Previamente a presentar el texto que anuncia el titulo de esta entrada presento un resumen de una parte central de las últimas entradas, en la cuál este texto se contextualiza.
Las posiciones 1, 2 y 3
En el contexto de la cenuítica y la gestión de la vida adulta, se definen tres opciones o posturas que un individuo puede adoptar ante el asedio o la desarmonía con su prójimo . Estas opciones se basan en el manejo de los dos conductos fundamentales (entrada y salida de "frutos") que conectan al ser con los demás:
1. Opción 1: Acción Incorrecta - Agresión Activa
Se define como un intento de dominio absoluto y supremacía sobre el otro.
Mecánica de los conductos: El individuo sujeta de forma exagerada su canal de salida (su "espada") e intenta imponer su fruto, mientras bloquea totalmente el canal de entrada para no recibir influencia del prójimo.
Resultado: Se convierte en un "combate de espadas" basado en la animalidad de la fuerza bruta, donde ambas partes aceptan la desigualdad y el enfrentamiento directo.
2. Opción 2: Acción Incorrecta - Agresión Pasiva
Es considerada la opción más peligrosa por ser sutil y esconder una realidad profunda de "guerra callada".
Mecánica de los conductos: El individuo se rinde aparentemente ante el agresor, bloqueando su propio conducto de salida (su esencia) y aferrándose únicamente al de entrada para recibir la dirección del otro.
Motivación oculta: No es una entrega por amor o paz, sino una rendición estratégica. El individuo acepta ser "esclavo" hoy con el resentimiento y la esperanza de que en el futuro los roles se inviertan y él pase a ser el dominador.
Consecuencias: Produce inversiones profundas de la personalidad y la biología. Al "soltar las riendas" de su propia esencia para no sufrir la agresión, el individuo puede perder características como su masculinidad o feminidad (siendo esta una causa de la homosexualidad o el lesbianismo) y provocar la alteración de sus ciclos biológicos, derivando en estrés y enfermedades.
3. Opción 3: Acción Correcta - Aceptación de la Igualdad
Representa la vía de la civilización y la madurez, fundamentada en el reconocimiento de la igualdad inquebrantable con el prójimo y el Creador.
Mecánica de los conductos: El individuo no suelta ninguna de las dos riendas. Ante el ataque, mantiene su canal de salida de forma silenciosa, callada y discreta, sin renunciar a su propia esencia pero sin intentar dominar al agresor .
Identidad natural: Se basa en tener una personalidad sencilla, honesta y natural que no ofrece el "contraste" necesario para que la agresión del otro le haga sufrir.
Resultado: Al no encontrar una resistencia de egos ni una sumisión masoquista, la agresión externa se calma. Esto permite que los ciclos biológicos recuperen su ritmo natural, restaurando la salud y permitiendo al individuo recuperar facultades internas como el Aito.
La evolucion natural de la sociedad
Como una manifestación de la opción 2, en un momento y circunstancia determinada, un individuo que no acepta al prójimo puede perder una característica propia, como puede ser la masculinidad, o la feminidad, o el arte en cualquier área, o algún aspecto de su salud, etc.
En el caso de que en ese momento acepté al prójimo no perderá esa característica propia, la cual sobrevivirá junto a la aceptación hacia el prójimo.
En ciertos momentos la vida presenta al individuo adulto la aceptación al prójimo como única posibilidad de continuar manteniendo las propias características o cualidades.
En el caso de que en ese momento se acepte al prójimo se seguirán manteniendo esas características y cualidades, y en el caso de que no se acepte se perderán.
Es como si la vida a través de esas situaciones nos recordase que todo cuanto tenemos, cada persona como individuo, nace de la relación entre esa persona y el prójimo, al igual que la vida de cada ser nace de una pareja, por lo que si un individuo renuncia a esa otra persona, es decir al prójimo, con ello pierde también todo eso que nace entre el prójimo y él, que en realidad es todo cuanto tiene y cuanto le caracteriza, como persona ante el prójimo, es decir sus propias características y cualidades personales.
Aunque actualmente según las estadísticas cenuíticas nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad, sin embargo por la interferencia de la pasada jerarquía de los tiempos infantiles de la humanidad, no todos mantienen activas sus esencias, es decir su cuerpo, su mente, sus emociones y su identidad.
Es decir que la mayoría no sabe lo que sucede en el individuo cuando activa sus esencias adultas.
Incluso si en cualquier situación o circunstancia, al activar las esencias adultas, pasa algo especial en el interior del individuo que las activa, puede que este se asuste y desactive las esencias de nuevo, por no estar acostumbrados al aspecto que las esencias tienen en el interior de cada persona cuando estas se activan.
Por eso es bueno saber qué efectos se producen en el interior del individuo cuando activa sus esencias.
A continuación voy a mencionar lo que sucede con cada esencia en el interior de un individuo cuando este las activa:
Esencia E, las emociones:
El individuo siente una paz y amor profundo que antes no ha sentido.
Es tan intenso que le sobrecoge, es lo más placentero que ha sentido hasta ese momento, y lo único que quiere sentir es el éxtasis del Ahí.
Es conveniente que el ser adulto actual sea consciente para que cuando lo sienta no se eche atrás, no piense que está alucinando o volviéndose loco, pues nada de eso sucede; se le está despertando el Aito, lo cual no es malo sino bueno.
Esencia F, el cuerpo:
Puede sentir el cuerpo muy ligero, ingrávido. A su vez puede sentir en su interior una oscuridad mayor que otras veces, que incluso se proyecta a objetos físicos del exterior.
Si sucede eso no hay que asustarse; ese es el FES, es la nueva oscuridad interior del individuo que este va a vencer transformándola en luz.
Es el nuevo obstáculo a vencer, que es mayor que los obstáculos de antes, pues el buen resultado que se obtendrá al vencerlo también es mayor, para lo cual el individuo deberá de hacer un mayor trabajo para poder vencer ese mayor obstáculo, un trabajo que por su condición adulta está preparado para realizar.
Esencia S, la mente:
Se despierta el autoconocimiento del individuo (la cenuítica).
Comprende cosas profundas, siente un contacto comunicativo e interno con todos.
No debe de censurar el conocimiento interno que brota de él, no debe de permitir que dogmas externos le bloqueen el propio autoconocimiento por imponerle un conocimiento externo que se presenta como único y exclusivo, sin serlo.
Los sentidos internos se despiertan, como son la clarividencia, visión remota, etc.
Debe de seguir desarrollándolos y no permitir que le hagan creer que se está volviendo loco, pues no es así, es todo lo contrario: está recuperando el autoconocimiento y los sentidos propios, naturales e internos del ser humano.
Esencia C, la identidad:
El individuo se sentirá hermanado a todos los habitantes de la Tierra. Entonces se le puede presentar quien intente asustarle, diciéndole que no hay que aceptar a todos sino solo a la gente de un grupo, que según su argumento son mejores que los demás. El individuo no deberá dejarse asustar por quienes le dicen esas cosas, pues obviamente lo que dicen no es verdad, ya que, tal como el individuo estará sintiendo en su interior, todos los seres son igualmente necesarios e imprescindibles, tanto para el conjunto que forman todos como para cada uno de los miembros que lo forman.
Hay que continuar estando Ahí, aceptando la intensidad de las esencias adultas sin asustarse por ello, para poder [obtener] el bienestar que aportan tanto para el individuo como para la sociedad.
Un abrazo
Fernando Ortolá
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