lunes, 20 de agosto de 2018

La contraseña

La interpretación simbolica es fácil, sencilla y asequible para todos.
Para ponerla en uso no hace falta ningun curso, diploma, iluminación, iniciacion especial ni nada por el estilo.
Cualquiera puede interpretar las señales que van apareciendo en el entorno de su vida y nutrirse de la información que esas señales le dan, lo cual nunca viene mal.
El término  ¨señal¨ está asociado al termino ¨seña¨.
Se asocia tambien a la espiritualidad, pues se usa por ejemplo en la señal de la cruz que es el persignarse. En la comunidad católica se suele hacer apresuradamente en momentos de apuro, para pedir ayuda al cielo.
Tambien es una expresion espiritual lo de fijarse en las señales que vienen del cielo, para saber lo que Dios nos está diciendo a traves de ellas.
Quienes estudian textos religiosos como la Biblia tambien dicen que Dios da sus señales que los profetas interpretan para dirigir al pueblo por el buen camino.
Es decir, que la palabra señal tiene una buena dosis de vibracion espiritual.
Pero todo tiene su contrapartida, y hay otra gente que encuentra demasiado complicado y confuso eso de interpretar las señales del cielo y prefieren no calentarse la cabeza con ello.
Es decir que son gente que está en contra de las señales.
Contra-señales.
Los contra-señales.
Pero tampoco se puede estar demasiado en contra de las señales, y estarlo puede resultar peligroso, ya que estas se hallan en la circulacin vial y hay que respetar siempre las señales de trafico para no tener un accidente.
En todo caso, sean las señales espirituales o de trafico siempre representan un medio de comunicación, e indican una escucha hacia el entorno. Escucha hacia los demás.
Como por ejemplo lo muestran las señales de humo de los antiguos pobladores del continente americano.
Hay que poder comunicarse, y tener una escucha hacia la gente con quienes convivimos. Mejor si la escucha es completa, es decir, no solo material sino tambien espiritual. En ese caso atenderemos a las señales de trafico, y tambien a las que vienen del cielo. Pero hay quien pasa de las señales etereas y se centra solo en las señales materiales.
Es curioso que esos dos tipos de señales representen los dos cestos de una misma balanza.
Es decir, que supuestamente si uno se fija en las señales del cielo puede prestar menos atencion a las señales de trafico y tener un accidente.
Al menos esto es lo que dicen quienes estan en contra de las señales del cielo.
Aun así pienso que no es así como se supone, pues quien no se fija en las señales del espiritu le falta paz, sufre de estrés, lo cual es la real causa que produce los accidentes de carretera por el exceso de fijacion en las señales de trafico, por ejemplo permitiendo ser atropellado por un vehiculo que se desvia de la carretera por no querer moverse ante un semaforo rojo.
Hay que estar alerta, y a veces el exceso de señales materiales y falta de las espirituales nos saca del contexto real de las situaciones, haciendonos olvidar que las señales están para servirnos a nosotros y no al reves.
Por otro lado es igualmente peligroso cuando hay una excesiva tendencia de fijación en las señales espirituales y poca en las señales materiales.
Eso puede conducir al fanatismo y a las guerras de religiones, por hacerse esclavo de las señales del cielo en vez de tomarlas como lo que son: herramientas a nuestro servicio, al igual que las señales de trafico.
A quien no le gustan las señales de ningun tipo, no le gusta comunicarse, no le gusta escuchar a la gente... entonces se puede decir que es un contra-señales, una persona individualista.
El contra-señales cerrará fanaticamente sus oidos a las señales del cielo, y soportará con estres las señales de la materia... como son las de trafico.
Al señor contra-señales no le gusta compartir sus cosas con los demás, y con ese proposito desarrolla su plan de campaña en contra de las señales, a fin de guardar sus pertenencias para él solo, con el menor riesgo posible de fuga.
Desarrolla su plan contra-señal,
La contraseña, contra-seña
Eso es... ¡Eureka!... encontró lo que buscaba: ¡la contraseña!
Antiguamente cuando un forastero llamaba a las puertas de un palacio y sobre todo si era de noche... antes de abrirle la puerta le solian pedir el ¨Santo y Seña¨
Asi se oia la voz:
¿Quien va?... ¡Santo y seña!
Entonces quien solicitaba entrar a palacio decia las palabras clave:
¡Un lobo aulla a la Luna llena!
Si, correcto... adelante...  bienvenido.
Si hubiera dicho otras palabras se hubiera quedado en la calle.
A ese modo de identificarse se le llamaba el ¨Santo y Seña¨, y no contra-seña, contra-señal... es decir que era un identificativo que favorecia a la seña, a la señal, y que no estaba en contra de ella.
Sin embargo las funciones del antiguo ¨Santo y Seña¨ eran similares a las de la contraseña actual que usan los programos informaticos.
Con la diferencia de que aunque sus funciones se parecen sus finalidades son distintas.
El ¨Santo y Seña¨ defendia de una amenaza real manteniendo alejados a los saboteadores que pretendian entrar en el poblado protegido por las murallas del castillo, con el unico objeto de robar a gente inocente, que vivian en hermandad compartiendo entre ellos sus recursos.
Es decir que el Santo y Seña esta a favor de la Seña, de la comunicación, de la escucha y de la gente, pues protege la justicia, en contra de la injusticia de los atracadores.
Pero la contra-seña no esta a favor de la seña, tal como la palabra lo dice, sino que está en contra de la seña, de la comunicación y de la escucha hacia la gente.
¿A quien defiende entoces la contra-seña?
Segun estas señales parece ser que la contraseña no defiende a la igualdad entre la mayoria del pueblo, sino que defiende solo al exceso de una minoria contra la demanda de una mayoria suplicante.
Por eso no es una seña sino una contra-seña.
La misma palabra lo dice.
¿Cuándo la privacidad es justicia, como en los tiempos del ¨Santo y Seña¨ y cuándo es lucro como con la contraseña de los tiempos presentes?
Pienso que con este sentido la contraseña deberia dejar de llamarse asi y pasar a llamarse simplemente seña, para dar nuestro voto de compromiso humano a no usar esas funciones solo para el servicio de una minoria en detrimento de la mayoria, sino para la verdadera justicia y bienestar de la mayoria, lo cual producira tambien el verdadero bienestar de lo que antes era la minoria que luego pasara a formar parte de una mayoria unida, completa, como un pueblo humano, sano, libre y feliz.

Salud y un abrazo


Fernando Ortolá


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