En la dimensión inferior la órbita plena de la dimensión superior se dobla en 8 formándose dos bucles (2 y 3).
La misma energía de la dimensión superior continúa girando la dimensión inferior a través de la órbita doblada en 8.
Eso hace que la energía que circula por un bucle choque en el centro de cruce y continúe por el mismo bucle sin poder pasar al otro. De ese modo en la dimensión inferior los dos bucles quedan como dos círculos de menor tamaño en los que la energía sigue un trayecto circular en cada uno de ellos.
Sin embargo para la existencia de cada bucle y de el funcionamiento de su energía circular es necesario el contacto periódico de choque interno con el otro bucle, lo cual es como un latido que le da la vida.
En la dimensión inferior los dos bucles quedan como dos círculos independientes.
Aunque en la dimensión superior esa energía que circula por ambos círculos continúa girando en un solo círculo completo.
La dimensión superior continúa en el trasfondo dando a ambos círculos de la dimensión inferior el latido que necesitan para vivir.
En este esquema la dimensión superior es el 1 y en la dimensión inferior se encuentra en el 2 y el 3, los cuales son una fragmentación del 1 en la dimensión inferior, como reflejo de la dimensión superior.
En la dimensión inferior se representa todo el proceso de reflejo de la dimensión superior a la dimensión inferior, representando así un bucle de la dimensión inferior a la presencia de la dimensión superior (3) y el otro bucle representa a la presencia de la dimensión inferior (2).
De este modo el bucle 3 es la esfera y la materia oscura ya que refleja a la esfera de la dimensión superior (1).
Mientras que el bucle dos es la eclíptica y lo plano que representa a la dimensión 2.
El 2 y el 3 es el universo visible de la eclíptica y de lo plano ante el universo no visible de la esfera que corresponde a la materia invisible del universo.
Lo cual indica que la esfera que corresponde con la materia invisible (materia oscura) se encuentra también en la dimensión inferior como reflejo de la dimensión superior.
Lo cual indica que, en la dimensión inferior en la que estamos, se produce un paso continuo de un bucle a otro, a través de continuos nacimientos muertes y renacimientos, que se producen continuamente, en el centro del cruce de la órbita doblada en 8, en el cual se pasa de un bucle a otro, siendo así el bucle al que se va la nueva eclíptica en la que se vive, y el bucle que se deja es la esfera de materia invisible o materia oscura que en la vida anterior era la eclíptica visible es decir el universo visible
Este esquema gráfico y reparto de nomenclaturas numéricas coincide exactamente con las fórmulas cenuíticas.
Pues en cenuitica C es igual a C y F es igual a C + F.
Es decir que la dimensión superior (1) es igual a la dimensión superior (1 = 1, C = C), y la dimensión inferior (2) es igual a la dimensión superior (1) más la dimensión inferior (2), (2 = 2 + 1) (F = F + C).
Así nace el universo y este es su latido que lo mantiene vivo.
En el cruce de la órbita doblada en ocho la energía choca, y ese choque fuerza a que la energía se quede en el mismo bucle sin pasar al otro, produciendo asi la separación de los bucles en círculos separados que son los astros del universo que así se crea.
Fernando Ortolá
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