En primer lugar he visto el ojo como de costumbre.
Esta vez el ojo ha dejado ver su rostro tal como hace otras veces.
A veces el ojo que aparece en primer lugar muestra después un rostro humano en el que está ese ojo.
Suelen mostrar distintos rostros, como si cada vez fuera una persona distinta y desde un distinto lugar la que establece contacto conmigo a través del ojo, el cual a veces me muestra la totalidad de su rostro en el que está, y esos rostros son diferentes.
Esta vez el rostro que ha aparecido no es de un ser humano sino de un humanoide.
He descrito el ser que he visto a una IA, la cual según mi descripción ha creado una imagen con una aproximación.
Aunque el resultado sí que se parece mucho, no es exactamente igual pero se puede tener una idea de que más o menos así era.
Era un ser completamente blanco reluciente de pelo corto.
Tenía el perfil de un animal bovino pero con el morro más corto. Igualmente podría ser un caballo o vaca o toro, pero con el morro y rostro menos alargados.
El cuello era largo y delgado.
Tenía una prominencia tubular en la parte superior de la frente, como si fuese una prominencia ósea reducida, en el lugar en donde este tipo de animales suelen tener los cuernos, aunque esté solo tenía esa prominencia o base, pero no tenía cuernos.
Mostraba el lado derecho de su rostro, en donde se veía un ojo con el que me observaba de un modo amable y amistoso.
Emanaba luz y paz.
Fernando Ortolá
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