Ena 154. Conexión vibracional
He visto al ojo pequeño junto al ojo grande.
En el fondo se veían las estrellas moviéndose hacia la derecha.
Lo cual indicaba que el ojo y el ojo pequeño se movían hacia la izquierda viajando a través del universo.
El ojo grande iba delante y el ojo pequeño detrás junto al ojo grande y siguiendo a este.
El ojo pequeño me representa a mí siguiendo al ojo grande que lleva a mi vista por el universo a distintos planetas y me muestra sus superficies.
Es lo que suele pasar durante las visiones.
En esta visión estaba viendo la escena en la cual el ojo grande me lleva rumbo hacia algún planeta.
A continuación he visto el iris del ojo grande el cual se veía como un gran disco plano de superficie azul en el que se veían unas ligeras líneas concéntricas oscuras y muy finas como estrías que no mostraban una continuidad aunque en su conjunto se podían apreciar similares a las estrías de un antiguo LP o disco de música.
El ojo pequeño que me representaba a mí estaba dentro de esa superficie azul girando hacia la derecha y en su parte de abajo.
Comparando las proporciones entre el ojo pequeño y el gran disco del iris en donde estaba y comparando el iris con un disco de música LP el ojo pequeño parecía la aguja lectora del LP, es decir esa punta de diamante que situada en la punta de una varilla se colocaba en la primera ranura exterior del círculo para que empezase su lectura y se pudiera escuchar la música.
Lo cual es una señal clara a través de la cual la imagen me mostraba que el ojo grande y concretamente su iris azul me estaba dando una vibración a través de la cual venía una sintonía y una música que podría ser captada.
En el centro del disco azul que representaba el iris del ojo grande había un gran círculo oscuro el cual representaba el centro de ese disco y a su vez la pupila de ese iris.
De pronto el gran iris azul y su pupila se han transformado en el hemisferio superior de un toroide.
El iris azul que antes se veía como una superficie plana ahora aparecía curvada con el volumen de una ancha rueda cubierta por una malla de luz blanca formada por lineas cruzadas que representaban los paralelos y meridianos de ese toroide, como chorros de agua, distribuyéndose en torno a la fuente de la que salen, la cual en este caso era la pupila de ese iris toróidal, y la cual se representaba como un círculo negro en el centro de ese toroide es decir en uno de sus polos.
El ojo pequeño se ha dirigido hacia el iris y este se ha transformado en un planeta, al cual el ojo pequeño se ha acercado por la parte alta de ese planeta según el plano de visión, entrando así en sus atmósfera y volando sobre su superficie cómo el vuelo de un ave o de una nave.
Podía ver las montañas de fondo y ante estas las llanuras de ese paisaje.
También habían algunas construcciones y edificios repartidos por el paisaje.
Se veía todo con tonos azules, tanto el cielo como la superficie, indicando con ello que el iris azul del ojo grande era la atmósfera de un planeta y la pupila del ojo grande era ese planeta mismo, al cual el ojo pequeño ahora llegaba sobre su superficie.
Después el ojo pequeño ha regresado a su posición exterior junto al ojo grande observando de nuevo su iris y su pupila.
Esta vez el ojo grande tenía otro aspecto.
Se veía acostado como sobre un suelo, en posición horizontal y como una superficie plana o eclíptica.
El iris ya no se veía azul sino blanco cubierto con una ligera luz de aspecto blanquecino que resaltaba sobre el fondo del universo.
El centro del ojo era un círculo negro que representaba su pupila, y que se veía igualmente en posición horizontal como el resto del ojo.
Por la perspectiva desde donde estaba viendo ese gran ojo plano este se veía de forma ovalada tal como es el contorno externo de un ojo.
De pronto ha habido un resplandor de luzque rodeaba su parte central.
Fernando Ortolá
(... en construcción)
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