La mente es un componente sutil del ser humano.
Si se tuviera que poner el cuerpo y la mente dentro de un triángulo el cuerpo se pondría en su base más ancha y la mente en su vértice superior más estrecho.
La mente también se asocia a la parte más alta del cuerpo.
Si se tuviera que asociar a una montaña la mente sería su cima.
Si en esa imagen de una montaña en forma de triángulo cuya cima representa la mente y su base el cuerpo se tuviera que representar al Creador este se situaría arriba de la cima, sobre esta, flotando en el cielo, con la forma de un ojo que todo lo ve.
Si en esa imagen tuviésemos que representar a las emociones esta serían la luz que se transmite desde el ojo a la montaña.
Si en esta imagen tuviésemos que incluir al cuerpo de un ser humano se puede representar con un individuo que está en la base de la montaña mirando hacia su cima y hacia el ojo que está encima de esta y la luz que emana de él.
La postura de ese individuo sería dando la espalda al espectador de la imagen y mirando hacia la montañas su cima el ojo y su luz.
El gesto de este individuo sería con sus brazos alzados hacia el ojo de arriba de la montaña en actitud receptiva hacia su luz.
El ojo de arriba es el creador y por lo tanto es quien da todo al individuo: su cuerpo su mente sus emociones y su identidad.
La identidad del individuo está dentro del ojo mismo que representa al Creador pues su verdadera voluntad es la voluntad del Creador.
En esa imagen están representadas las cuatro primeras esencias:
1- Esencia C: el Creador. La identidad.
2- Esencia F: el cuerpo. La base de la montaña. El cuerpo del individuo.
3- Esencia S: la mente. La cima de la montaña.
4- Esencia E: las emociones, la luz, la energia, el amor.
La principal esencia es la esencia C que representa el Creador.
Es la primera esencia que el individuo debe de recibir, siendo él mismo, es decir siguiendo su corazón y su propio determinismo.
Esto puede resultar un poco paradójico pues da pie a preguntarse lo siguiente:
¿Cómo es posible que seguir mi propia voluntad es también seguir la voluntad del Creador?
La respuesta es que sí que es posible y que sí que es así, pues si un individuo es tal como el Creador le ha hecho entonces con el simple hecho de que el individuo siga su propia voluntad y a estar haciendo la voluntad del Creador.
Es decir que cuando un individuo es tal como el Creador le ha hecho cuando sigue su propio determinismo, es decir cuando el individuo sigue a su propia voluntad.
Con ello está siguiendo dos voluntades simultáneamente, una es la del Creador y otra es la voluntad propia.
Aunque esas dos voluntades están unidas en una sola voluntad.
Cuando el individuo sigue su propia voluntad entonces la voluntad del Creador y la suya son la misma.
Aunque para ello el individuo debe de seguir la verdadera propia voluntad y no la voluntad inducida.
Pues un individuo puede llegar a creer que una voluntad inducida es la propia.
El comprobante de si eso es así o no es fijarse en si esa voluntad propiedad que el individuo sigue le dirige hacia la violencia, pues si es así con ellos se sabe que esa voluntad no es propia sino que es inducida.
Es decir que es una identidad violenta inducida y ajena al individuo, la cual le ha poseído desplazándole de su verdadera y propia voluntad, que es la que está unida a la voluntad del Creador en una sola voluntad.
Las esencias que el individuo que está abajo de la montaña recibe te vienen del Creador.
Por eso la vida del individuo está basada en reconocer a su creador y recibir de él las esencias que le dan la vida.
Las esencias más sutiles como lo es la mente en relación al cuerpo también es una esencia que el individuo recibe de su creador.
Por encima de la mente aún hay una esencia más sutil que son las emociones, y por encima de las emociones aún hay una esencia más sutil que es la identidad.
Al igual que la esencia de la identidad que es la esencia C se puede presentar verdadera o falsa, siendo verdadera si se presenta como un propio determinismo pacífico del individuo y siendo falsa y se presenta como un propio determinismo violento del individuo, las demás esencias también se pueden presentar como verdaderas o falsas.
Es decir unas emociones pacíficas las cuales muestran que vienen de la verdadera alma del individuo y a su vez del Creador.
O una mente pacífica y constructiva que realmente venga del propio autoconocimiento verdadero del individuo el cual es el mismo conocimiento y elevación de conciencia verdadera que es la misma que la conciencia del Creador, y no una mente violenta y verdadera conciencia del Creador.
Lo mismo se puede decir del cuerpo el cual viene del Creador cuando se manifiesta de un modo pacífico y armónico realizando unas acciones que nacen del propio individuo al mismo tiempo que nacen del Creador pues son acciones pacíficas a diferencia de las acciones violentas que el individuo realiza con su cuerpo y las cuales no son propias si no inducidas es decir poseídas por un factor negativo externo que ha poseído su cuerpo y le ha llevado a actuar mal.
Según lo dicho cabe preguntarse lo siguiente:
¿Cómo saber si la esencia que el Creador da al individuo en cada momento es la correcta o es la inducida?
Si viene con paz es la correcta.
¿Qué hacer cuando se presenta una esencia alterada o violenta y que por lo tanto es inducida?
Si se presentan unas emociones violentas es decir una esencia E entonces se puede activar la mente es decir la esencia S de un modo pacífico por ejemplo poniéndose a estudiar algo para así liberarse de las emociones violentas que acosan en ese momento.
El creador va dando esencias distintas al individuo adulto para que este no se apegue a ninguna de ellas sino que con su espíritu siga creciendo hacia el Creador.
Si en algún momento dado viene la esencia S de un modo violento entonces el individuo debe de soltarla y no retenerla pues eso sería apegarse a ella, y así de tener la evolución de su espíritu, y con ellos su salud.
Para poder soltar la esencia S en ese momento el individuo debe de tomar esa otra esencia que el Creador le estará dando con paz mostrando así que es la que debe de tomar.
Por ejemplo la esencia E de las emociones que en ese momento venga en paz hacia el individuo por ejemplo dándole a este la posibilidad de cantar una canción.
Aunque dentro de esta misma dinámica de no atrapar o apegarse a una esencia también se presentan divisiones dentro de la misma esencia.
Es decir que por ejemplo en el caso de la esencia E de las emociones el creador puede estar dando dos formas de esencia E, una por ejemplo a través de tocar el piano y otra a través de tocar la guitarra.
El individuo deberá de elegir por sí mismo cuál es la forma de esencia E que el Creador le está dando en ese momento.
Si el tocar la guitarra es muy dificultoso y pone al individuo de mal humor entonces esa será la señal clara de que el Creador le estará dando en ese momento la posibilidad de tocar el piano el cual se le presenta más cómodo.
Lo mismo se puede decir al revés es decir que el piano se presente dificultoso y esa será la señal de que el Creador le estará dando en ese momento la opción de la guitarra.
En cuanto a la esencia F que representa al cuerpo y a las acciones físicas como lo es el trabajo vuelve a suceder lo mismo.
Es decir que en una ocasión se puede presentar un trabajo difícil y tortuoso y esa será la señal de que el Creador no está dando al individuo ese trabajo, lo cual no tiene por qué ser el indicativo de que el individuo deba de abandonar la esencia F del trabajo y dirigirse a la esencia E de la pausa receptividad y emociones, pues tal vez el creador en ese momento tampoco le está dando la esencia E, sino que quiere que continúe en la esencia F pero de la forma correcta es decir no complicándose la vida trabajando de una forma demasiado difícil y haciéndolo más fácil con la realización de un trabajo que el individuo pueda hacer bien en ese momento.
Eso vuelve a ser un reconocimiento del Creador y muestra de confianza hacia Él, es decir el mantenerse en la forma pacífica de una esencia en espera de que el Creador lleve al individuo a poder realizar esa forma complicada de esa misma esencia que antes resultaba difícil.
Lo mismo se puede decir de la mente. Pues si el comprender algo en algún momento resulta difícil no significa eso que se deba de abandonar la esencia de la mente es decir la esencia S e ir a tomar otra esencia por ejemplo la esencia E de las emociones, poniéndose a cantar o a bailar el lugar de seguir pensando y razonando como lo estaba haciendo antes.
Pues en ese momento el Creador puede no estar dando otra esencia, ni la E, ni la F, ni la C, es decir que puede que soga dando la esencia S de la mente, pero en la forma en la cual el individuo es capaz de desarrollar ese trabajo mental con paz y sin alterarse por ser demasiado complicado o difícil para él en ese momento.
Por ejemplo en ese momento el Creador puede no estar dando al individuo el estudio de una lección de matemáticas sino que puede que le esté dando el estudio de una lección de física y química la cual se presenta más sencilla para el individuo en ese momento.
El Creador no da nunca la amputación de una esencia, es decir que no demoniza nunca una esencia determinada acusándola de la causa de todos los males como pueda ser la esencia S de la mente, o la esencia F de la materia, o la esencia E las emociones, o la esencia C de la identidad.
Por eso la forma de reconocer al Creador y con ello de seguir el verdadero propio determinismo del ser adulto es mantenerse en esa esencia que en ese momento no se puede alcanzar pero tan solo recibiendo de esta la parte que se puede tener en ese momento de un modo pacífico es decir sin llegar a un estado alterado de violencia con uno mismo o con los demás.
Por ejemplo en cuanto a la esencia E de las emociones, no es necesario tirar el piano, destrozarlo o olvidarlo cuando el individuo sufre una crisis emocional por no conseguir tocar una canción.
Sino que debe de permanecer en el piano en ese momento pero tocando algo sencillo que el individuo pueda tocar con paz y sin problemas.
Pues de ese modo en ese momento no habrá abandonado a la esencia E de las emociones, sino que seguirá con esta en el lado fácil y posible en el que puede estar con paz, hasta que el Creador le permita alcanzar ese otro lado más complicado que en este caso sería esa otra canción más difícil.
De ese modo el individuo habrá aceptado ese esfuerzo interior de reconocer la verdad de que no puede tocar esa canción difícil, y con ello habrá reconocido también al Creador es decir a la necesidad que tiene de Él. Habrá aceptado ese sufrimiento interior, ese trabajo interior de mantener una oscuridad interna que en este caso es el no poder tocar la canción difícil, en espera de que el Creador elimine esa oscuridad, es decir, que le lleve un día a la posibilidad de poder tocar esa canción difícil haciendo que para él se vuelva otra canción fácil y sencilla de su repertorio, que le aporte paz y que no le altere sacándole de sus casillas.
De este modo el Creador nos muestra que es el que nos va dando las esencias que necesitamos en cada momento.
Lo mismo se puede decir de la esencia sutil S de la mente (la cima, el logro, la chispa, etc).
Pues si él Creador en un momento dado está dando al individuo el uso de la esencia S, es decir de la mente, de la elevación de conciencia, entonces el individuo debe de seguir en la esencia S, es decir que debe de seguir pensando, pues ese es el único modo para que la oscuridad de la esencia S que aparece en ese momento en el interior del individuo desaparezca, y en ese caso para que el individuo pueda seguir manteniéndose en la esencia S deberá de poderse a pensar y estudiar, es decir seguir con la acción mental en aquello que el Creador le está dando en ese momento, por ejemplo no ponerse a estudiar Física y Química y ponerse a estudiar matemáticas.
De ese modo el individuo reconocerá al Creador, al aceptar la oscuridad mental interna que se le presenta en ese momento para que sea el Creador quien la elimine, devolviendo al individuo esa luz y claridad mental de la elevación de conciencia que antes no podía conseguir y después ha llegado por si sola traída de la mano del creador.
Es decir que habrá recibido las enseñanzas del Creador lo cual no hubiera sido posible si el individuo en ese momento no se hubiera mantenido en la acción mental correcta, es decir si el individuo hubiera escapado de la escuela en vez de quedarse en ella haciendo la tarea que en ese momento se le presentase más fácil hasta que el profesor es decir el Creador en su momento le enseñase a hacer esa otra tarea más difícil.
Para seguir estando en paz y siguiendo el propio determinismo, sintiéndose bien y teniendo salud, hay que seguir tomando las esencias que el Creador (el Ahí, el que siempre está Ahí, en la paz) da en cada momento, y tal como él Ahí las va dando, es decir: con paz.
--
El modo de conseguir las cosas no es ni atacandolas ni huyendo de ellas, sino con paz, para que sea la paz, es decir el Creador, quien las de en su momento.
Aunque a veces esa paz se censura, pues conduce a la igualdad en el reconocimiento hacia el prójimo y hacia el Creador , y esa igualdad no le interesa a quien quiere ser más que otros intentándoles someter bajo su violenta voluntad.
Ese ser oscuro censura la cima de la montaña a la mayoría de individuos porque él quiere ser el único que la posea.
Aún así el poder del Creador está por encima de ese ser oscuro y de todo deseo de dominación de unos sobre otros, y da siempre a todo ser vivo la posibilidad de seguir el camino de la paz, para que cada cuál puede alcanzar sus propias metas y logros que le aporten felicidad y realización.
No hay que amputar la mente y romper las libretas de estudio por alterarse al ver que no se consigue comprender lo que se quiere, pues si se abandona la mente ese autoconocimiento y elevacion de consciencia que se persigue nunca se alcanzará.
Tan solo manteniéndose con la mente activa de un modo pacífico y posible, es decir en el terreno del autoconocimiento propio del ser adulto, es como el Creador traerá al individuo el despertar de lo que persigue, del propio autoconocimiento, la cima de la montaña, la visión de la realidad.
Todas las cosas nos las da el Creador por eso no hay que abandonarlas si alguna vez no podemos conseguir alguna de esas cosas de un modo pleno, sino que hay que mantenerse en paz en esa cosa que queremos alcanzar para que sea el creador el que nos conduzca hasta la plenitud de esa cosa, pues si por no poder alcanzar la plenitud de esa cosa en un momento dado la abandonamos entonces el Creador no podrá conducirnos a la plenitud de esa cosa por haberla abandonado.
Es decir que no por que en algún momento dado no he podido tocar una canción con el piano debo de destrozar el piano con un hacha y tampoco a abandonar y olvidar el piano.
Sino que debo de mantenerme con el piano y tocando aquello que resulte fácil para que sea el creador el que en su momento me llevé a poder tocar esa canción que quiero interpretar con el piano.
Lo mismo se puede decir que no se puede abandonar la propia identidad tan solo porque esta alguna vez se haya presentado en forma de un ego violento, pues si a causa de ello abandonamos la propia identidad entonces el Creador no podrá trabajar en nuestra identidad para hacer que sea una identidad positiva.
Lo mismo se puede decir de las emociones es decir que tras un ataque de rabia emocional y no podemos olvidar todas las emociones pues con ello tampoco estamos dando la posibilidad de que el Creador trabaje con nuestras emociones para hacer que estas sean positivas.
La misma se puede decir de la mente es decir que no podemos olvidar el uso de la mente y detenerla tan solo por el hecho de que alguna vez el no poder comprender el capítulo de un libro de aritmética nos ha producido tal ataque de rabia que hemos tirado todos los libros por la ventana, pues al hacer eso es decir al amputar nuestra mente entonces el Creador no tendrá la posibilidad de trabajar en nuestra mente para hacer la positiva es decir para que algún día que no hemos tirado los libros por la ventana poder llegar a comprender ese problema de aritmética que antes era tan difícil.
Es decir que lo mismo se puede decir de las cuatro esencias básicas que componen al ser humano: la C, la F, la S, y la E, la identidad, el cuerpo, la mente y las emociones.
Fernando Ortolá
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Conclusiones y opiniones de los lectores: