Igual como el Tadadoto demuestra que existe una armonía profunda entre todos, un contacto profundo un contacto telepático, a través del cual las mentes de todos conducen las circunstancias materiales de en una entronización cenuítica y recíproca mutua y con lo cual la mente continua creando y sosteniendo el mundo físico, al igual que todo eso es así, también se puede decir que si no hay armonía, entonces, esa comunicación mental y interna que existe entre todos y que el Tadadoto demuestra se transforma en un enfrentamiento mental profundo, en el cual en vez de producir entre los individuos unos encuentros de intercambio positivos en la materia, los cuales la cenuítica denomina los Pu, produce unos encuentros negativos materiales a los cuales la cenoítica denomina los Po.
Ya que la comunicación mental en el ser humano se produce aún de un modo inconsciente, por eso los Pu y los Po que suceden alrededor de cualquier persona se producen aún de un modo inconsciente, es decir, sin que el individuo sepa aún que están producidos por la mente de otros individuos con los que está en contacto.
Si el contacto entre la gente es positivo y armónico, entonces, esos puntos de intercambio externos e inconscientes son positivos, es decir que son los Pu.
Pero si el contacto entre la gente es malo entonces esos puntos de intercambio externo e inconsciente también son malos, son los Po.
Aunque esos contactos de intercambio externo e inconsciente del ser humano sean aún desconocidos sin embargo sí que tienen un poder sobre el individuo pudiéndole calmar si son los Pu y pudiéndole alterar si son los Po.
Un Pu se transforman en Po a través de los malos pensamientos y sentimientos de unos hacia otros, pues estos, sin que la gente lo sepa aún, controlan las circunstancias materiales de las personas en las que piensan o hacia las que sienten algo.
Cuando una persona tiene un buen pensamiento y sentimiento hacia otro, con ello está generando un Pu hacia esa persona hacia la que piensa o siente de un modo positivo.
El pu significa un suceso favorable que sucede en torno hacia esa persona hacia la que se dirige una emoción positiva.
Ese Pu se puede manifestar, por ejemplo, en la hoja de un árbol que en ese momento cae sobre un estanque hacia el cual el individuo está mirando, y produce unas ondas en el agua que brillan con la luz del Sol, y todo ese suceso acompaña favorablemente al individuo, que en ese momento puede encontrarse junto a ese estanque, anudando un cordon de sus zapatos en una pausa de su caminar y al ver la hoja caer en el agua le llena de satisfacción, pues cae en sintonía con el momento en el que él está viviendo, aportándole una paz profunda.
Aunque el individuo aún no sabe que, esa hoja que cae en el agua, le transmite paz, debido a que le comunica las buenas emociones de otra persona que se comunica con él de ese modo a la distancia, vía interna y telepática.
La otra persona tampoco es consciente de todo ello, es decir que no sabe que su buen sentimiento hacia esa persona en la que piensa se ha comunicado a través de una hoja que en ese momento ha caído de un árbol ante él.
Ni uno ni otro son aún conscientes de ello, y la evolución de la humanidad les hará conscientes algún día de ello, en el futuro, en el cual la telepatía también empezará a ser algo común y cotidiano entre la gente, pudiendo hablar por ese medio, al igual que actualmente podemos hablar con la boca.
Ese será el fin real de Internet y de las pantallas, ya que la gente simplemente no necesitará de esas cosas que actualmente parecen tan imprescindibles, pues estarán en contacto entre ellos por ese otro medio más profundo.
La misma tecnología actual ya apunta hacia esa dirección por el hecho de que ese estado telepático es el único estadio evolutivo que puede dejar atrás el presente.
Al igual que los buenos sentimientos generan los Pu que son efectos circunstanciales, externos, físicos y positivos, como el de la hoja que cae en el agua, sin embargo los malos pensamientos y emociones de un los individuos hacia otros aceleran o retrasan los pu de la naturaleza produce, los aceleran o los ralentizan, haciendo que la persona que ha recibido el Po se altere y se sienta mal, por parecerle que las cosas a su alrededor se aceleran más de lo normal, demasiado para que puedan ser captadas por el individuo, o por el contrario van demasiado lentas haciendo que el individuo no tenga tiempo para esperar a que estas se produzcan.
Usando el mismo escenario del ejemplo anterior se puede decir que, el Po sería sí ante la persona que se anuda un zapato ante el estanque aparece un ave intranquila en el árbol, como puede ser un cuervo graznando, inquieto, y en medio de ese ajetreo pica una hoja, que se cae al estanque de un modo precipitado.
La persona que se anuda el zapato se siente atropellado mentalmente por esa hoja que cae demasiado precipitada, su movimiento y su sonido no encajan con los ciclos mentales más calmados del individuo, le atropellan mentalmente, se tambalea su hilo interior y mental a través del cual el individuo conducía su día, parece que las cosas ya no le encajan como antes, algo se ha salido de su orden natural que hace un momento le aportaba paz y ahora un pequeño caos repentino lo transforma intranquilidad.
Esa persona ha sido atropellada por un Po.
Pero aún no es consciente de lo que eso significa, es decir de por qué se produce, y lo más importante: de cómo asimilarlo para que eso no le intraquilice.
Los Pu son la naturaleza conduciendo a los individuos hacia la buena sociedad de intercambio perfecto entre ellos.
Los Po son la interferencia en ese proyecto.
Aún así la naturaleza siempre termina conduciendo a la sociedad humana hacia su florecimiento pleno, al igual que en el campo conduce la vegetación.
Mientras ese proceso evolutivo tiene lugar se presentan los Pu y los Po.
Al igual que los Pu representan una armonía mental entre los individuos los Po representan un enfrentamiento mental, es decir una guerra mental de la cual los individuos aún no son conscientes de ello, pero sí que reciben su efecto negativo en el caso de que no sepan mantenerse en equilibrio en esas situaciones.
Es decir mantenerse Ahí, tal como la Cenuítica define al mantenerse en equilibrio.
La cenuítica y su práctica, la práctica de las esencias, es un entrenamiento para salir de ese estado salvaje de guerra mental, en el cual la humanidad se encuentra ahora, para transformarlo en una humanidad civilizada también a ese nivel interior.
En el estudio cenuítico, el individuo se sorprenderá, cuando muchos de esos escenarios que consideraba de gran armonía, son en realidad una máscara que esconde una cruel guerra mental de sometimiento dictatorial de unos sobre otros.
El estudio cenuítico se debe de desarrollar dentro del Mapo, que es un término cenuítico para indicar el margen de posibilidades que actualmente ya está presente para poder realizar esta acción dentro de la permisividad, sin molestar a nadie y a su vez sin ser molestado por nadie.
Se entrará en zonas de estudio que pueden ser aún y inimaginables según los enfoques actuales.
Como por ejemplo el hecho de que una persona que pierde su asertividad, no es debido a una pérdida personal de alguna condición que ha quedado reducida, sino que de un modo profundo la persona pierde la asertividad por decisión propia, es decir que deja que esa esencia disminuya en él, para no producir con ello la discriminación de otra determinada esencia en otra persona, con la cual se halla en contacto interno y telepático, aún siendo inconsciente de ello.
Es decir que este es un tema arduo para la actualidad, pues es un terreno nuevo y desconocido, qué hay que empezar a comprender y a caminar.
Es decir, comprender que estamos en un contacto telepático profundo y continuo entre todos, y que es eso lo que produce las anomalías en unos y en otros, además de producir la satisfacciones, cuando todo va bien, es decir, cuando entre los individuos hay buenos pensamientos y buenos sentimientos.
En este terreno de estudio y de evolución nuevo, y aun medio incomprendido, y que a su vez es necesario, para poder seguir adelante como único medio para superar los problemas actuales, es decir, en este escenario, es imprescindible la práctica cenuítica de las esencias, como una sólida ancla que ofrezca la seguridad y estabilidad necesaria para poder seguir desarrollando este estudio y aportando sus beneficios.
Grandes bloques de la comprensión humana, que durante milenios y por el efecto de las represiones dictatoriales del pasado, han permanecido en la inconsciencia y subconciencia colectiva de la humanidad, van a ir aflorando al exterior, como los icebergs que se desprenden de los polos donde habían permanecido durante tanto tiempo, y que a su vez son un símbolo de que algo está cambiando en la humanidad, no solo en su aspecto físico y externo sino también en su interior, en esas grandes zonas de la conciencia que después de un prolongado y milenario sueño ahora se desprenden y despiertan ante los asombrados ojos de todos.
Es importante mantenerse en el contexto igualitario, pues ese cambio no lo trae una única fuente que se comunica al exterior, sino que nace del corazón de todos los individuos, llevando a todos a unirse en el trabajo común y pacifico en la construcción pacífica de una buena sociedad.
En lo cual también se hace imprescindible el estudio y la comprensión de que la humanidad es un solo cuerpo, tal como lo demuestran las fórmulas cenuíticas.
Un abrazo.
Fernando Ortolá
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