Páginas

domingo, 16 de agosto de 2026

Eclipse total de Sol del 12-8-2026, Altafulla, Tarragona, visto desde mi interior.


La llegada del eclipse ha coincidido con el alcance de la cima de mis meditaciones que tuvieron lugar en en torno a las fechas en que se produjo.
Voy a referirme primero a cuáles eran esos pensamientos internos a los que el eclipse con su presencia exacta dio un desenlace final, resumen y síntesis.
Todas esas observaciones y visiones internas fueron totalmente comprendidas y realizadas en el mismo momento en el que el eclipse ante mis ojos se hizo exacto y lo pude sentir  como una enorme ventana circular que rodeaba mi pecho y que coincidía con el anillo del eclipse, llenando a todo mi ser de un fresco aire de libertad y de fusión con el universo, más la profunda felicidad de la que todo ello  inundaba.
En ese momento de éxtasis sabía que no podía retener esa experiencia sino tan solo recibir tal como era, un obsequio sobre las palmas de las manos que no se puede atrapar sino solo sentir.
Un instante en el que todo se comprende, todo se ve, todo se sabe y todos se siente, como una gran maravilla eterna, de paz, amor y disfrute.
Antes del eclipse se iban gestando en mí y toda esa observacion interior en la que pensaba entre otras cosas en las diferencias entre el niño y el adulto.
Todos esos estudios que en el eclipse fueron perfectamente comprendidos.
Ahora sé de un modo más fehaciente que un niño no es consciente de sus errores por no tener aún la mente formada para poder comprender que es lo que ha hecho mal.
El tutor es va corrigiendo sus actos y enseñándole a hacerlo bien al mismo tiempo que forma su ser conduciéndole así hasta su adultez.
Por eso los errores del niño en realidad no son faltas si no secuencias de su proceso de aprendizaje.
El niño aún no posee las riendas de su vida sino que es su tutor quien las tiene y le conduce.
Sin embargo el adulto ya tiene las esencias de su ser formadas, su identidad, su cuerpo, su mente y sus emociones, y con ellas ya está preparado para poder asir con seguridad las riendas de su propia vida, la conducción y el hilo de sus acciones que no debe de soltar nunca, para que todo pueda llegar siempre a buen término, en lo cual cuando era niño era su tutor quien arreglaba las cosas, pero al llegar a la adultez es él mismo, el ser adulto, quien las debe de solucionar, pues ya esta preparado para ello, y para ello debe de seguir su propio determinismo.
Ahora veo con toda claridad los errores del ser adulto cuando suelta las riendas de su vida.
Las 2 acciones equivocadas del ser addulto:

1- No disculparse del propio error.

Eso denota un deseo de dominar a esa persona ante la que se ha cometido el error, es decir era que en ese momento es el prójimo, la persona más próxima ante la cual se ha cometido el error.

2- Disculparse ante el prójimo por el propio error, pero al mismo tiempo soltar el hilo de las propias acciones, es decir, rendirse totalmente al prójimo, deteniendo totalmente el cuerpo, la mente,  las emociones y la identidad yya formadas del ser adulto, y por lo tanto dejando de sujetar las riendas y de conducir con estas la propia vida, para permitir que sea el prójimo quien la conduzca. Es decir esa persona ante la que antes se ha cometido el error.

Las dos acciones citadas, la una y la dos, son ambas errores que el ser adulto comete.

Tal vez es obvio que la primera acción de no disculparse por los propios errores es el modo de actuar más aparentemente negativo según el consenso coloquial del contexto de la situación.

Es menos obvio que el segundo modo de actuar es decir disculparse y rendirse totalmente al prójimo sea igualmente negativo.
Aunque sí que lo es porque el individuo suelta las riendas de su vida que necesita para poder trabajar en la solución de los problemas que como adulto debe de resolver por el mismo, y si suelta las riendas esas soluciones no llegará nunca.
El primer error se refiere a sujetar con demasiadas fuerzas las riendas de la vida y con ellas hacer daño al prójimo.
El segundo error se refiere a soltar demasiado las riendas de la vida con ello permitir que el prójimo sea agresivo con uno mismo.
El segundo error de rendirse totalmente ante el prójimo es igual de agresivo hacia el prójimo como lo pueda ser el primero, aunque en apariencia pueda resultar paradójico.
El segundo error es igualmente negativo que el primero porque el ser adulto que ha cometido el error no se esfuerza en que la relación con el prójimo vaya bien, para lo cual debe de trabajar sujetando las riendas de su vida de un modo correcto ante el prójimo para que la relación sea buena.
Rendirse ante el prójimo es abandonar ese trabajo que como ser adulto se debe de realizar para llegar a una buena relación con la otra persona.
Por eso rendirse y soltar las riendas dándolas al prójimo es como decir:

"Vale, tu ganas, lo que tu quieras, no me interesa tener una buena relacion contigo, se que somos tan diferentes que lo doy como absolutamente imposible, por eso el único modo de que no haya guerra entre  tú y yo es que tú te rindas a mí, o que yo me rinda a ti, y si tu no te rindes a mí, entonces soy yo quien se rinde a ti, y lo hago por la paz, para que asi veas finalmente que mi postura pacifica es la correcta, y en el futuro te dejes dirigir por mi en la paz"

Esta es la segunda forma de actuar, la cual aparentemente parece correcta, pero comete un gran error por parte de quien por sus faltas se disculpa rindiendose totalmente ante el prójimo, pues lo que  lleva a ello a quien se rinde es el gran ego de pacificador, es decir de sentirse a sí mismo cómo el único portador de la verdad y de la paz, la cual manifiesta a través de su sacrificio de rendirse ante el prójimo, como pago de las propias faltas cometidas ante él.

Esta segunda postura aparentemente pacífica pero igualmente errónea es igual de agresiva que la primera postura.
En la primera el individuo se muestra agresivo por no querer reconocer sus errores.
En la segunda el individuo se muestra agresivo por ejercer su sutil ego pacífico de dominación sobre el otro, con lo cual insinúa lo siguiente a su prójimo ante el cual se rinde:

" vale, de acuerdo, ahora hago lo que tú me pidas, me rindo ante ti, tú eres mi Señor y mi amo, pero ya verás, en el futuro te vas a enterar, porque la verdad está de mi lado y finalmente seré yo quien te esclavice a ti"

Es decir, que la segunda postura errónea lleva el individuo a rendirse ante el prójimo. como pago de los propios errores, pero sin el intento de comprender la verdadera naturaleza de esos propios errores y la verdadera naturaleza de la verdad que en ese momento el prójimo le presenta, es decir que en esa situacion suelta totalmente las riendas de la propia vida, su capacidad adulta de entender mas y mejor lo que está pasando,  es decir, dejando de intentar comprender la situación, pues para ello debería de reconocer también los propios errores de verdad, es decir todos los errores hasta los más profundos, y  no solamente los superficiales por los que aparentemente se disculpa,  es decir, que debería de disculparse de su principal error profundo de poseer ante el ottro el sutil ego de ser el único, verdadero y exclusivo salvador y  portador de la paz.

Si el individuo reconociese su error profundo de tener un ego de Salvador exclusivo, entonces, el prójimo no se sentiría profundamente agredido por él, y por lo tanto, al recibir sus disculpas exclesivas, no tomaría las represalias externas de someterle como un esclavo, pues le vería como un igual, y ante él igualmente reconocería los propios errores, es decir que ambos dejarían de agredirse el uno al otro, ni por la parte externa ni por la interna, y eso les llevaría a sentirse de verdad iguales y hermanos, en una vida en la que comprenderían que es mejor cuando se comparte, pues con ello ambas partes crecen por igual.

Con lo cual se comprende que la segunda postura equivocada del ser adulto, es decir la de tener el ego de Salvador y pacificador exclusivo, es lo que está produciendo las guerras en el mundo, por llevar a los individuos a agredirse unos a otros a través de las posturas equivocadas uno y dos, robándose unos a otros las riendas de la propia vida adulta que a cada cual le corresponde tener, y manteniendo así el caos en el mundo.

Para mantener la paz en el mundo, los seres adultos que formamos la sociedad, no debemos de soltar nunca las riendas de la vida, es decir el hilo de nuestras acciones, adultas, y para ello es imprescindible que no nos consideremos como  los salvadores y pacificadores exclusivos de los otros, sino que hasta en esa función más sutil de vivir la paz todos reconozcamos que la paz y la verdad está en todos por igual y no en unos más que en otros, si no que todos somos por igual portadores de la paz y de la verdad, la cual todos vivimos y nos transmitimos unos a los otros, pero nunca de un modo exclusivo unidireccional y único, sino como algo que compartimos entre todos de igual a igual, en un intercambio interno y continuo, al igual que realizamos un intercambio externo de productos físicos, que son los recursos vitales que todos necesitamos para poder sobrevivir, unos recursos que también se presentan en el interior, con ese reconocimiento mutuo de la paz que está en todos por igual.

Regresando a los ejemplos más sencillos de lo mismo se puede decir que si un ser adulto comete un error ante otro y por ese error se disculpa totalmente de un modo exclusivo y total reconociendo al otro como el único ser verdadero, entonces, por falta de comprensión, es decir por haber soltado las riendas, el otro ser adulto ante el cual el individuo se rinde sentirá y pensará lo siguiente::

" Mira este pobre hombre, reconoce su error ante mí, y por ello se rinde a mis pies. Pero sin embargo se ha portado mal conmigo, porque ha cometido ese error,  y por ello le voy a dar su merecido, es decir el castigo que le corresponde, le voy a tratar tal como el me ha tratado antes a mí, y ahora lo tengo fácil,  ya que se ha rendido totalmente a mí, y lo tengo totalmente dentro de mi puño, y bajo mi poder"

Por otra parte el rendido estará sintiendo y pensando lo siguiente mientras se rinde:

" Ahora me rindo porque no tengo más remedio, pero ya te vas a enterar en el futuro, pues seré yo quien con mi verdad única y exclusiva te domine a ti, igual como tú ahora me dominas a mí"

Y así continúa en esa sutil guerra entre ambos, hasta que tanto el uno como el otro deciden sincerarse, sujetar las riendas y el hilo de sus propias vidas adultas, y así ambos comprender por si mismos y de verdad la situación,  es decir que son seres iguales con la misma paz en sus corazones, una paz  que con los frutos de sus respectivos trabajos deben de compartir de igual a igual como hermanos, para poder ser realmente felices, tener un verdadero bienestar y poder crecer con salud.

Volviendo a mencionar el eclipse total de Sol sucedido el 12 de agosto del 2026 me debo de referir  en este punto a que a finales de julio de este mismo año 2026 me hallaba subiendo el monte Montgó de Denia y pensando en el mismo tema que se refiere a la necesidad que el ser adulto tiene de no soltar las riendas y el hilo de su propia vida.

Al llegar a la loma del monte vi en el paisaje el símbolo de lo que me hallaba meditando en ese momento.
Era muy temprano en la mañana y al observar los campos de cultivo que se divisan al otro lado en la llanura pude ver a considerable altura y asomándose entre los picos de los barrancos una fina nube de una luz blanca y radiante que transcurría de forma horizontal.
Directamente la asocié a ese hilo que el ser adulto no debe de soltar nunca para que las cosas le vayan bien.
El hilo de sus propias acciones adultas realizadas tanto por su cuerpo como por su mente sus emociones y sus iniciativas.
Un hilo que lleva al ser adulto a reconocer que la paz está por igual dentro de todos los seres vivos.
Y que le conduce igualmente a una buena relación con todos.
En ese momento al observar la nube y al mismo tiempo comprender todo esto volví a sentir ese éxtasis que aparece en mí de vez en cuando, que produce un placer interior enoorme e indescriptible y al cual denominó el nirvana, para poder dar una aproximación a lo que ese éxtasis es, aunque sé que incluso es más que todos esos conceptos de éxtasis conocidos.
Por eso en general le llamo el éxtasis del Ahí, es decir del que siempre está Ahí, en la paz, sujetando el hilo de la propia vida.

Esa fusión interior con la soleada, brillante y alargada nube le hizo recordar los antiguos pueblos íberos que habitaron en la loma del Montgó, huyendo del Imperio Romano que les acosaba desde la llanura.

Esa es una historia que no solo aprendí en la escuela si no en mi propia piel y vía interna, de un modo intenso y en contacto con todos esos espíritus del pasado sobre los cuales se ha edificado y se sostiene presente.
Es decir que esa captación es mucho más directa que la que te puedan transmitir unos libros de estudio mostrando lo que en el pasado aconteció en un lugar.
El monte Montgó de Denia es una gran pared de roca.
Es obvio pensar que en el pasado ese gran muro natural debió de haber sido usado para separar a bandos enfrentados entre sí.
En ese caso esos dos bandos podrían ser los romanos en el lado de Denia en donde habían establecido la ciudad de Dianium y en el otro lado del Montgó los íberos que se defendían de ellos tanto desde la loma del Montgó como desde el otro lado que corresponde a Jávea y donde la piedra del Montgó es de color rojo a diferencia del lado de Denia en donde es de un color más blanco.
Esa característica geográfica debió de haber marcado mucho el pasado de ese lugar, haciendo que dos pueblos enemigos a su vez se hallan muy próximos en el uno del otro, uno a un lado de esa gran pared y el otro en el otro lado.
Un gran muro no sólo separados bandos enemigos sino que además los acerca entre sí, esporádicos entre ambos sean más numerosos que como lo serían en el caso de que no hubiese un muro de separación pues eso haría que esos pueblos a su vez estuvieran más alejados entre sí por ejemplo en los extremos de una gran llanura.
Pero siglo que les separa es un gran muro entonces a su vez ese muro hace que esos dos pueblos enemigos estén siempre muy próximos entre sí y con la consecuente mayor cantidad de conflictos que se producen cada vez que uno de los dos bandos se asoma al otro lado del muro.
Esa situación debió de haberse creado en torno al monte Montgó en los tiempos en los que existieron esos dos bandos de romanos e íberos.
De hecho en el lado rojo del Montgó en donde debieron de haber estado más presentes los íberos es donde se han encontrado enterramientos íberos lo cual confirma lo mismo.
Incluso adentrándose en la llanura que hay detrás del Montgó y llegando a las montañas de Gata de Gorgos hay de nuevo otro lugar Ibero en donde se han encontrado pinturas rupestres y desde donde se divisa el gran muro rojo del monte Montgó, es decir que se encuentra también a este lado en el lado íbero que estaban en el lado norte del Montgó en la ciudad romana de Dianium.
Del lado del montgó en donde se encuentra mi casa y me ascendencia paterna es el de Denia y el correspondiente al Imperio Romano en el pasado.
Aunque por ser del lugar también siento que hay en mi sangre del otro lado del Montgó es decir del bando íbero.
Es una realidad que como dije siento en mi propia piel por cosas sucedidas de las cuales relató a continuación algunas de ellas.
En una ocasión, rondando el año 2010, y hallándome en la carretera de la colonia, observé la pared del Montgó que se arriba de la Cueva del Agua.
Le sorprendió ver que arriba y muy cerca de la entrada de la cueva del agua había un rectángulo negro con una figura blanca en el medio que parecía una silueta humana.
Eso me hizo asociar lo que veía a un hombre blanco asonado a su balcón.
Después observé la pared de roca vertical que caía desde la carretera de la colonia en donde estaba hacia abajo.
Era la pared que continuaba hacia abajo a la otra pared de arriba en donde aparecía ese rectángulo negro con el hombre blanco.
La carretera o camino de tierra de la colonia bordeado de pilones transcurre horizontal por el medio de ambas paredes.
En la pared de la montaña que estaba inmediatamente abajo de mí puede ver otro rectángulo similar al anterior.
El anterior lo había asociado a un balcón y este tenía aún más el aspecto de balcón.
Pues no sólo aparecía el rectángulo que daba las proporciones de un balcón sino que además tenía una columna en medio muy realista y redondeada.
Me sorprendí por esa similitud simbólica entre ambos balcones.
Los dos balcones estaban unidos por una línea inclinada lo cual me hizo pensar en la posibilidad de que existiese en el vértice de ese triángulo invertido que en ese caso se formaría con los otros dos vértices ocupados por esos dos balcones que ya había visto.
Pero en el lugar en donde debía de al parecer ese tercer balcón en realidad no había ninguna forma rectangular que se pareciese a un balcón.
Así que lo dejé como un supuesto balcón que debería de estar en ese lado de la pared del Montgó para que se completase así ese triángulo invertido entre los tres balcones.
Con esa experiencia, que tuve el mes de Agosto , más tarde regresé a Ámsterdam en donde resido desde el 1991.
Un mes más tarde es decir en septiembre esa experiencia tenida en el Montgó en el que vi figuras que parecían balcones explicando a su vez esa necesidad de que en ese ángulo libre del triángulo apareciese otro balcón.
Justo en el momento en el que en Ámsterdam me escribía eso acerca de ese tercer balcón que debería de estar en la pared recibí la noticia de que tras una tempestad había aparecido un rectángulo rojo en ese mismo lugar.
Al ver el rectángulo comprobé que era exactamente del mismo tamaño que los otros dos rectángulos que había visto en la pared del Montgó.
El nuevo rectángulo aparecido era de color rojo y chocaba enormemente con el color gris blanquecino del lado del Montgó de la parte de Denia.
El aspecto del rectángulo rojo era similar a una puerta pues se hallaba justamente en la base de la pared que conectaba con el ascenso a través de la falda del monte.
Era todo muy casual para no pararse a pensar por un momento en un factor mágico que estaba produciendo todo eso desde un nivel profundo y espiritual, con el objeto de dar su imperioso mensaje.
Tal como en aquel entonces se anunció, en el periódico local del Canfali Marina Alta, al abrirse ese rectángulo en la pared del Montgó, que tenía medio metro de profundidad, eso provocó un alud de grandes piedras rpjas, que cayó por la falda de la montaña rompiendo pilones de la carretera de la colonia y bajando por el barranco hasta la proximidad de las primeras casas.
Eso supuso un claro ataque simbólico del lado íbero, desde el otro lado rojo del Montgó, hacia el lado romano de la parte de Denia, por donde cayeron las piedras.
El año siguiente en mi próximo viaje a Denia fui corriendo por la carretera de la colonia para ver el rectángulo rojo desde abajo.
Cuando me dirigía a ese lugar y mientras pasaba por donde se encuentra una higuera en una curva del camino, y justo abajo de la Cueva del Agua, me pasó algo que nunca me había pasado, y que fueron un gran número de avispas que por algo me empezaron a picar en las piernas desde la rodilla hacia abajo produciéndome un gran dolor e hinchazones que me llevaron a regresar a casa sin llegar a ese lugar.
Era otro símbolo claro de ese otro lado del Montgó avisándome que no debía de llegar al balcón rojo pues era terreno conquistado por el.
Ya que ese tercer rectángulo que se había abierto era de color rojo representaba simbólicamente a la pared roja del otro lado del Montgó, del lado íbero.
En ese pasado histórico el lado íbero era el lado de los oprimidos, del pueblo perseguido por el Imperio Romano. De los íberos.
La presencia del rectángulo rojo eran los íberos atacando al lado romano al pueblo de Denia con la avalancha de piedras, y atacándome a mí con las picaduras de las avispas por pertenecer al lado romano.

Ahora, hace poco, despues de 16 años, en el 2026, y hallandome tambien en uno de mis viajes a Denia, me entero que en las montañas de la población de Gata de Gorgos se han heccho publicas unas pinturas rupestres halladas en ese lugar.
El dia siguiente me levanto temprano y decido ir, caminando y corriendo por montaña, desde mi residencia junto a la ermita del Pare Pere, hasta esas pinturas rupestres de Gata de Gorgos.
Mi trayecto fue: ermita del Pare Pere, Racó del bou, Peña del Águila, Coll de Pous ,Jesús Pobre, Gata de Gorgos y montañas del interior en donde se hallaba ese lugar.
Me fui sin agua y sin comida tan solo con la ropa puesta.
En un caluroso día de principios de agosto.
Movido por la fuerza interior de lo que esas pinturas rupestres iberas significaban para mí después de todo lo sucedido en el pasado.
El camino me alimentó con moras, hinojo y agua.
Después de pasar Gata de Gorgos y entrando en la montaña me costó llegar al lugar, pues no había un camino claro y a veces se debía de andar entre zarzales.
Finalmente fui dejando montoncitos de piedra de referencia para después poder regresar y llegué justamente hasta las pinturas rupestres que estaban protegidas por una valla, lo cual me impidió verlas, aun así me sentí satisfecho por haber podido llegar hasta la misma reja que las protegía y el lugar en donde esas pinturas estaban.
Me tumbé sobre la roca plana de montaña que había frente a la entrada de esa reja cerrada con llave.
Después de haber andado y corrido más de 25 km por montaña hasta llegar allí y después de haber colgado mi camiseta sudada en la reja me puede relajar un rato con los ojos cerrados, sintiendo el agradable contacto con la piedra y el aire refrescante que soplaba.
En ese momento tuve una visión, vi la cara del liberó que había dibujado esas pinturas cientos de años atrás.
Tenía la cara bastante redondeada con aspecto fuerte, ojos pequeños y negros, una nariz delgada y un poco aguileña y pómulos salientes.
Su cabello era negro.
La expresión de su cara era sonriente y a su vez sorprendido, muy feliz y emocionado por haberle ído a visitar a él y a sus pinturas.
Ese espíritu íbero estaba muy vivo allí en su lugar, muy alejado del otro lado del Montgó que desde allí se divisaba, alejado del bando romano que representaba la ciudad de Dianium.
Su aspecto es el que pudiera tener cualquier refugiado y huido a las montañas, un luchador cotidiano, defendiéndose día a día de sus perseguidores.
Regresé por el mismo lugar por el que había venido y en total fueron más de cincuenta y dos kilómetros recorridos.
Durante el camino de regreso, estando y sintiendo el cansancio de mi cuerpo, volví a pasar por la población de Jesús Pobre.
Pregunté por las fuentes públicas de agua y un holandés, de los que habían comprado el monasterio junto a la iglesia del pueblo, me indicó el lugar para beber agua.
Esa persona aún con su riqueza tenía el aspecto de Jesucristo.
Lo cual quedó asociado simbólicamente al Jesucristo romano comprando la espiritualidad de las tierras íberas.
Jesús Pobre, aunque se halle a un lado del otro lado rojo del Montgó, sin embargo pertenece al término municipal de Denia, así que dentro de mi contexto simbólico personal era una tierra poseída por el espíritu romano.
Bebí agua en las fuentes y continué mi camino corriendo hacia las afueras de Jesús Pobre.
La última de sus casas que se encontraba a la izquierda en la carretera tenía un perro que ladraba con una gran potencia a todo el que pasaba junto a la casa.
Vi que un niño de esa misma casa reñía al perro por haberme ladrado.
Al ver su acción le dije que hacía muy bien en educar al perro para que no ladrase a los transeúntes, pues eso podía producir un accidente en la carretera.
Al oírme decir estas palabras la madre del niño actuó con fiereza en contra de mí, diciéndome que me fuera que que el perro está con su derecho de ladrar.
Después intervino al padre del niño diciendo lo mismo.
Finalmente me defendí diciendo que no era verdad lo que decían, que un perro no puede ladrar tan fieramente a todo el que pase, pues puede provocar un susto y a causa de ello un accidente.
Los padres del niño se quedaron un poco choqueados por mi fuerte reacción.
Llevaba dentro de mí a ese espíritu íbero de protesta en contra de la mortecina dominación romana.
Seguí corriendo llegando al Coll de Pous y posteriormente a casa.
Durante esa carrera a esas pinturas rupestres, tanto en la ida como en la vuelta , mis meditaciones llegaron a un final muy claro, en cuanto a la comprensión y experiencia del triángulo fundamental que la Iglesia Católica representa como Padre Hijo y Espíritu Santo.
Sentía la plena comprensión y realización de ese triángulo dentro de mí, lo cual me aportaba una gran paz y felicidad.
Aún así ese triángulo al mismo tiempo me generaba un gran trabajo interior que me daba luz y felicidad pero me desgastaba  con el riesgo de ser invadido por otras presencias interiores próximas que codiciaban esa energía.
Me vi como vencedor en esa gran batalla mental en la cual el triángulo también representa a la mente, la tercera esencia cenuítica, la S.
Aunque como vencedor también me veía igualmente como un candidato continuo a ser vencido y derrotado.
En esa batalla interior me hallaba en ese momento en el lado de los íberos, es decir de quienes luchan por las injusticias en contra de los romanos que en este caso representan a los poseedores de las tierras y de las riquezas como es el monasterio de Jesús Pobre comprado por un particular, o como son esas tierras pertenecientes a la casa en donde su perro me ladraba.
Mi espíritu ibero luchaba en contra de esas injusticias y las vencía al mismo tiempo que sentía la felicidad interior que pueda sentir cualquier víctima de las injusticias por el hecho de ser inocente y tener un espíritu limpio.
Esa paz interior se reflejaba en ese momento a través del triángulo, el cual me mantenía con energía interior pero en la lucha continua contra ese otro bando.
Un triángulo que me aportaba paz pero en el cual no debía dejar de luchar, es decir, no podía bajar la guardia, y eso igualmente me consumía y me impedía estar en relax, para poder seguir manteniéndome en esa felicidad interior pero tensa.
El mismo triángulo se manifestó a través de otras meditaciones y con otras nomenclaturas. Aunque era el mismo triángulo básico entre las primeras tres esencias cenuíticas: C,  E y S, según el giró izquierdo a partir de la esencia C.
Empecé a comprender que para que ese triángulo interior alcanzase la paz necesitaba del cuarto punto, es decir de la esencia F, la cual representaba al trabajo, la aceptación, el esfuerzo y la limitación por la cual luchar para alcanzar la meta.
Esa aceptación de la esencia F, de la dificultad, y del FES es lo que finalmente aportaba paz y relax ante ese triángulo de luz interior.
Al fin podía relajarme.
Días posteriores el triángulo de luz volvía a activarse y recordarme que debía de recurrir a la cuarta esencia de giro izquierdo, es decir de giro interior, que en ese caso era la esencia F, del trabajo, la aceptación del límite y del esfuerzo.
En un momento dado, y aún teniendo la acción del triángulo de luz que de vez en cuando debía de calmar, tuve la urgencia de viajar al entierro de mi tía Pepita que falleció hacía unos días a la edad de años.
Así que me puse la ropa de luto y bajé con la bicicleta hacia el tanatorio.
Llegaba un poco tarde y aproveche la parte bien asfaltada de la carretera para adelantar tiempo.
No sé porqué, bajando por esa parte más lisa y preparada de la carretera, de repente se me torció el volante de la bicicleta en ángulo recto hacia la derecha.
Aún ahora después de haber pasado un tiempo sigo sin comprender la causa que me hizo doblar el manillar así.
Me caí estrepitosamente hacia atrás y dos coches que pasaban próximos me atendieron.
Me pusieron vendas en la cabeza y llamaron a la ambulancia.
Al levantarme para subir al coche vi que en el lugar en el que me había caído había un charco de sangre que había salido de la parte de detrás de mi cabeza.
Aun así no notaba esa herida de detrás.  Debe de ser por la adrenalina del momento.
Según como me sentía hubiera cogido la bici y regresado a casa pero me estaba desangrando por la cabeza.
En el hospital me cosieron la herida de la cabeza con 6 puntos y vieron las otras contusiones.
También tengo un gran cardenal de más de un palmo de ancho en el glúteo izquierdo y en la parte baja izquierda de la espalda con un bulto encapsulado.
Una lesión en el codo izquierdo con herida también y las costillas de la izquierda comtusionadas.
En fin, un gran golpe.
Antes de tener el accidente volvía a estar en esa luz estresada del triángulo que le falta la cuarta esencia de la F y aceptacion del limite, para poder tener relax.
Iba con mi espírit ibero camino hacia abajo con la bicicleta.
Era como si simbólicamente un manetazo del espíritu contrario romano me hubiera doblado el manillar y tumbado de la bicicleta.
Antes de tener el accidente, había caído en el error de le rendirme interiormente con mil perdones ante las personas del perro ladrador, pidiéndoles disculpas por haberles hablado en un tono fuerte.
Ahora comprendo que eso fue el error que me hizo soltar las riendas y el hilo de mi vida  haciendo así de nuevo que ese espíritu en este caso romano tuviese el poder de atacarme tumbandome de la bicicleta.
Ahora me doy cuenta que no tuve que arrepentirme por haberme defendido ante el ladrido del perro, aunque tal vez sí moderado mis palabras, pero no arrepentirme por ello pues eso es soltar el hilo y permitir que las energías del bando contrario reataquen de nuevo, de un modo agresivo por haberse sentido primero agredidas por mí.
Es curioso como el lado rojo del Montgó y de los íberos se asocia a los comunistas en la guerra, los cuales también eran denominados como los rojos, mientras que el lado del Montgó que da a Denia esta más asociado a los romanos y a los nacionalistas, es decir a la gente de derechas, a quienes tienen el dinero y el poder en su mano.
Así que ese lado romano estaba en ese momento más del lado de mi tía que falleció, por ser la mujer del hermano de mi padre   que era un poco más de derechas que nosotros, un poco más del lado de las izquierdas y de los inmigrantes.
Aunque tanto a mi tía como  a su marido, mi tío que falleció hace más tiempo, como a mi padre que también falleció, y tanto como a todos los demás miembros de mi familia, ya sean fallecidos o no, es decir, todos nosotros  toda la familia, somos en general  gente inocente, es decir sin faltas, y que intentamos hacerlo bien en la vida, sin embargo a través de nosotros hay espíritus de un bando y de otro que se comunican se expresan y se enfrentan entre si a través de nuestros propios cuerpos, aunque nosotros seamos inconscientes de ello.
Lo cual sucederá hasta que nos activemos de verdad en una práctica de paz como lo pueda ser la práctica de las esencias propuesta por la cenuítica.
Cuando en el 2010, cayó el alud de piedra y me picaron las avispas, se debía a que me encontraba en el bando romano y cedí, es decir que solté el hilo, ante el bando íbero, dando a este la total y exclusiva razón, con lo cual el bando íbero me atacó, pues con mi eventual rendición ante él, me atrapó en su puño y se vengó del pasado.
Lo mismo sucedió al venir de las pinturas íberas de Gata de Gorgos y enfrentarme a ese perro ladrador en Jesús Pobre, pues en ese caso me hallaba en el lado contrario, es decir, en el lado íbero  y fue el lado romano el que me golpeó a través del accidente en la bicicleta.
Todas estas enseñanzas de la vida se resumen en el hecho de que nunca hay que soltar el hilo de la adultez, es decir las riendas de la vida adulta, rindiéndose absolutamente ante el bando contrario, pues eso es lo que da el poder a este para vengarse y torturar a quien se ha rendido ante él.
Pero no sucede lo mismo cuando en esas situaciones se mantiene el hilo y las riendas de la vida adulta, pues en ese caso se llega siempre a la igualdad entre las dos partes, a la armonía y la salud.
Después de estos sucesos llegué el 12-8-2026 de agosto ante el Eclipse de Sol total en la población de Alta Fulla, en Tarragona.
En el momento de antes del eclipse estaban todas estas meditaciones en cuanto a la necesidad de pasar del triángulo al cuadrado y la paz que eso aportaba.
En el momento en el que se produjo el eclipse total esas meditaciones, que habían estado activas durante esos días dentro de mí.  llegaron a la comprensión y claridad total en mi interior.
Lo cual me hizo sentir esa gran ventana  circular en el pecho, que era el aro del mismo Eclipse en mí, por donde entraba a mi ser un aire fresco del cosmos lleno de libertad y de salud.
En las figuras que se forman en el cielo durante el eclipse se representa a la creación, similar a como la cenuítica lo percibe.
El aro del eclipse es la órbita plena.
La oscuridad que precede a la aparición del aro representa a la Nada, de la cual nace el universo.
El aro que aparece en esa Nada es la presencia de la dimensión superior.
La perla que nace en el aro a continuación es nuestro mundo nacido de esa gran órbita de la dimensión superior representada por el aro.
Nuestro mundo nacido en una dimensión inferior se va manifestando a medida que la sombra de la Luna va saliendo del Sol.
Para dar paso a la luz que ilumina nuestro mundo creado en la dimensión inferior y procedente de la dimensión superior.
Estas son enseñanzas añadidas a las anteriores en el momento del mismo Eclipse.
La guerra Nacional española fue un claro ejemplo de miembros de una misma familia enfrentados entre sí, a causa de la posesión de espíritus de un bando y de otro, por la inercia debida a la falta de la acción humana en la paz, por parte de todos, como lo pueda ser la acción en la práctica cenuítica de las esencias.
Todos los miembros de las familias, todos igualmente inocentes, igualmente castigados y muertos, igualmente hermanos, tanto de un bando como de otro, igualmente desposeídos de la práctica básica humana: la práctica de las esencias.



Un abrazo.


Fernando Ortolá





















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Conclusiones y opiniones de los lectores: