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viernes, 4 de septiembre de 2026

Creacion cenuitica del universo, un camino del Todo a la Nada

 En el principio no había una Nada sino un Todo.

En ese Todo estaba todo. Había la mayor cantidad de todo. La mayor masa, la mayor energia, la mayor velocidad.

Para que hubiese la mayor velocidad y que esta se manifestase en una unidad que era todo, esta unidad total debía de tener un eje de rotación.

El eje también debía de ser el mayor eje.

La forma de esa unidad que era todo debía de ser esférica, ya que es la forma expandida de un modo perfecto.

El giro de la gran esfera del todo en torno de su gran eje era máxima, haciendo así que el eje se mantuviese en posición vertical, lanzando energia centrifuga hacia la ecliptica y superficie plana del ecuador de la esfera y energia centrípeta hacia el centro del eje, de la esfera, y centro de la superficie plana, coincidiendo así las 3 cosas en el centro de la esfera.

Esa máxima velocidad de giro tendía a su vez a dirigir a la esfera de la tercera dimensión de la esfera a la segunda dimensión de lo plano (ecuador y ecliptica).

A su vez esa dimensión baja de la segunda dimensión y lo plano era necesaria para dar contraste y un marco de existencia a la dimensión alta de la tercera dimensión y la esfera, y por eso la dimensión alta con su velocidad de giro máximo sobre su eje de rotación y a través de las fuerzas centrifuga y centrípeta debía de crear y sostener la existencia de la segunda dimensión de la ecliptica y lo plano para que de un contraste, y un marco que sostenga la existencia de la esfera de la dimensión alta, la tercera dimension, el Todo.

En el proceso en el que la esfera de la tercera dimensión crea y sostiene a lo plano de la segunda dimensión el Todo que la esfera representa debe de ir disminuyendo.

Es decir que la luz disminuye, la energia disminuye, la masa disminuye, la unidad disminuye, y la velocidad de rotación en torno del eje central también disminuye.

Al disminuir la velocidad de giro de la esfera en torno de su eje central el eje abandona su posición vertical y empieza a inclinarse.

Igual que una peonza que al girar con velocidad se verticaliza el eje y al disminuir la velocidad el eje se inclina.

Al inclinarse el eje se produce una órbita doblada en ocho.

en la orbita doblada en ocho aparecen 2 bucles.

La inclinacion del eje es maxima al alcanzar el ecuador de la esfera, la ecliptica de lo plano.

En ese preciso instante la orbita doblada en ocho continua estando presente.

El centro de la órbita doblada en ocho coincide con el centro de esfera en un mismo punto central en el que coinciden la energia centrifuga y la centrípeta.

Al mismo tiempo se ha perdido la tercera dimensión de lo alto y tan solo existe la segunda dimensión de lo plano en cuyo punto central se encuentra concentrada toda la energia en el mismo punto de cruce de la órbita doblada en ocho.

La energia de la orbita plena giraba en torno del ecuador de la esfera de la dimensión alta.

Esa misma  energia sigue girando en la dimensión baja de lo plano, a través de la orbita doblada en 8.

Al alcanzar la dimensión de lo plano, los dos lados opuestos que al doblarse en ocho la orbita plena entran en contacto en el cruce central, se ven forzado a fusionarse entre si por el aplaste de  lo plano sobre ellos, obligandoles a caber en un solo punto.

La fusion de lis dos puntos opuestos es como si un tubo circula,r por cuyo interior circula una energía continúa, al doblarse en ocho, el círculo que forma, dos puntos opuestos del tubo quedasen unidos en el centro del círculo doblado en ocho, de modo que quedasen totalmente fusionados entre sí.

De ese modo la energía que recorre el interior del tubo pasaría cruce central en el que chocaría con la energía del mismo tuvo que viniese en dirección contraria.

Lo cual sacaría a la energía de su camino habitual y la lanzaría a la parte opuesta del círculo que al estar doblado en ocho se encuentra en ese momento en el cruce central, en donde se producen los choques de energía.

De ese modo cada partícula de energía que circula a través del tubo es lanzada a su parte opuesta, produciéndose así los siguientes efectos:

1- si cada punto del círculo queda fusionado con el punto puesto eso hace que el círculo se reduzca a la mitad, proyectándose así en dos círculos que representan los dos bucles de la órbita doblada en 8, los cuales son cada uno la mitad de tamaño del círculo mayor, y a su vez son una proyección y reflejo de este.

2- cada partícula que llega al centro de cruce de la órbita doblada al ocho es lanzada a la parte opuesta del círculo, es decir que queda atrapada en este.

Es decir que, cada partícula de energía de una gran masa de energía, que la segunda dimensión de la superficie plana ha dividido en dos grupos, que ha situado a un lado y a otro de esa superficie, son partículas que quedan atrapados en el otro lado al que pertenecen, es decir en el otro lado de la superficie plana, lo cual hace que se queden consistentemente pegados a esta, pues pertenecen al otro lado desde donde están sujetos por cordón existencial que les une a su lugar de origen.

Esa partícula de energía pegada al otro lado de la superficie plana es lo que produce la fuerza de la gravedad que mantiene a los cuerpos pegados sobre la superficie del suelo de la Tierra.

Es como un gancho atado a un extremo de la cuerda el cual se lanza sobre la superficie de un tejado plano, y después una persona sube por la cuerda hasta el tejado plano.

Al trepar la pared del edificio tira fuertemente de la cuerda hacia abajo, y además tira de la cuerda más pegado se queda el gancho sobre la superficie plana del tejado del edificio, dando al individuo a la seguridad de poder ascender sin caer.

La presión de la cuerda mantiene al gancho pegado al suelo.

Lo mismo sucede con cada partícula de que circula por la órbita doblada al ocho.

Cada partícula igual que el gancho se encuentra enganchada en el otro lado que la superficie plana divide, pegando así a la partícula al suelo del otro lado.


Una vez creados los dos círculos en la dimensión baja de lo plano, estos son una imitación del gran y único círculo de la dimensión superior que se representa como la esfera de la tercera dimensión.

Por eso si la esfera de la tercera dimensión representaba la concentración de todo, los dos círculos nacidos de ella y que aparecen en la segunda dimensión ya no son una concentración de todo sino una menor cantidad de todo.

Son una menor cantidad de luz y por lo tanto se presentan como dos focos de luz separados entre sí y con una oscuridad que ha aparecido entre ellos.

Así es como nace la oscuridad del universo.

La velocidad de rotación, que en la esfera de la tercera dimensión era máxima, en los círculos creados es menor.

Lo cual produce que, el eje de rotación, de la esfera de la tercera dimensión, que la máxima velocidad de giro situaba en posición vertical, en los dos círculos y esferas disminuidas de la segunda dimensión aparecen como ejes inclinados, tal como es por ejemplo el eje de rotación inclinado de la Tierra.

Ese mismo proceso se ha multiplicado hasta crear así todos los astros del universo, que son imitaciones y reflejos de la gran esfera central de la tercera dimensión, y que ocupan un volumen similar y esférico reducido en comparación con la gran esfera central de la cual son un reflejo.

Es decir que los astros son esferas en imitación a la gran esfera central, aunque aparecen todos ellos en la eclíptica de la segunda dimensión de lo plano en donde han sido creados y proyectados desde la tercera dimensión, desde la dimensión alta.

Por eso el universo visible aparece en una franja plana de dos dimensiones es decir en una eclíptica.

Por eso también las galaxias y los sistemas planetarios aparecen también en una eclíptica, es decir en la segunda dimensión de lo plano, aunque cada cual en sí mismo sea una esfera de tres dimensiones en imitación de la gran esfera central, pero sin embargo existen todos en la segunda dimensión de lo plano, de las respectivas eclípticas en donde están, en proceso de formación para pasar posteriormente a la dimensión alta o tercera dimensión plena de la que han nacido, y a donde se dirigen con el curso de la evolución.

Por eso los seres vivos vivimos también sobre el suelo que es la segunda dimensión de lo plano que sostiene nuestra vida, en la cual evolucionamos hacia la dimensión superior, hacia la tercera dimensión de la esfera plena, de la órbita plena.

Por eso, a través de la tercera dimensión que se encuentra en el interior de todos los astros y seres, en el interior de todos ellos, es decir todas las entidades, todas ellas se encuentran unidas, en una entronización mutua, en el que todos los seres se hallan unos dentro de los otros al mismo tiempo, A está dentro de B al mismo tiempo que B está dentro de A, esta es la fórmula de entronización cenuítica, la cual se cumple por tener todos dentro la tercera dimensión de lo pleno, aunque en el exterior resulte algo incomprensible a simple vista, debido a que por la barrera del tiempo y del espacio existente en la dimensión baja de lo plano no se puede comprender que dos objetos se contengan uno al otro al mismo tiempo, aunque eso mismo sí que es posible la dimensión superior la cual dirige la dimensión inferior en la que estamos haciendo que a través de la dimensión superior sí que sea posible.

Por la misma ley los infinitos relativos de cada ser están tocándose en el mundo exterior y material.

Además por la misma ley del gancho energético que comentaba antes el límite de cada ser no es el infinito relativo propio el relativo infinito del prójimo, en el cual cada ser está enganchado y del cual depende.

El interior y la mente de cada individuo está asociado a la tercera dimensión superior la cual también existe en el interior de todos.

Ya que todo nace de la tercera dimensión superior, por eso, la mente de un individuo se transmite a través de su entorno físico, hasta llegar al infinito relativo del prójimo, actuando así en el entorno físico de este, a través del cual el otro le comunica un pensamiento, que llega a su interior.

Las mentes se comunican a través del mundo físico.

Todos los astros y los seres se comunican internamente a través de la dimensión superior que les ha creado y les sostiene.

Seria imteresante ver todas las respuestas que la teoría cenuítica de la creación da a todos los aspectos de la astronomía que han quedado sin respuesta, como por ejemplo puede ser en torno a la luz y la oscuridad del universo, y otros.

    De momento la teoría responde el porqué de la creación de la oscuridad del universo, la cual es debido a una disminución de la luz en el todo inicial, y a una disminución de la unidad inicial transformada en una pluralidad de los astros que pueblan el universo, separados por la oscuridad, que es igualmente debido a la disminución de la luz en el todo original.

    Hay que considerar que aunque la segunda dimensión se ha creado y sostenido por la tercera dimensión, sin embargo ambas coexisten al mismo tiempo.

    La energía, como son los seres vivos, van fluctuando de una a otra.

    En esos procesos, tanto la energía como los seres vivos experimentan saltos dimensionales de un punto de la órbita al punto opuesto.

    Lo cual para la dimensión inferior es aparentemente imposible, sin embargo se hace posible debido a que el tránsito de la energía a través de la órbita plena de la dimensión superior continúa siempre activo, aunque en la dimensión inferior se manifieste saltando de un astro a otro, que pueden estar a años luz de distancia.

    Esto puede explicar fenómenos de la cuántica que han quedado sin respuesta.

    Al igual que responde fenómenos de la astronomía como son los agujeros negros, la materia oscura, etcétera.

    Seria interesante observar el hecho de que esto explica que, según el Tadadoto, el individuo A pueda estar tocando una azada y, a 2.000 km, en las inmediaciones del individuo B, se estimule el canto de un ave, precisamente en el momento en el que el individuo A ha tocado la azada, el ave en ese lugar lejano se ha puesto a cantar.

    Pues la energía de la dimensión superior continúa circulando en la órbita plena, haciendo así que el infinito relativo del individuo A esté unido al infinito relativo del individuo B.

    Del mismo modo que la energía sigue saltando de una estrella a otra y de un astro a otro a través de la dimensión superior.

    Así salta también la energía y los pensamientos internos desde un ser a otro.

    Ya que el límite de un individuo —que es el infinito relativo del otro— y ya que el infinito relativo del otro, en el caso de ser una persona, es el inmediato entorno al cual llegan sus sentidos físicos, por eso cuando el individuo toca una azada (por ejemplo), el individuo B en su infinito relativo, es decir, en su entorno físico inmediato, recibe el canto de un pájaro que ha sido estimulado por el individuo que a distancia ha tocado una azada, transmitiéndose así el pensamiento y el sentimiento interno de este al otro, a través de esos elementos externos como son la azada y el canto del ave.

    En cuanto a la presencia de la materia oscura, esta es la presencia de la gran esfera de la dimensión superior, de la tercera dimensión plena, en la cual se halla la segunda dimensión de lo plano, es decir, el universo visible nacido de ella.


Fernando Ortolá 

 

 




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