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sábado, 19 de septiembre de 2026

La fluibilidad del espíritu y de las esencias

Cuando no hay armonía, el espíritu pierde la fluibilidad, y en vez de ser el Espíritu quien dirige a la materia a través de su centro y de sus rayos de luz de infinita variedad de ángulos creadores, es la materia la que atrapa al espíritu, volviéndolo rígido, en posiciones fijas, establecidas en los distintos bandos, desde los que respectivamente cada espíritu se enfrenta a los demás espíritus, en la desarmonía en la que ha caído, y a través de esas formas rígidas y no fluidas, es decir sin diálogo, sin un hilo conductor que existía cuando el espíritu era fluido, y que se perdió al volverse rígido, es decir, al ser atrapado por la materia.

El concepto de no soltar el hilo ayuda al espíritu a recuperar su fluibilidad dirigido sobre todo por el deseo de armonía.

Para ello es importante mantenerse en la armonía, para que los rayos creadores del Espíritu no vuelvan a ser atrapados por la materia.

Para que así continúen siendo los rayos creadores del espíritu los que dirijan a la materia de un modo sano, y no la materia la que intente poseer a los rayos creadores del espíritu, con formas fijas y rígidas, en una mortífera batalla entre espíritus.

Si esa batalla se produce, o si hay algún espíritu oscuro que la declara, no hay que participar de ella, sino que hay que continuar en la armonía y la fluibilidad del espíritu, confiando como siempre en la paz y la naturaleza real de las cosas, en la cual es el Espíritu el que crea y conduce a la materia y no al revés.

No soltar el hilo es continuar una conversación antes de adoptar una postura rígida de bando enfrentado.

Pues siempre hay una posibilidad de poder continuar sujetando el hilo, para poder seguir conversando de un modo armónico hasta hallar una solución para ambas partes, sin necesidad de entablar una batalla, es decir sin adoptar posturas enfrentadas y rígidas, que sacan de la flexibilidad del espíritu, impidiendo así que el espíritu pueda seguir conduciendo a la materia de forma positiva.

Hay personas que movidas por un sentimiento de violencia bloquean las conversaciones, es decir que cortan el hilo, y adoptan posturas rígidas y enfrentadas hacia un supuesto bando opuesto que esas personas mismas se crean, y contra el cual quieren estar enfrentadas.

En ese bando opuesto existen otras personas inocentes, cuyas conversaciones han sido bloqueadas, sus hilos cortados, el contacto que estaban teniendo taponado, con un tapón que desde la cenuítica denominó el Dopi.

Hay dopis muy diversos, una gran cantidad de individuos dopiados, ante quienes se ha adoptado una postura rígida y negado la posibilidad de conversar, es decir que en relación a ellos se ha cortado el hilo, el hilo conductor y comunicativo que podría traer la solución.

Lo que lleva a cortar el hilo es la desarmonía, como el estrés, o los malos sentimientos, o la falta de confianza en la paz y en la naturaleza, etc.

Hay una gran cantidad de gente que son víctima del Dopi, los cuales por una situación de debilidad se ven incapaces de regresar a la flexibilidad del propio espíritu, para que en esa situación este no sea paralizado por la materia, sino que permanezca como conductor y creador único y exclusivo del mundo físico y material.

Para lo cual el espíritu no debe de perder la fluibilidad, y así de un modo fluido debe de seguir sujetando el hilo conductor, sabiendo adaptarse, improvisar  escuchar, hablar, comprender, siempre en armonía.

Sabiendo lo que es el Dopi, sería conveniente hacer un listado de distintas situaciones colectivas e individuales, tanto del pasado como del presente, en donde los Dopis aparecen con claridad para poder identificarlos y prevenirse de ellos en el futuro.

Hay que tener en cuenta que el poder defenderse de los Dopis es a su vez recuperar la flexibilidad del espíritu, es decir volver a dirigir la materia a partir del espíritu, tal como se venía haciendo antes de que un espíritu opositor, por malos sentimientos como la envidia, bloquease ese espíritu que dirigía la materia con paz, declarándole la guerra, ante lo cual el espíritu atacado debe de confiar en la paz y no aceptar esa batalla, sino mantenerse en la armonía del espíritu, el amor hacia todos por igual, para que el espíritu conserve su fluibilidad, su función de dirigir y construir la materia del entorno, tal como venía haciendo.


Según el orden de las esencias de: identidad (C) emociones (E) mente (S) y cuerpo (F), el cual es el camino creador, es la Identidad (C) la que a través de sus emociones (E) conducidas con su mente (S) crea y conduce la materia (F).

Para que este proceso sea positivo debe de a ver armonía para poder producir la fluibilidad necesaria para que la cadena creadora se manifieste de un modo saludable.

De ese modo cada esencia crea a la siguiente de un modo fluido y natural preservando así la salud y el buen funcionamiento.

Es decir que, el fluir de la identidad crea a las emociones, el fluir de las emociones crea a la mente, y el fluir de la mente crea a la materia.

Asi todo va bien.

Pero cuando hay desarmonía se invierte el proceso, y eso produce dolor.

Es decir que lo que antes era fluido se transforma en rigidez.

La mente ya no fluye para crear a la materia de un modo positivo, sino que sucede lo contrario, la materia atrapa a la mente, paralizandola en posiciones fijas, con lo cual la materia se destruye a sí misma, por haber paralizado al espíritu que es quien le conduce y le da la vida.

Lo mismo se puede decir en cuanto a la relación entre las emociones y la mente, la cual también se han invertido.

En vez de que sean unas emociones fluidas las que conducen y crean una mente con salud, sucede lo contrario, es decir que unas ideas, la mente, paralizan las emociones y las atrapan, lo cual lleva a que las emociones se vuelvan rígidas, y que al mismo tiempo la mente y la comunicación se destruyan a sí mismas por haber paralizado a las emociones que las conducen y les dan la vida.

Lo mismo se puede decir de la relación entre la identidad y las emociones, pues si en vez de que sea una identidad fluida la que dirija con salud a las emociones, son las emociones las que atrapan a la identidad produciendo la rigidez de esta, las emociones se destruirán a sí mismas, por haber atrapado a la identidad, impidiendo así que esta dirija a las emociones con salud.

El bloqueo de la mente, por el atrapamiento de la materia hacia ella, produce esas ideas fijas y cerradas que son altamente destructivas, por no escuchar, sino seguir a ciegas su propio camino.

El bloqueo de las emociones por el atrapamiento de la mente hacia ellas, produce los fanatismos es decir el amor, único y exclusivo, solo hacia un tipo de ideología o de gente.

El bloqueo de la identidad por el atrapamiento de las emociones hacia ella, produce esos egos arrogantes y destructivos, que tienen esas emociones despreciativas de superioridad sobre los demás.

Todo lo que hace falta es amor.

e2:

La fluibilidad del espíritu crea y sostiene el universo:


 e2:

La fluibilidad del espíritu (C) cosecha la materia ((F):

e4:

La fluibilidad del espíritu (C) construye las emociones (E). Una familia:


La fluibilidad de las emociones (E) construyen unos utensilios (S):


La fluibilidad de los utensilios (S) construyen un hogar (F):

e2: Todo dividido en las dos primeras esencias: C y F.

e4: Todo dividido en las primeras cuatro esencias: C, F, S y E.


Fernando Ortolá 





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