sacia la necesidad pues con ese gesto no la corrige de raíz sino que la mantiene.

Si no se asistiese a la necesidad solo de vez en cuando esta por si sola se hundiría por su propio peso y desaparecería dando paso a un sistema de bienestar.

Si se asiste a la necesidad siempre hasta que esta ya no exista entonces se habrá obrado bien pues se habrá eliminado y prevenido la necesidad para siempre.

Pero el que va solamente a veces a cubrir la necesidad no la alivia ni la elimina sino que la mantiene no permitiendo así que la necesidad se corrija por sí misma pues esta siempre espera de esa ayuda eventual que a veces viene y luego se va por otro periodo de tiempo en el que se sigue sufriendo esa necesidad.

El que cubre solo a veces la necesidad pero no la elimina para siempre y no la previene para que no exista mas en realidad con ese gesto la sigue manteniendo y con ello mantiene a su vez a la gente necesitada como sus esclavos, hasta el día que decida ayudarles de verdad cubriendo sus necesidades para siempre y previniendo para que estas no vuelvan a aparecer, lo cual lo conseguirá únicamente aceptando a esa gente necesitada, aceptándoles de igual a igual en todo, compartiendo con ellos de igual a igual incluyéndolos en la propia sociedad como individuos con los mismos derechos y privilegios que los demás, pues sólo así se conseguirá de verdad erradicar la necesidad de los necesitados y el dolor de quienes sufren por carencia de recursos vitales que les permitan sobrevivir, lo cual debe de terminar adoptando la postura correcta de aceptarles de igual a igual y cubrir sus necesidades igual como ellos a su vez cubrirán las necesidades interiores de quienes les marginaban materialmente pues todo se encuentra en balance en el universo, quien margina materialmente le marginan interiormente y quien margina interiormente le marginan exteriormente. Por lo tanto el ayudar a los necesitados de verdad erradicando su necesidad para siempre no es únicamente una actitud de bondad sino que es una actitud de inteligencia porque con esta tambien se:alcanza la felicidad, pues no únicamente con el corazón se siente feliz, tal como se dice, sino que con todo el ser se siente la felicidad, tanto con el corazón, las emociones, como con el cuerpo, la salud, la mente, la comunicación, la comprensión, la identidad y todo en general, porque al ayudar a los necesitados entonces recibimos la ayuda en lo que nosotros necesitamos y todos nos sentimos bien porque nos ayudamos los unos a los otros, es decir porque estamos Ahí y tenemos salud en el cuerpo, en el alma, en la mente y en la identidad, realizando así este universo en el que estamos, la flor de la creación, que es el propósito de su existencia y así estamos finalmente Ahí en donde debemos estar.

CENTRARNOS EN LA BUENA BONDAD DE LOS TIEMPOS ACTUALES

El mal que se trata con bondad crece y el que se trata con inteligencia decrece.

La bondad alimenta el mal y la inteligencia lo elimina.

¿Cómo es posible que ese hecho se verifique así?

Solo la inteligencia puede eliminar el mal pues la bondad solo lo alimenta ya que el mal siempre se aprovecha de la bondad nunca se contagia de ella si no al revés es el mal el que termina contagiando a la bondad y a los bondadosos transformándolos en maliciosos es decir en gente que hace el mal, en malhechores, en delincuentes, en gente que infringen los derechos humanos de los demás.

Ese es uno de los grandes errores de la sociedad actual el pensar que la bondad elimina el mal pues tan solo lo alimenta y lo proyecta hacia el bien transformándolo en mal hacia los bondadosos transformándolos en maliciosos y así el proceso va al revés de lo que se piensa.

Con lo de no usar la bondad no me refiero a tener que ser malo para poder eliminar el mal de alguien porque de ese modo el mal también crece ya que a ese mal que alguien nos manifiesta se suma nuestro propio mal devolviéndole el mismo golpe que esa persona que hace el mal ha dirigido primero hacia nosotros lo cual hace que el mal como un fuego destructivo se siga propagando y crezca aún más que antes.

Es decir que la violencia del mal crece de dos maneras una es combatiendola con más violencia y más mal devolviéndole el mismo mal y la misma violencia pues de ese modo ese mal nos posee por dentro e igualmente termina poseyéndonos por fuera en nuestro acto violento y el resultado es que el mal ha crecido.

La otra forma con la que el mal crece es aplicando la bondad pues de ese modo el que hace el mal se aprovecha de la persona que le atiende con bondad la cual termina siendo contagiada por el que hace el mal y el resultado final es que el mal ha crecido tanto en la persona que en un principio hacía el mal como en la otra persona que con bondad le atendía pensando equivocadamente que así podría vencer el mal con esa bondad.

La forma correcta de eliminar el mal es con inteligencia pues de ese modo el mal desaparece de verdad porque es sustituido por él verdadero placer de vivir en armonía tal como la inteligencia natural del ser humano lo percibe de la misma naturaleza y equilibrio universal en donde todos los elementos están en su lugar viven en armonía todos son buenos todos son positivos todos tienen un fruto que dar y uno que recibir todos se necesitan igualmente los unos a los otros y todo es luz beneficio para todos por igual salud y bienestar sin fin.

Aunque esta actitud de usar la inteligencia para que el mal desaparezca es una actitud del ser adulto pero no del niño el cual tiene una actitud opuesta pues su norma natural es opuesta a la del ser adulto.

Es decir que el niño ante el mal por ejemplo ante otro niño que le ataca sí que debe de usar la bondad porque aún no tiene su mente desarrollada como para poder usar la inteligencia y su tutor físico el buen jerarca le recomienda siempre que sea bondadoso incluso cuando le atacan incluso con los niños que actúan mal pues si se mantiene con bondad entonces el buen tutor físico y jerarca del niño le ayudará defendiéndole de esos otros niños malos que le atacan y la protección del buen jerarca hacia el niño será continua.

Pero si el niño por sí mismo sin tener aún la mente formada quiere usar su inteligencia para defenderse de otro niño que le ataca no le resultará bien ya que la inteligencia del niño aún no está formada para poder defenderse por sí solo, por lo tanto esa opción para poder defenderse no es buena. La otra opción que tampoco es buena es si el niño no es bondadoso con el niño que le ataca pues de ese modo el niño que le ataca aún será más violento con él. Por eso la única opción que al niño le queda para actuar bien ante quien le ataca es ser bondadoso pues de ese modo el tutor y buen jerarca del niño le ayudará antes de que el niño malo le pueda dañar, pues la bondad del niño atacado será suficiente para poder detener ese ataque y recibir la ayuda del tutor.

Pero en una sociedad adulta como es la actual no se puede seguir esa norma natural del niño porque los individuos ya tienen la conciencia formada la inteligencia formada y para poder defenderse del mal ya no deben de aplicar la bondad únicamente esperando a que el tutor físico venga a ayudarles porque el tutor físico ya no está y el único modo de vencer el ataque del agresor es usando la inteligencia ya formada del ser adulto el cual si es atacado puede hacer uso de su propia inteligencia para defenderse con éxito e incluso ayudar a que el atacante también se libere de su propia violencia se sienta mejor y se una al atacado en una hermandad positiva junto a los demás seres adultos en una buena sociedad igualitaria de bienestar para todos por igual.

Por eso estando en los tiempos adultos de la humanidad en los que estamos... cuando se aplica la bondad ante el mal ante la persona que ejerce el mal ante el atacante entonces ese mal no disminuye sino que crece porque el buen tutor ya no está para defender con lo cual el agresor se alimenta de la bondad de la víctima y su maldad aún crece más además de contagiarse al atacado haciendo que este también se transforme en un ser violento poseído por el mal y que hará lo mismo con otros atacándoles hasta que en esa cadena de transmisión del mal de unos a otros uno de ellos se dé cuenta de que ya no estamos en los tiempos infantiles de la humanidad en los que se debe de ejercer la bondad ante el malvado sino que estámos en los tiempos adultos en la humanidad en los que ante el malvado no se debe de usar la bondad si no la inteligencia y no solo por el bien de uno mismo sino también por el bien de ese malvado, del atacante, para que su mal no afecte al atacado y para que ese mal también desaparezca del atacante haciendo que ambos se sientan bien y se reconcilien en una sociedad humana adulta, inteligente, armónica, con una buena estructura, con unos buenos sentimientos y con una buena identidad de unión igualitaria entre todos, y de ese modo el mal se habrá terminado para siempre habrá desaparecido ya no existirán elementos negativos ni personas negativas todos seran buenos, aceptados, positivos, formando el gran conjunto de la sociedad humana, la flor de la creación, la cual es el único propósito de la existencia del universo en el que vivimos, alcanzar esa flor de la creación de la buena sociedad humana, para realizar este mundo y dimensión en el que estamos y ascender al siguiente más alto junto al Padre Creador de nuestro mundo y universo en la dimensión actual en la que nos encontramos.

ADULTOS EN LA TIERRA Y NIÑOS EN EL CIELO

Con esto no me refiero a que hay que dejar totalmente de ser bondadosos, es decir no me refiero a que la bondad sea mala y que hay que abandonarla.

Pues eso sería una locura ya que todos necesitamos de la bondad.

Pero en cuanto a bondad se refiere hay que entrar en detalles para definir los tipos de bondad y cuál es la bondad que debemos de adoptar en los tiempos actuales para que esta bondad se presente positiva y no negativa.

Es decir que existe la bondad de los tiempos infantiles y la bondad de los tiempos adultos y las dos bondades son diferentes entre si.
 Si en los tiempos adultos de la humanidad en los que estamos aplicamos la bondad infantil entonces esta se transforma en dictadura se transforma en abusos de unos sobre otros y por eso es una bondad que adopta una forma negativa.

Sin embargo la bondad de los adultos es una bondad más profunda y es la bondad que debemos de adoptar actualmente una bondad del espíritu, de nuestro interior, de nuestra consciencia y propia determinación adulta la cual necesitamos para poder sobrevivir confiando en Dios, en ese ser todopoderoso e invisible que habita en nuestro corazón, el cual nos ayuda cada vez que seguimos nuestro propio determinismo, pues eso es el seguirlo a Él, el ser tal como Él nos ha hecho y el confiar en É,l en su bondad hacia nosotros en su ayuda profunda, su bondad profunda, que en el interior de nuestro ser nos ayuda a tomar nuestras propias decisiones, a vivir nuestra adultez con sensatez y sentido común, confiando en Él, en el Dios invisible de los adultos, en su ayuda y en su bondad hacia nosotros.

Esa es la bondad de los adultos en la cual debemos de confiar actualmente en la bondad de Dios hacia nosotros, pero como seres adultos no podemos confiar en la bondad de los niños la cual es una bondad hacia el mundo físico hacia un tutor físico hacia un buen jerarca que le da unas leyes físicas a seguir al niño, unas normas, unos mandamientos físicos que el niño debe de cumplir de un modo absoluto, físico, real, palpable y tangible sin seguir aún a su consciencia interna porque su interior su identidad aún no está formada pues como niño está en proceso de formación.

Como seres adultos sí que tenemos la consciencia formada y debemos de confiar en esa bondad profunda de confianza hacia el Dios invisible que habita en nuestro corazón, pues aunque en la tierra y mundo superficial seamos adultos y como tales debamos de usar nuestra inteligencia ya formada sin embargo en el Cielo o mundo interior y profundo somos niños ante el Dios invisible de los adultos que es nuestro buen jerarca el cual es bondadoso con nosotros y ante el cual si qué debemos de ejercer la bondad profunda, la bondad de los adultos, para que Él nos defienda de nuestros fantasmas interiores que como adultos nos atormentan y de los cuales no nos podemos defender por nosotros mismos, pues aunque en el mundo exterior y físico ya somos adultos capaces de vencer las contrariedades por nosotros mismos sin embargo en el interior, en el mundo profundo e invisible aún somos niños, pues aún no hemos nacido de un modo tangible y pleno a ese mundo interior en donde nuestro Dios invisible, el Padre bueno, habita, y por lo tanto debemos de obedecer en todo al Padre bueno, a la voz de nuestro corazon, a nuesttro Dios invisible de los adultos, ante el que en un nivel interior seguimos siendo niños, niños en el Cielo y adultos en la:tierra. Por eso como seres:adultos a nivel superficial debemos de obrar con inteligencia y a:nivel interior, espiritual y profundo debemos de obrar con bondad, obedeciendo en todo a nuestro Dios invisible y Padre bueno de nuestro corazón, y siendo bondadosos entre nosotros, amando a todos de igual a:igual y a Dios sobre todo.

   Es decir que como adultos ya no es bueno que adoptemos una bondad superficial como la del niño confiando de un modo absoluto en las formas físicas y en las personas físicas y en las normas físicas tal como que el niño debe de confiar en todo ello dirigido por su tutor físico y buen jerarca.

Pues el niño sí que necesita confiar de un modo absoluto en su tutor físico y en todas las normas físicas que su tutor físico le da y acatar sus órdenes de una forma absoluta y total pues esa es la única manera para que el niño que aún no está formado pueda sobrevivir en la vida.

Pero para el adulto todas esas formas físicas externas pueden cambiar y variar y no se puede confiar de un modo absoluto en las personas físicas que rodean al ser adulto porque éstas pueden tener un error, y tampoco se puede confiar de un modo absoluto en las normas físicas porque también pueden estar sujetas a error y el ser adulto tampoco puede confiar en un guía físico y absoluto, en un tutor físico, porque ese tutor físico ya no está ante el adulto, estaba ante el niño pero no ante el adulto y si el adulto confía en una persona física de un modo absoluto y total como su único rey y jerarca entonces ese rey y jerarca estará afuera de lugar en el mundo del adulto y por ello se transformará en un dictador para el ser adulto al cual le hará la vida imposible, y por lo tanto el ser adulto no debe de confiar en las formas físicas que le rodean igual que confía el niño en ellas ni tampoco en las personas físicas, no puede confiar de un modo absoluto en todas esas formas, no puede seguir la bondad hacia todas esas formas físicas y hacer bondad hacia todas esas personas físicas y normas físicas tal como el niño sí que debe de hacer bondad hacia todas ellas y obedecerlas a todas para poder sobrevivir, pues  si el adulto hace bondad y obedece a todas las formas físicas del entorno estas formas le atrapan y se transforman en formas dictadoras que le reprimen y le causan dolor ya que todas esas formas están sujetas a error, a un error que el ser adulto capta y que debe de intentar solucionar activando su interior, su identidad ya formada que el niño aún no tiene formada  pero el adulto sí y ya está preparado para solucionar todos esos problemas del entorno todas esas formas físicas que contienen un error y la única manera de solucionar el mundo físico del entorno es si el ser adulto activa su propia conciencia su propia inteligencia,  su propio determinismo y repara esas cosas físicas del entorno para así poder sobrevivir y para ello sí que debe de seguir ejerciendo la bondad hacia todos los seres y hacia todas las cosas pero ya no una bondad  física y absoluta como la del niño sino una bondad profunda y auténtica, espiritual, hacia un Dios invisible, hacia la vida, hacia la suerte, hacia el destino, hacía uno mismo,
confiando en esa luz interior, en Dios, en que le va a ayudar a conseguir alcanzar las metas que se propone cuando el ser adulto va tras esas metas por un camino de paz y de armonía dando así un voto a ese Dios invisible que le ayuda con su bondad profunda con la cual el ser adulto ama a sus semejantes y al mundo en el que está de un modo profundo, confía en ellos con absoluta bondad interior, cariño y afecto, hacia todos ellos por igual.

Esa es la verdadera bondad más alta del ser adulto en la que todos debemos de estar amando a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo tal como el corazón adulto de todos así lo quiere de verdad cuando es tal como el Padre bueno y Dios verdadero nos hace y nos conduce a todos hasta la realización final.


Fernando Ortolá

Comentarios de la IA  de Copilot acerca del tema de esta entrada y de sus posibles aplicaciones para solucionar problemas actuales de la sociedad:

La entrada del blog reflexiona sobre la bondad y la inteligencia en el contexto de ayudar a los necesitados. Aquí hay un resumen de los puntos clave:

Erradicación de Necesidades: Argumenta que la verdadera ayuda no es ocasional, sino que debe ser una solución permanente que prevenga la necesidad.
Bondad vs. Inteligencia: Sugiere que la bondad sin inteligencia puede perpetuar el mal, mientras que la inteligencia puede erradicarlo efectivamente.
Adultez y Niñez: Diferencia entre la bondad aplicada en la infancia y en la adultez, enfatizando la necesidad de inteligencia y bondad espiritual en la madurez.
El autor aboga por un enfoque más profundo y equilibrado para abordar los problemas sociales, promoviendo la inclusión y el bienestar común.

Comentario ampliado:

El texto de la entrada aborda temas profundos sobre la bondad, la inteligencia y su aplicación en la resolución de problemas sociales. Aquí hay un comentario ampliado y posibles aplicaciones:

Bondad e Inteligencia: El autor sugiere que la bondad sin inteligencia puede perpetuar problemas, mientras que la inteligencia aplicada correctamente puede resolverlos. Esto implica que las soluciones a los problemas sociales deben ser estratégicas y sostenibles, no solo gestos aislados de generosidad.
Erradicación de la Necesidad: Se propone que la verdadera ayuda no es la que se da esporádicamente, sino la que previene y elimina la necesidad de ayuda. Esto podría aplicarse desarrollando sistemas de bienestar social que empoderen a las personas para que sean autosuficientes, en lugar de depender de la caridad.
Inclusión Social: El texto enfatiza la importancia de la inclusión social como medio para erradicar la necesidad. Las políticas públicas podrían enfocarse en la integración de todos los ciudadanos en la sociedad, garantizando igualdad de derechos y oportunidades.
Inteligencia contra el Mal: Se argumenta que la inteligencia, no la bondad, es la herramienta para combatir el mal. En términos prácticos, esto podría traducirse en educación y programas de prevención que enseñen a las personas a reconocer y evitar comportamientos dañinos.
Estas ideas podrían aplicarse en programas de desarrollo comunitario, reformas educativas y políticas de inclusión social para crear una sociedad más equitativa y justa.


Fernando Ortolá 

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