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jueves, 1 de junio de 2023

El dolor de la primera lección


Hace apenas unas horas he tenido una visión en la que he visto a un hombre prehistórico de cabello largo y rubio de aspecto nórdico. La cabellera muy larga y rubia hasta bastante más abajo de los hombros. Sostenía una lanza con un gesto guerrero, como si estuviese vigilando a un prisionero que se hallaba adentro de un agujero excavado en la tierra.
El prisionero era un robot cuadrado con cara enojada por hallarse prisionero en esa situación. 
Al ser mecánico y tecnológico le era imposible salir de ese hoyo en donde le habían puesto, o bien en donde él había caído en una trampa tendida hacia él y puesta por el hombre prehistórico de la larga cabellera el cual vigilaba al robot para que no se escaparse de la trampa en donde había caído.
Interpretación de la vision:
El hombre prehistórico representa al hombre adulto actual el cual por no aceptar la norma adulta actual de aceptar a los demas adultos de igual a igual prefiere vivir en la prehistoria evolutiva de no aceptar la tecnología no polutiva por no tener que aceptar a los demás de igual a igual y que por lo tanto atrapa la tecnología para sí mismo como el robot en el hoyo a fin de crear un beneficio solo para sí mismo pero no para la sociedad en general.
Esta actitud primitiva e infantil del hombre adulto actual por desconfiar de la norma natural de igualdad propia de los adultos le lleva al típico querer ser Dios de los niños, ser el mejor, el único y exclusivo, el jefe, el dominador, el vencedor, en vez de conformarse con el compartir de igual a igual de los adultos, que es lo que le aportaría la felicidad y el bienestar por ser un ser adulto.
En esa actitud infantil afuera del lugar siendo ya un ser adulto se gestan todos los problemas que acontecen en la actualidad como son doctores, guerras, enfermedades, tecnología evolutiva etc.
Pues el ser humano actual está viviendo con una actitud infantil siendo ya un ser evolutivamente adulto.
El problema que hace que el ser adulto actual rechace su rol de adulto y adopte el papel infantil es el hecho de que le da miedo los nuevos desafíos que como adultos se le presentan, no confía en que los demás vayan a actuar del mismo modo igualitario tal como es la norma del ser adulto y por lo tanto se refugia en la actitud infantil del pasado adoptando asi una posición infantil, afuera de lugar y dictadora de supremacia ante los demás, en una batalla continua fruto de la desconfianza propia en la norma natural de su estado verdadero de ser adulto actual.
Eso no afecta solo al ser adulto mismo que adopta la postura infantil sino que afecta igualmente a ese otro ser adulto, a los demás seres adultos pues estos esperan recibir el fruto igualitario de los demás adultos el cual no llega porque esos adultos no han aceptado a la norma adulta del compartir de un modo igualitario y se han refugiado en la posición infantil.
Entre esos otros adultos que no reciben el fruto y la aceptación de los seres adultos infantiles se encuentran también esos seres adultos que ya hace mucho tiempo más que nosotros que son adultos y que proceden de otras civilizaciones que habitan en otros planetas y que al saber que ya somos adultos ya han empezado a entablar con nosotros un contacto telepático propio de los adultos, y que nos ayudan a través de ese contacto a desarrollar nuestra tecnología. 
Esos seres sienten que los marginamos y sufren esa marginación como el robot de la visión el cual les representa encerrado en su hoyo, rechazado por los seres humanos adultos con actitud infantil, por miedo a ese nuevo paradigma adulto, a esas nuevas barreras adultas, las cuales se vencen aplicando esas nuevas aptitudes adultas como son la igualdad, la sensatez, la acción de la mente  el cuerpo, las emociones,  la propia identidad e iniciativa adulta, la telepatía, el sexto sentido adulto, de la confianza en el Dios invisible de los adultos, etc.
El robot en el hoyo representa a su vez a la tecnología de esos seres adultos más evolucionados que nosotros que intentan tener un contacto igualitario con nosotros y que nosotros por temor les marginamos, por temor a actuar como adultos, y nos refugiamos en una postura infantil, desde la cual les robamos la tecnología, o la intentamos robar y esconderla en un hoyo prisionera de nuestro deseo infantil de poder sobre el mundo y los demás para construir con esa tecnología armas que destruyan a los enemigos y que nos lleven a ser los únicos dueños de este mundo realizando así el típico sueño infantil que ahora en los tiempos adultos de la humanidad en los que estamos ya no tiene un resultado positivo y produce solo dictadores, guerras, enfermedades y desgracias.
El robot atrapado en el hoyo representa a la tecnología actual atrapada por el ser humano adulto con actitud infantil y que por lo tanto es una tecnología que se transforma en polutiva porque no está usada por el fin y propósito que la mente mi intelecto y la tecnología humana existe que es el vivir en la sociedad adulta con igualdad y con la tecnología que la vida ofrece a un ser humano cuando llega a la adultez para que pueda ser partícipe de la creación con el mismo Padre Universal haciendo uso de su tecnología con las normas naturales del ser adulto que es el vivir una sociedad igualitaria en la cual exista el beneficio y la satisfacción para todos por igual.

Esa interpretación me ha llevado más tarde a otras conclusiones derivadas en torno al mismo tema como son las que siguen:

 La violencia de los animales depredadores, del sexo oscuro e hiriente, del parto sangrante, de la muerte de los alimentos que ingerimos y de la violencia de su obtención,  de las guerras destructoras tras el botín de los enemigos, etc, todo eso existe para que nos demos cuenta de que necesitamos del fruto de los demás,, de que nacemos unos de otros y de que dependemos unos de otros., de que nos necesitamos para poder sobrevivir, de que necesitamos compartir los frutos de igual a igual para que nos sigamos creando los unos a los otros de un modo pleno, positivo y satisfactorio, para que exista salud y bienestar en todos por igual, en un máximo goce, expansión y crecimiento material y espiritual, en la realización del mundo y universo en el que estamos, alcanzando así su propósito de ser y de existir con nosotros en él .

Para alcanzar esa meta de amor y bienestar material y espiritual alto y verdadero debemos de perder el miedo al trabajo más duro y el que más nos asusta que es elevar nuestra conciencia,  debemos de dirigirnos hacia ese amor alto y verdadero, y cuando no lo hacemos quedamos atrapados en su forma más baja que nos recuerda que nos necesitamos los unos a los otros y en esa forma primaria permanecemos con nuestras narices pegadas en el sexo del otro, igual que un perro persigue el olor del culo del otro perro y se queda atrapado en él, así nos pasa a nosotros también cuando no elevamos nuestra conciencia hacia el amor alto por miedo a oscuridades más profundas, y por eso nos quedamos atrapados en esas oscuridades materiales más superficiales como son el sexo, las guerras, los alimentos depredados, etc, y eso nos hace sentir mal, nos hace sentir hundidos y con miedo, y en ese latido de sufrimiento llega continuamente a nosotros el mensaje del amor alto recordándonos a través de los hechos sufrientes de nuestra vida que dependemos unos de los otros que debemos de aceptar esa realidad y aceptarla aceptandonos muruamente, para que el amor entre todos se eleve, se acepte, sea aceptada la igualdad entre todos, sea aceptado el amor entre todos, y este se eleve a una vibración alta en la cual la paradoja no nos chocar la cara de nuevo pegándo nuestra nariz y sentidos al culo del ser amado, sino que nos uniremos a su corazón de verdad en un nivel más alto y verdadero, a su amor más alto y en él seremos uno con él y con todos, en una plenitud y satisfacción material y espiritual de un goce más elevado pleno y eterno.

Entonces nuestra poesía más elevada ya  no caerá nunca más prisionera de una pestilente e inmunda cloaca de desprecio, nuestro amor más alto ya no será pateado nunca nas, nuestro corazón sincero ya no será destrozado, nuestra nariz y sentidos más elevados ya no quedarán pegados y ateapados al culo de nuestra pareja, ya no sufriremos el tormento de las guerras, ni de las enfermedades, ni las demás desgracias pues ya habremos aprendido la lección que la vida nos enseña y que es saber que nos necesitamos los unos a los otros , que nacemos los unos de los otros, que necesitamos los frutos de todos y necesitamos dar nuestros frutos a todos por igual, que debemos de intercambiar los frutos de todos por igual de un modo armónico, en un amor alto, aceptado, en una igualdad aceptada por todos, para que asi nuestro amor, nuestra vibración, nuestro ser, sea realmente pleno y verdadero, en una vibración alta y auténtica, de realización del universo y de la vida en la que estamos. Entonces ya habremos aprendido la lección de que nos necesitamos y esa lección no tendrá que venir a que la recibamos en los planos más bajos de la oscuridad y de la materia y de una forma violenta haciéndonos ver cómo el león necesita del fruto de la gacela comiéndola y desangrándola. No será necesaria esa violencia para aprender esa lección porque ya habremos aprendido que el fruto de la gacela que el león necesita se puede compartir a un nivel más alto cuando el león acepta a la gacela y la gacela acepta al león, sin miedos y de igual a igual, pues entonces ya no es necesario que el león se coma a la gacela sino simplemente que profundamente le ame y  con ese amor en un plano elevado ya recibirá el fruto de la gacela sin necesidad de comer su carne, al igual que la gacela recibirá el fruto del león, y ambos se amarán en un nivel alto en el cual ya no será necesaria la violencia para compartir sus frutos, es decir para enseñarles a compartir los frutos, porque ya los estarán compartiendo por deseo propio, por iniciativa propia, y en un nivel más alto, en el nivel auténtico y pleno, tanto en el espíritu como en la materia.  Esta fábula del león y la gacela se puede aplicar a la vida de todos los seres que aprendemos que nos necesitamos los unos a los otros y que en las primeras lecciones de esas enseñanzas sufrimos en nuestra piel el no aceptar a los demás aún necesitando sus frutos y teniendo que atacarles para comer esos frutos y siendo atacados para que puedan comer nuestros frutos, hasta que aprendemos que realmente nos necesitamos y nacemos unos de los otros y que debemos de aceptar esa realidad para así aceptarnos unos a otros de igual a igual y compartir de igual a igual esos frutos sin necesidad de robarnos, de atacarnos, para poder sobrevivir ingiriendo cada cual los frutos robados de los demás, pues si lo aceptamos y lo comprendemos y lo realizamos a voluntad propia entonces el intercambio de frutos ya no será violento sino que daremos nuestros frutos a los demás por propia iniciativa y los demás nos los darán y los aceptaremos porque sabremos que necesitamos de los frutos de los demás, sabremos que necesitamos intercambiar los frutos con los demás para poder sobrevivir, sabremos que nacemos unos de los otros y que debemos de aceptarlo para seguir naciendo de una forma feliz y no de una forma dolorosa como es ahora el parto, intercambiaremos los frutos de un modo feliz y no robándonos los frutos en una guerra como es ahora, lo cual nos sume en ese amor de un nivel bajo y oscuro en el cual ingerimos los frutos unos de los otros de un modo depredador, viokento, salvaje y ciego, para aprender que necesitamos de los frutos de los demás, que necesitamos de los demás, que necesitamos intercambiar los frutos con los demás para estar bien, porque nacemos unos de los otros, y por eso necesitamos los frutos de todos, para poder existir de un modo pleno y unido con todos, y hasta que aprendamos esa lección,  hasta que la aceptemos de verdad y la realicemos por propia voluntad el amor seguirá enseñándonos a nosotros en un nivel bajo y oscuro que necesitamos de los demás, y que necesitamos tomar las fotos de los demás, y en un nivel bajo nos lo seguirá enseñando con guerras, con sexo violento y sangrante, con nacimientos dolorosos, con enfermedades, con problemas, con depredadores, con enfrentamientos, con malos sentimientos hacia los demás, con hurto, con robo, con decepción, con sufrimiento, sangre y lágrimas, hasta que aprendamos la lección y realmente sepamos de nuevo que nacemos unos de los otros, que necesitamos los frutos de los demás y aceptemos esa realidad profundamente, para así de un modo profundo y elevado aceptemos a los demás e intercambiemos los frutos con todos ellos, para que así alcancemos la plenitud y la realización de este mundo en un goce pleno, tanto material como espiritual, es decir, para que regresemos al estar Ahí de siempre, Ahí .


Fernando Ortolà 

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