Continuación de las siguientes dos entradas anteriores:
Razones por la que se opta por la opción 2 ( según el contexto de los textos anexos a este en el presente estudio)
1-
Por orgullo, es decir por no verse derrotado nunca, es decir por pensar que si se sigue en la lucha el enemigo va a obtener una victoria total la cual se intenta eludir.
Es como el que juega una partida a ajedrez y antes de ser derrotado la abandona para no experimentar la derrota aunque con ese gesto ya está ofreciendo la victoria al otro pero sin embargo no se queda en la batalla hasta ser totalmente derrotado.
2-
Con ese gesto el individuo vencido suelta las riendas de su vida, se entrega totalmente al enemigo, y paradójicamente lo hace para no sentir totalmente su derrota ante él.
3-
En el mismo gesto de dejar de luchar y aunque también resulte paradójico el individuo derrotado deja de alcanzar la igualdad con esa persona que le combate.
Es decir que no se mantiene en el trabajo sujetando las riendas para intentar conseguir esa igualdad aunque sea a partir de los reducidos recursos que le quedan.
Renuncia al trabajo en el seguir intentando alcanzar la igualdad y la armonía con esa persona que le combate, es decir que renuncia a ello.
4-
Esa persona que se entrega dejando absolutamente de combatir acepta detiene totalmente su trabajo y suelta totalmente sus propias riendas no por amor hacia el que se deja someter si no por renunciar a la posibilidad de establecer una igualdad con él, y mantenerse así únicamente en la posición de dominado por el de un modo absoluto para así dejar que con el paso del tiempo la rueda gire y el dominado pase a ser el dominador absoluto del otro.
5-
Es decir que un abandono total de las riendas ante el sometimiento del otro y aunque resulte paradójico no es aceptar la paz con el otro si no aceptar la guerra desde el lado del sometido esperando a que esa situación pegue la vuelta algún día.
6-
Esta aceptación de la guerra bajo la postura de sometido absoluto aceptada por el vencido priva a este voluntariamente de sus últimas defensas y recursos, como puede ser su masculinidad básica, haciendo que a un nivel profundo ese recurso básico como puede ser la masculinidad se pierda y se invierta, transformándose así en homosexual y abriendo perdido con ello, las propias riendas de la vida, con lo cual los patrones naturales que basan su personalidad se han invertido.
7-
Sin embargo la persona que es vencida por el agresor pero que sin embargo no suelta a las riendas de su vida es la persona que no acepta la guerra que ese agresor le declara, y que aunque eventualmente reconozca que ha sido vencido por él sin embargo continúa con sus propias riendas y intentando establecer la paz y la armonía con esa persona que le ha sometido, aunque sea de un modo sutil a medida de lo que le es posible, dentro del sometimiento que el otro ejerce sobre él.
Ese mantenimiento en la paz y en la sujeción de las propias riendas del individuo vencido es lo que mantiene su propia masculinidad es decir su propio orden natural de esencias sin que estas sean desplazadas o invertidas, y desde esa paz personal que sostiene esa misma paz es decir la naturaleza de las cosas le ayudan no ha de volver el mismo golpe recibido por el primer agresor si no a establecer la paz y la armonía con el para que sea la naturaleza misma la que siga llevando a ambos con igualdad, armonía y salud cal como todos los seres vivos son dignos de ello.
8-
El soltar las riendas de un modo absoluto que efectúa la persona vencida para poder mantenerse en la guerra de un modo callado, es abandonar la posibilidad de pensar y estudiar en el modo de conseguir la armonía con el prójimo que en ese caso es esa persona que le ha sometido. En esa situación a la naturaleza de la vida es más difícil ayudarle pues la persona se ha distanciado mucho de ella. Pues la persona ha optado por la guerra callada en vez de por la paz discreta.
9-
En ese caso el abandono de las propias riendas de un modo absoluto no solo produce la perdida de la característica de la masculinidad en el caso de los hombres o de la feminidad en el caso de las mujeres, sino que puede invertir también cualquier otra característica natural y básica del ser humano tal como lo puede hacer también la masculinidad o la feminidad.
10-
El hecho de que en el ser humano, que en una condición de derrota ante alguien elige la guerra callada, se produzca una inversión profunda de esencias debido a la falta de ese ser humano en tomar las riendas de su propia vida activando su cuerpo su mente sus emociones y su identidad, eso demuestra que, la humanidad actual ya se encuentra en su fase adulta, pues si estuviera en su fase infantil no se podría producir ese efecto negativo por falta de sujetar las propias riendas activando la propia mente, ya que un ser infantil aún no tiene la mente formada para poder cometer una anomalía al dejar de hacer uso de esta.
Por lo tanto el hecho, de que actualmente esa anomalía que produce inversiones de la realidad profundas, aparezcan cuando el individuo ante una derrota suelta a las propias riendas de su vida rindiéndose totalmente y deteniendo de un modo absoluto su propia mente,, identidad, cuerpo y emociones, esa es la clara señal que indica que nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad.
El Aito:
Según los textos anexos, y en el contexto de lo expuesto, cuando el ser humano adulto opta por la opción correcta, es decir por la opción 3, eso permite que recupere su condición natural básica, en la cual desarrolla una facultad y percepción extrasensorial, humana e interna, a la cual la cenuítica denomina: el Aito.
El Aito es como otro órgano más del ser humano, y un sentido interno como pueda ser el oído, la vista, del olfato, etc.
Las facultades humanas del Aito conceden clarividencia, telepatía, telequinesis, levitación, teletransporte, etc.
Eso explicaría porqué a veces en la historia de la humanidad se manifiestan unas facultades así en unos y en otros.
Li mismo explicaría también el hecho de que si consideramos que la humanidad evolucionó a partir de una armonía que después se plurifico hasta la oscuridad, o caos, de su máxima expansión, y que ahora regresa de nuevo hacia la armonía, entonces, estos argumentos podrían ser la explicación a esa supuestas facultades que los antiguos constructores edificios tenían por ejemplo para poder mover las grandes piedras, entre otras
Pues tal vez lo harían con el Aito desarrollado, que entonces estuvo más activo de lo que fue más tarde con el curso de la evolución, en la cual los enfrentamientos y las guerras entre los pueblos fueron cerrando el Aito, y esas facultades se fueron perdiendo.
La etapa adulta actual de la humanidad demuestra que la humanidad ya está retornando a la luz de la cual partió en un principio, y por lo tanto se están recuperando de un modo progresivo esas facultades del Aito.
El Aito está volviendo a despertar.
Como una manifestación de la opción 2, en un momento y circunstancia determinada, un individuo que no acepta al prójimo puede perder una característica propia, como puede ser la masculinidad, o la feminidad, o el arte en cualquier área, o algún aspecto de su salud, etc.
En el caso de que en ese momento acepté al prójimo no perderá esa característica propia, la cual sobrevivirá junto a la aceptación hacia el prójimo.
En ciertos momentos la vida presenta al individuo adulto la aceptación al prójimo como única posibilidad de continuar manteniendo las propias características o cualidades.
En el caso de que en ese momento se acepte al prójimo se seguirán manteniendo esas características y cualidades, y en el caso de que no se acepte se perderán.
Es como si la vida a través de esas situaciones nos recordase que todo cuanto tenemos, cada persona como individuo, nace de la relación entre esa persona y el prójimo, al igual que la vida de cada ser nace de una pareja, por lo que si un individuo renuncia a esa otra persona, es decir al prójimo, con ello pierde también todo eso que nace entre el prójimo y él, que en realidad es todo cuanto tiene y cuanto le caracteriza, como persona ante el prójimo, es decir sus propias características y cualidades personales.
Aunque actualmente según las estadísticas cenuíticas nos encontramos en los tiempos adultos de la humanidad, sin embargo por la interferencia de la pasada jerarquía de los tiempos infantiles de la humanidad, no todos mantienen activas sus esencias, es decir su cuerpo, su mente, sus emociones y su identidad.
Es decir que la mayoría no sabe lo que sucede en el individuo cuando activa sus esencias adultas.
Incluso si en cualquier situación o circunstancia, al activar las esencias adultas, pasa algo especial en el interior del individuo que las activa, puede que este se asuste y desactive las esencias de nuevo, por no estar acostumbrados al aspecto que las esencias tienen en el interior de cada persona cuando estas se activan.
Por eso es bueno saber qué efectos se producen en el interior del individuo cuando activa sus esencias.
A continuación voy a mencionar lo que sucede con cada esencia en el interior de un individuo cuando este las activa:
Esencia E, las emociones:
El individuo siente una paz y amor profundo que antes no ha sentido.
Es tan intenso que le sobrecoge, es lo más placentero que ha sentido hasta ese momento, y lo único que quiere sentir es el éxtasis del Ahí.
Es conveniente que el ser adulto actual sea consciente para que cuando lo sienta no se eche atrás, no piense que está alucinando o volviéndose loco, pues nada de eso sucede; se le está despertando el Aito, lo cual no es malo sino bueno.
Esencia F, el cuerpo:
Puede sentir el cuerpo muy ligero, ingrávido. A su vez puede sentir en su interior una oscuridad mayor que otras veces, que incluso se proyecta a objetos físicos del exterior.
Si sucede eso no hay que asustarse; ese es el FES, es la nueva oscuridad interior del individuo que este va a vencer transformándola en luz.
Es el nuevo obstáculo a vencer, que es mayor que los obstáculos de antes, pues el buen resultado que se obtendrá al vencerlo también es mayor, para lo cual el individuo deberá de hacer un mayor trabajo para poder vencer ese mayor obstáculo, un trabajo que por su condición adulta está preparado para realizar.
Esencia S, la mente:
Se despierta el autoconocimiento del individuo (la cenuítica).
Comprende cosas profundas, siente un contacto comunicativo e interno con todos.
No debe de censurar el conocimiento interno que brota de él, no debe de permitir que dogmas externos le bloqueen el propio autoconocimiento por imponerle un conocimiento externo que se presenta como único y exclusivo, sin serlo.
Los sentidos internos se despiertan, como son la clarividencia, visión remota, etc.
Debe de seguir desarrollándolos y no permitir que le hagan creer que se está volviendo loco, pues no es así, es todo lo contrario: está recuperando el autoconocimiento y los sentidos propios, naturales e internos del ser humano.
Esencia C, la identidad:
El individuo se sentirá hermanado a todos los habitantes de la Tierra. Entonces se le puede presentar quien intente asustarle, diciéndole que no hay que aceptar a todos sino solo a la gente de un grupo, que según su argumento son mejores que los demás. El individuo no deberá dejarse asustar por quienes le dicen esas cosas, pues obviamente lo que dicen no es verdad, ya que, tal como el individuo estará sintiendo en su interior, todos los seres son igualmente necesarios e imprescindibles, tanto para el conjunto que forman todos como para cada uno de los miembros que lo forman.
Hay que continuar estando Ahí, aceptando la intensidad de las esencias adultas sin asustarse por ello, para poder [obtener] el bienestar que aportan tanto para el individuo como para la sociedad.
Un abrazo
Fernando Ortolá
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Conclusiones y opiniones de los lectores: