La única finalidad de un grupo de gente o país que ataca a otro es quedarse con su botín, es decir robar sus frutos.
El líder de ese grupo de gente que dirige esa acción de ataque hacia otro grupo de gente es quien también se considera superior a la demás gente de su mismo grupo.
Pues lo mismo que hace entre su gente hace también contra otros grupos de gente.
Acapara todo cuanto tienen en detrimento de los tambien acaparados por él, sus reprimidos.
Esa persona dirigente del grupo que ataca a otro grupo es el más rico, el cual también margina a la gente de su mismo grupo acaparando sus recursos naturales y haciéndoles dependientes de él.
Esa persona más rica que las demás es el que tira la piedra y esconde la mano, el causante de todos los problemas y las guerras.
Aunque está bien escondido y nadie lo conoce, nadie sabe que es él el causante, el que ha tirado la piedra y escondido la mano.
El poder de todos los pueblos siempre ha estado en él, en ese personaje, en el más rico.
En el que más dinero ha tenido.
Pues en su dinero está el poder.
Aunque nunca da la cara, como dice el dicho tira la piedra y esconde la mano.
Siempre pone a otras personas para que den la cara por él ante el pueblo y lo dirijan, y el pueblo piensa que esas personas que él pone son quienes de verdad le dirigen, sin darse cuenta de que en realidad son esas otras personas más ricas las que a través de esas personas que dan la cara que trabajan para ellos están dirigiendo al pueblo.
Y están llevando a este a las guerras para hacerse más ricos a costa de la muerte de los pobres que ellos producen y reprimen.
Esos ricos ocultos son los causantes del problema.
Ellos no van al campo de la batalla, no se ensucian las manos.
Son otros quienes lo hacen por ellos.
¿Como consiguen reprimir al pueblo y meterlo en el corral?
1-C- Espiritu.
Represión espiritual. Haciéndoles creer que su dios les pide sumisión al líder, y que les pide ir a matar a los enemigos del líder en una guerra. Lo que no saben es que eso es para que el líder se haga más rico a costa de la pobreza de ellos y de ese pobre enemigo al que quiere llevarles a atacar.
La represión espiritual es tal que los reprimidos empuñan las armas realmente pensando que lo hacen por Dios y que eso significa un gran honor.
2- F- Materia
Represión material. Acaparando los recursos. Dejando a la gente en la pobreza. En la enfermedad y débiles para no poder reaccionar y darse cuenta de lo que pasa.
Haciéndoles dependientes de una infraestructura material represora.
3-S- Mente
Represión mental. Anulando sus mentes su capacidad de comprender y de ser conscientes. Atándoles a una estructura mental de comunicación, idioma y tradición.
4-E- Emociones
Represión emocional.
Una gran infraestructura emocional propia de cada grupo que ata a la gente a este y a través de la cual motivan y emocionan a la población, haciéndoles creer que para defender ese folklore y tradición deben de seguir obedeciendo al líder, e ir a luchar contra el enemigo del líder, el cual según este está atentando contra esa tradición emocional que el pueblo tanto quiere.
Lo cual hace que la gente vaya a luchar contra el enemigo del líder, sintiéndose orgullosos y honrados por pensar que lo están haciendo por Dios., por la tradición, por la justicia, por la paz, por el amor,. y por todas las demás mentiras que el líder ha conseguido meterles en la cabeza para reprimirles y hacer de ellos lo que le da la gana.
Hermanos de todo el mundo unámonos en contra de los dictadores de todas las tierras, para que no nos lleven a matarnos los unos a los otros con los engaños de siempre, para enriquecerse solo ellos.
Unámonos como la gran familia humana que somos, sin hacer distinciones de credo, raza o color.
Hagamos lo que todos estamos deseando de corazón:
Unión de la población mundial.
Actuando por el camino de la paz, con amor, para no caer en el mismo error que nuestros represores y transformarnos asi en los siguientes represores.
Hoy en día ya es posible seguir ese camino con paz y amor, simplemente hace falta la unión de todos y ya está.
Sin ninguna persona de ningún país va a las guerras entonces se terminan las guerras.
La decisión está en nosotros en la población humana mundial y no en los dirigentes.
Somos nosotros los que lo debemos de hacer para terminar con esa lacra milenaria de las guerras.
Por muy indignante que sea la situación no hay que olvidar mantenerse por el camino del amor y la paz humana.
Aceptando en la gran familia humana incluso a quienes antes lideraban las guerras, para que así ellos también tengan la paz de haber salido de su error y regresar a la igualdad verdadera propia de la naturaleza de todo ser humano.
En nuestras manos está.
Un abrazo.
Fernando Ortolá
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