Cuando menciono a la naturaleza me refiero con ello a la vida, al destino, al acontecer de las cosas, a la ley del universo, el Creador, al Padre, o como cada cual denomine a esa misma entidad que crea, fabrica, conduce y realiza todo cuando existe.
La naturaleza crea a cada ser vivo con una cualidad única y exclusiva que los demás seres vivos necesitan consumir de un modo imperioso e imprescindible para poder tener salud.
De ese modo la naturaleza hace que todo sucede es creados se necesiten unos a otros, para que así exista una armonía entre todos, y en la creación que la naturaleza hace conduce y realiza hasta el final.
En el principio de la creación esa armonía aún no se ha conseguido y se alcanza a través de la evolución hasta llegar a la plena armonía entre todos los seres creados y con ello a la realización y flor de la creación, la cual representa a su vez una plena armonía de intercambio entre todos los seres creados.
A esa plena armonía de la creación alcanzada que representa también la armonía plena entre todos los seres y la buena sociedad de intercambio perfecto entre todos le denomino el Floque.
El programa natural que la naturaleza ha insertado en el interior de todos los seres (ADN) para conducirles hacia el Floque le denominó el Flokin.
En el principio de la creación el Flokin despierta en cada ser creado la necesidad de consumir el fruto de los demás seres creados para así poder sobrevivir, pues con esa premisa han sido creados.
Aunque en el momento en el que en un ser creado se despierta el instinto de necesidad de los demás seres creados, ese instinto, se despierta en una primera fase evolutiva es decir que se despierta con agresividad, haciendo que un ser creado persiga a otro sin un método de armonía si no de un modo primario y brutal, impulsado por la necesidad que tiene de él, comiendo su cuerpo y devorándole, para así poder tener su esencia (fruto, producto) que el ser que le devora necesita de un modo imperioso e imprescindible para poder sobrevivir.
Este es el instinto de la depredación a través del cual por ejemplo un león se come a una gacela.
En principio es un espectáculo brutal y sangriento ante los ojos del ser humano, aunque en realidad está dirigido por la misma naturaleza creadora, a través del Floquin o programa de la creación, que ha insertado dentro de todos los seres creados, incluyendo al león y a la gacela, impulsandoles a la depredación, como el primer instinto primitivo, que les lleva a sentir y darse cuenta de que se necesitan, es decir, que necesitan consumir de un modo imperioso el fruto del otro, lo cual en un principio se manifiesta a través de la depredación, hasta que con el tiempo de evolución aprendan a consumir los frutos de los demás de un modo armónico y pacífico, como puede ser el intercambio de los frutos o productos que cada individuo produce a través de su respectivo trabajo en una buena sociedad alcanzada de bienestar para todos por igual.
En el Flokin, es decir, en el programa que la naturaleza ha insertado en el interior de todos los seres creados, ese intercambio de frutos entre todos es perfecto, en ese nivel interno, es decir que no existe la depredación, sino que cada ser da su fruto a los demás de un modo armónico, como una danza interior continua y positiva de intercambio igualitario entre todos, como un baile de luces interno y placentero, en el cual cada ser, cada luz interior, da su fruto a las demás luces o seres interiores, en el esquema de una danza eterna perfecta sana y feliz.
Ese escenario de armonía interior que está continuamente en el Flokin, en lo más profundo de cada ser creado, es la semilla del Floque, de la buena sociedad o flor de la creación, que a través del tiempo y de la evolución se va a ir manifestando en el exterior.
En el principio se manifiesta a través de un instinto brutal de necesidad de unos hacia otros, que en primera instancia lleva a todos a una mutua salvaje y dolorosa posesión de los demás. El canibalismo y la depredación. Tal como se manifiesta entre los seres vivos creados en esa primera fase evolutiva, y tal como se manifiesta también en el principio del universo a través de un Big Bang explosiones y choques violentos entre cuerpos celestes.
Luego toda esa brutalidad externa y física llevada desde el interior por el Flokin se va a transformar en una armonía perfecta manifestada en el exterior: el Floque.
En la fase primaria de brutalidad se empieza a manifestar aunque de un modo primario, primitivo y brutal esa necesidad de unos hacia otros.
Esa es una señal que indica que todos esos cuerpos animados o inanimados que se necesitan unos a otros en realidad han nacido de una misma fuente creadora, es decir de una misma entidad que se ha fraccionado para dar forma a su universo creado.
Cada fracción de esa entidad inicial es llevada por una necesidad profunda de reunirse con las demás fracciones para volver a formar esa entidad inicial de la cual ha nacido.
Por eso esas fracciones se atraen unas a las otras como las partes de un gran imán que se atraen mutuamente buscando la reconstrucción del mismo.
Eso es lo que lleva en una primera fase primitiva al depredador a devorar a su presa y al astro a chocar contra el otro astro produciendo una descomunal explosión primaria y primitiva en la formación del universo.
Como dos grandes imanes que se atraen y chocan entre sí con el intento primario de regresar a la entidad inicial de la cual ambos nacieron en un principio.
El Flokin en el interior de las estrellas y en una primera fase les lleva a explotar para escupir de un modo brutal y violento las partes de sí mismas que formarán los planetas que girarán a su alrededor.
Aunque después esa violencia explosiva e inicial será transformando en armonía a través de una evolución que llevará al Flokin interno a transformarse en un Floque externo, es decir en una perfecta armonía planetaria en la cual cada planeta girará en su órbita en torno a su sol o estrella, en una danza equilibrio y balance perfecto entre todos ellos, en los que con el tiempo de evolución y cada cual a su tiempo que era floreciendo en su superficie una vida que también evolucionará hacia la armonía, hacia la flor y realización de la creación.
Aún así, e incluso en el interior de las brutales fases de evolución primaria, el Flokin en el interior de todos esos seres creados que en un principio son brutales, se sigue manteniendo como presencia interior, en un programa interno, en donde se manifiesta esa perfecta armonía entre todos los seres, dirigiendo la evolución externa y material de todos ellos desde una necesidad primaria imperiosa y brutal de unos hacia otros hasta una necesidad mutua evolucionada, correcta civilizada y placentera de unos hacia otros que se manifiesta en el intercambio de frutos de una buena sociedad, con el cual el Flokin habrá realizado su labor con la manifestación final del Floque en el exterior.
Por eso puede existir una divergencia entre las distintas teorías de la creación.
Una que es la de que creen que un dios armónico y perfecto ha creado que el universo de un modo armónico.
Y otra teoría más pragmática que es la que dice que el universo se ha creado de un modo explosivo y brutal a través del Big Bang.
Ambos enfoques de la creación tanto el espiritual como el material tanto el religioso como el científico son verdaderos.
Pues ambos se producen al mismo tiempo.
El enfoque o creencia espiritual es el Flokin y el enfoque o creencia científica y material es el Floque.
En el Flokin, es decir, en el interior, el universo se crea de un modo armónico tal como es el enfoque religioso de la creación.
Sin embargo en el principio de la creación y observado desde el exterior el universo se crea con explosiones tal como es la visión científica y material.
Los dos enfoques en realidad no coexisten de un modo separado sino que se producen al mismo tiempo, unidos, uno en el interior (el Flokin) y otro al mismo tiempo en el exterior (la evolución hacia el Floque).
Cada enfoque no existe por separado sino que ambos coexisten al mismo tiempo, uno en el interior, es decir, en el programa de la creación (el Flokin), dirigiendo la marcha de la materia del exterior, y otro en el exterior, en la materia externa, evolucionando hacia una armonía perfecta (evolucionando hacia el Floque).
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La naturaleza guía a la humanidad del Flokin al Floque a través del Ento-Nento y del Tadadoto.
El Ento es la naturaleza guiando al impulso vital y propio determinismo de cada ser desde su interior.
El Nento es la naturaleza dirigiendo desde el exterior las circunstancias en las que cada individuo se encuentra.
Tanto el Ento desde adentro como el Nento desde afuera conducen al individuo hacia el Pu.
El Pu es el contacto con otro individuo para poder realizar con él el intercambio de frutos.
En un principio (similar al floque primitivo) el intercambio de frutos se realiza de un modo distante y más interno (similar al Flokin) y con el tiempo evolutivo ese intercambio se va haciendo más próximo (más próximo al Floque).
La mente al ser una sustancia interna está más próxima al Flokin y a través de ella y con el curso de la evolución se va manifestando el Floque en el exterior.
Es decir que en ese proceso en el cual el Flokin se va transformando en Floque interviene la mente de mediadora en ese proceso.
Al estar la mente más próxima del Flokin, por eso en la mente se hace presente la armonía que después bajo la dirección mental se va a manifestar afuera en la materia.
Es decir que en el ciclo comunicativo de intercambio de frutos más distendido del principio primitivo del Floque, también se presenta la mente acompañando cada paso de ese ciclo el cual se denomina Tadadoto, y se compone de esos 4 pasos: Ta, Da, Do y To, los cuales componen entre ellos la palabra Tadadoto.
Ejemplo de fases del Tadadoto, presentado en dos fases de ida y vuelta entre el individuo uno y el individuo dos.
Primera fase del Tadadoto
Ta:
El individuo uno tiene un pensamiento positivo hacia el individuo dos.
Da:
El individuo uno realiza una acción física como es por ejemplo coger una azada para cosechar zanahorias, pensando en poder ofrecer algo al individuo dos.
Do:
En el momento en el que el individuo uno coge la azada suena el canto de un pájaro en las inmediaciones del individuo dos aunque este esté a dos mil kilómetros de distancia del primer individuo.
To:
Al escuchar el individuo dos el canto del pájaro se produce en él un buen recuerdo del individuo uno.
Segunda fase del Tadadoto:
Ta:
El individuo dos genera buenos pensamientos acerca del individuo uno.
Da:
El individuo dos coge un saco de tierra para volcar en su campo de manzanas pensando en poder ofrecerlas algún día al individuo uno.
Do:
En el momento en el que el individuo dos coge su saco de tierra el individuo uno a dos mil kilómetros de distancia de él escucha el maullido de un gato.
To:
Al escuchar el individuo dos el maullido del gato se produce en él un buen recuerdo hacia el individuo uno.
Etc.
Estas fases del Tadadoto muestran un intercambio entre el individuo uno y el individuo dos evolucionando del Flokin al Floque.
Es decir que el intercambio entre zanahorias y manzanas aún no es perfecto y directo tal como se manifestaría en el Floque, sino que está siguiendo un proceso evolutivo que le conducirá a él.
Cuando ese proceso se desarrolla y alcance el Floque, entonces el intercambio entre las zanahorias y las manzanas será directo realizándose en un solo momento de intercambio.
Ese único momento de intercambio en el Floque es el Pu.
Es decir el momento en el que las intenciones internas y externas de los individuos estarán unidas en un solo acto de intercambiar los frutos que en este caso son las zanahorias y las manzanas.
El Tadadoto muestra este acto distendido, sin haber alcanzado aún el Floque, dividido en cuatro Pues, que son el Tapu, el Dapu, Dopu y el Topu.
En esos cuatro Pues se manifiesta el proceso a través del cual el Flokin y por mediación de la mente va transformándose en el Floque.
En el Tadadoto se puede observar que en el momento en el que el individuo uno tiene un buen pensamiento hacia el individuo dos (Ento) ese buen pensamiento se transmite al individuo dos en el momento en el que el individuo uno toca una azada (Nento), y en el momento en el que el individuo uno ha tocado la azada en las inmediaciones del individuo dos, a dos mil kilómetros de distancia, suena el canto de un ave (Nento) el cual al ser oído por el individuo dos hace que este reciba un buen sentimiento del individuo uno teniendo un buen pensamiento hacia él.
Es decir que el hecho de que en ese contexto el individuo uno ha tocado su azada con la mano es lo que ha hecho que un ave a dos mil kilómetros de distancia se ponga a cantar.
Este es un escenario que muestra que en la evolución de una entidad, como pueda ser la humanidad, desde su Flokin hasta su Floque, la mente interviene, dirigiendo el proceso, como muestra de que el exterior nace del interior, a través de la mente conductora.
Al principio esa conducción que la mente realiza de la materia se presenta de una manera distendida, y una vez que la mente ha conducido a la materia, su meta, es decir al Floque, entonces, esa conducción del interior hacia el exterior, a través de la mente, se presenta de una manera directa y unida, a través de un solo Pu o momento de intercambio, tal como puede ser en este ejemplo el intercambio directo de las zanahorias por las manzanas.
Durante la evolución hacia el Floque, en la comunicación distendida que el Tadadoto muestra, y la cual está dividida en cuatro puntos de intercambio (4 pus), en el caso de que los sentimientos entre el individuo uno y el individuo dos no sean buenos, entonces, los individuos rechazarán los momentos de Pu, es decir los momentos de intercambio, a los que la naturaleza a través del Ento y el Nento conduce a ambos.
Ese rechazo del Pu por parte de ambos se produce al acelerar o frenar intencionalmente ante el Pu para no coincidir en él con ese otro individuo que no se acepta.
El rechazo del Pu de uno de los dos por ejemplo del individuo uno hace que el Pu del otro individuo, es decir del individuo dos, impulsado por la mente violenta del individuo uno, se atrase o se adelante ante el individuo dos, haciendo que este no pueda llegar a ese Pu de un modo natural, pues es un Pu alterado, es decir un Po, el cual en vez de aportar un fruto interno al individuo dos, le atropella, realizando una inversión de esencias con el individuo uno, es decir un atropello interno, un robo mutuo e interno de esencias, lo cual hace sentir muy mal al individuo dos, es decir que por ejemplo le faltan las esencias naturales, las fuerzas, que le llevan a acoger el saco de tierra para atender a sus manzanas, al mismo tiempo que no se siente motivado a ello por nacer en él un mal sentimiento de sentirse marginado por el individuo uno, a quien quería ofrecerle las manzanas, y al sentir el rechazo interno del individuo uno ya no se siente motivado a ello.
Esa aceleración o desaceleración ante el Pu transformándose en Po, esa alteración del ritmo ante el Pu transformando este en Po, hace que de un modo concreto y específico en la materia externa el individuo uno coja su azada antes de tiempo con enfado interior hacia el individuo dos, lo cual hace que a dos mil kilómetros de distancia en las inmediaciones del individuo dos el ave que está en el árbol cante antes de tiempo impulsada por un cierto nerviosismo y estrés interno, lo cual hace que el Pu ante el individuo dos que en este momento era el canto del ave se acelere, es decir que se presente antes de tiempo, haciendo así que el ciclo mental del individuo dos no llegue a tiempo a ese Pu transformado en Po, y eso le haga sentir mal, es decir atropellado interiormente por el primer individuo, y haciéndole tener un mal sentimiento hacia este.
Para que los Pus no se transformen en Pos y los ciclos mentales de cada individuo quepan ante el Pu haciendo sentir bien a todos, es necesario que exista la conciencia y la práctica del Doki que es el trabajo pacífico y conjunto en la construcción de una buena sociedad.
Pues el Doki mantendrá a los ciclos mentales estables ante una mala vibración que tienda a transformar el Pu en Po.
Fernando Ortolá
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