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jueves, 30 de abril de 2026

Cosas del corazón que la mente tambien comprende

A medida que se avanza en la adultez el cuerpo necesita cada vez mas de la autoprogramación.

Por eso hay ordenadores.

La cenuitica no salva el mundo. Solo le informa. El mundo se salva solo porque es un elemento de la naturaleza como las plantas que alcanzan su flor de salvación y misión cumplida.

Una flor dice a las demas flores:

Demos gracias a la primavera por este paisaje tan bonito que nos da.

Lo mismo decimos nosotros, aunque en realidad somos parte del jardin, unas flotes mas de la naturaleza, flores humanas.

Es decir que no podemos insinuar que las flores son pequeños seres que la naturaleza nos regala, pues nosotros tambien somos flores y las flores son nuestras hermanas.


El sacrificio de Jesús en la cruz es el mensaje simbólico que prepara a las eras adultas de la humanidad con un sacrificio grande, para con ello dirigir a la gente hacia el sacrificio placentero, para que al evitarlo no se transforme en el gran sacrificio de la cruz. 

Es decir, el sacrificio placentero de intercambiar los frutos continuamente con los demás.

Del caminar del ser adulto, con un paso emocional y otro paso de la razón, una y otra vez, sacrificando cada vez uno para dar el otro paso, y para que así el caminar resulte placentero y feliz por no haber acumulado el lastre que se deba de sacrificar. Un lastre que se ha ido acumulando al detener el paso, haciendo que más tarde ese paso que es el que conduce al intercambio de frutos entre todos y al alimento vital cueste más de dar, es decir que cueste más de dar ese paso, y que para darlo se debe de hacer un sacrificio de dolor, para así poder continuar estando vivo y sano, por seguir activos en el intercambio de frutos, a través del cual todos recibimos el alimento vital que necesitamos para poder sobrevivir.


La gran pandemia última que ha sufrido la humanidad tiene aspecto de haber sido creada debido a que las pantallas durante un largo tiempo anterior a la pandemia han desconectado el contacto directo entre la gente, hasta un punto en el que la gente se ha desacostumbrado a estar en contacto con los demás, y cuando ha recibido ese contacto la chispa de cada persona que necesita comunicar con los demás ha sido fuertemente estimulada, pero a su vez fuertemente bloqueada por su falta de experiencia, por su pérdida del hábito natural de intercambiar con los demás en un contacto directo, y eso ha producido la enfermedad transformada en pandemia.


Creer en la figura del demonio es quitar la posibilidad a la mente adulta de comprender a los demás y aceptarles.

Pues el error de otro se achaca al demonio, y entonces esa creencia personal en la existencia del demonio hace que esa chispa oscura en el interior de la persona se encienda al entrar en contacto con la otra persona que comete un error, y ante esa persona y con la mente nublada por la inflamación de esa chispa oscura e interna la persona no comprende el error del otro, y lo margina como si fuera el mismo demonio.

Este es el efecto psicológico de esa situación.

Por lo que para que no suceda ya no hay que creer en figuras como el demonio, sino intentar comprender a los demás para poder vivir en paz con ellos, y tener también paz en la propia vida personal de cada uno.

Cuando la humanidad era infantil eras diferente, porque el niño sí que necesita creer en dioses y demonios, pues es el único modo como el tutor le muestra las cosas buenas hacia las que debe de ir y las malas de las que se debe de alejar.

Pues el niño no está preparado para poder discernir por sí mismo en lo que es el bien y lo que es el mal.

Pues para ello el niño debe de formarse como ser adulto, y hasta que lo sea el tutor le deberá de seguir diciendo que no se acerque a ciertas cosas y que se acerque a otras cosas,  y para motivar al niño a que actúe de ese modo deberá de decir que las cosas buenas son de los dioses y las cosas malas son de los demonios.

Pues ese es el único modo como el niño podrá mantenerse en las cosas buenas y no en las malas.

Igualmente si el niño encuentra otro niño malo que le va a pegar tampoco estará preparado para poder comprender a ese niño y después perdonarle.

Pues para poder perdonar primero hay que comprender y el niño aún no está formado para poder comprender.

Por eso el único modo para evitar que ese niño malo le pegue es saber que es un niño malo, al cual no se debe de acercar porque su tutor así lo ha dicho, y tampoco le debe de atacar porque su tutor le ha dicho que cuando un niño malo le ataque que no le dé otro ataque de vuelta, sino que vaya al tutor a decírselo y el tutor se encargará de resolver la situación.

Pero cuando ese niño llega a ser adulto la situación es diferente.

Pues el tutor ya no está presente y si a un individuo adulto le va a pegar un individuo malo entonces el individuo  atacado ya no recibirá la protección de su tutor sino que deberá defenderse por sí mismo.

Se defenderá con sus propias armas pacíficas, que son su capacidad de comprender, que como adulto ya tiene formada, y con la cual comprenderá al atacante y sabrà perdonarle y ayudarle a tranquilizarse y a no atacar a nadie más.

Pero si el adulto ante alguien que le ataca hace uso del método del niño y simplemente cataloga a quien le ataca de un ser malo y se aleja de él, entonces, ese ser malo aún será más malo y aún le atacara más, pues le habrá provocado con esa actitud de marginación hacia él.

Además de que el tutor ya no estará presente para solucionar el problema.

Por eso al ser adulto debe de solucionarlo por sí mismo, haciendo uso de su propia capacidad de comprender y ya formada, y con ella intentar comprender a quien le ataca, con paz, si marginarle, o bien acercándose a él si las circunstancias lo requieren, o bien alejándose, pero siempre con paz, considerándolo como un individuo más, y no como un ser malo o como un demonio.

De ese modo la paz adulta actuará y se solucionarà el problema.


Durante los tiempos adultos de la humanidad  el niño-adulto en su mundo personal es programado por las mentes adultas del entorno.

Cuando llega la adultez él debe de programar su propia vida.

Sus esencias deben de estar completas para poder vivir en paz y con salud.

Con sus propias esencias formadas el adulto debe de conducir y programar su propia vida, para así poder tener salud.

Si el adulto no se programa cae en programas ajenos que producen FESES en los que el individuo adulto se queda atrapado.

Para evitar que eso suceda el adulto debe de mantener siempre sus esencias activas, y con ellas conducir y programar su propia vida siguiendo su propio determinismo adulto.

La cenuítica ofrece ayuda para los adultos que han caído en los Feses, el PO y el Sire  por falta de activar las propias esencias.

El conocimiento de la cenuítica y su práctica que es la práctica cenuítica de las esencias ayuda al ser adulto a volver a recuperar su integridad y propio determinismo.

Una vez conseguido tampoco hay que depender de la práctica de las esencias, sino que la práctica tan solo es algo para recuperarse y después seguir el camino propio de cada cual. Aunque si se quiere y por propia elección se puede seguir practicando, para ayudar a otros, o bien para prevenirse de los ataques mentales externos.

En la sociedad actual hay muchos individuos atrapados en el Sire, con miradas perdidas de miedo y desorientación.

Todo eso se podría solucionar.


Los conceptos de Dios y del demonio en el Hes son positivos pero en el Hen no, pues nos aleja de la propia voluntad y determinacion, y nos enfrenta al projimo, al cual reflejamos al demonio, a los pobres y marginados.

En el Hen Dios se refleja en el dictador y el demonio se refleja en quienes el dictador manda matar.

Pues Dios y el demonio son terminos validos en el pasado Hes y afuera de lugar en el presente Hen, y en vez de ayudar como hacian en el Hes crean la diferencia ricos-pobres, las enfermedades y las guerras.

El concepto dual de "Dios y el demonio" impide que el ser adulto siga su propio corazon y determinismo (el verdadero Dios invisible de los adultos: el Padre), lo bloquean,  pues  pone al adulto a seguir un Dios infantil (el tutor fisico) que ya no está, es decir que ya no puede defenderle de un demonio igualmente infantil, y que ademas para el ser adulto ya no existe, sino que representa a unas personas o faceta del projimo que como adulto debe de afrontar por si mismo, ofreciendoles buenas relaciones al mismo tiempo que comprende que ese demonio del pasado infantil que de niñovveia en ellos en realidad no es malo, y que ellos tampoco lo son.

Pero si el adulto aun así continúa con ese concepto dual e infantil de Dios y demonio, este, ademas que quitarle su proia voluntad y determinismo adulto, tambien le ata a un falso Dios (un dictador) y a un falso demonio, el cual se reflejará en ciertas personas que en realidad no seran malas, sino buenas, pero que él vera en ellas el demonio, lo cual le llevará a enfrentarse a ellas, para eliminar a esas personas en una guerra dirigida por el falso Dios (el dictador), el cual dirije al individuo, a quien posee, como a un esclavo, para que este vaya a matar a los enemigos del dictador, que no son demonios sino personas y contra los cuales envia a sus esclavos para que mueran por él en esa guerra que él ha provocado para defender solo sus intereses de enriquecimiento a costa de la pobreza de sus esclavos, a los cuales primero ha captado prometiendoles paraísos y riquezas, y tentámdoles con ellas, para luego incumplir sus promesas, y en vez de darles los paraisos y las riquezas prometidas darles todo lo contrario:  muerte y destruccion, quedandose él con la riqueza de sus esclavos engañados. 

Es decir dandoles lo contrario de lo que les prometió: en vez de riqueza y vida: pobreza y muerte.

El Dios verdadero es lo que todos actualmente ya captamos con nuestros sentidos profundos (Aito), humanos y naturales (no sobrenaturales). El mismo Dios que está por igual en todo y en todos. No es  necesario que alguien venga a enseñarnos lo que  Dios es, y si viene alguien así su Dios es falso, y quien lo trae es un dictador, y el demonio que nos presenta es su enemigo y no el nuestro, al que dice que debemos de ir a matar, para defender sus intereses y no los nuestros, y a quien no queremos ir a matar, porque no es nuestro enemigo sino nuestro projimo, y a quien no odiamos sino amamos.

Un abrazo

Fernando Ortolá 





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