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domingo, 14 de diciembre de 2025

Ena 148. El Exis

He visto una gran esfera de luz que ocupaba una gran parte del campo de visión.
Por la parte externa de ese gran sol y acercándose a su perímetro, por el lado inferior izquierdo, se aproximaba un pequeño ojo oscilando y siguiendo la línea curva de una pequeña porción del perímetro de ese gran círculo iluminado, cómo si quisiera entrar en esa línea curva,  en ese sector de arco.
De pronto el ojo como entrando por una puerta situada en la parte de abajo del perímetro de ese gran círculo de luz ha entrado dentro de este.
Al entrar ha aparecido un paisaje con montañas de fondo.
El horizonte de ese paisaje se amoldaba a la parte interior del perímetro del gran círculo.
Es decir que era un horizonte cóncavo en  el que los dos extremos derecho e izquierdo de la línea del horizonte se curvaban hacia arriba siguiendo la línea del perímetro del círculo pero por la parte interior de este.
Era como un paisaje hundido en el interior de un gran cuenco.
El ojo ha entrado dentro de ese paisaje y ha volado sobre su superficie a una altura de unos doscientos metros pudiendo observar todo lo que había en este.

Comparando con la información contenida en otras visiones puedo interpretar que ese gran círculo de luz se refiere a la dimensión superior en la cual está contenida la dimensión inferior en la que estamos.
Por eso en esa dimensión más alta es decir dentro de ese gran círculo de luz se hallan unidas todas las distancias despacio y de tiempo de nuestra dimensión más baja.
Lo cual significa que a través de ese círculo de luz de la dimensión más alta se puede pasar a cualquier lugar del tiempo y del espacio de nuestras dimensión en un solo instante de salto dimensional, es decir a través de un trayecto que se ha realizado pasando por la dimensión superior para volver a regresar a nuestra dimensión.
Por eso el paisaje al que ha llegado el ojo es la superficie de otro planeta que en nuestra dimensión puede estar lejos a años luz de distancia pero que a través del círculo de luz de la dimensión superior se puede alcanzar en un solo instante.
Por eso la superficie de ese planeta de destino ha aparecido dentro de el gran círculo de luz y el ojo ha podido desplazarse sobre ella.
Igualmente podría haber ido a otro planeta distante de nuestra dimensión pues todos ellos se hayan contenidos dentro de esa dimensión superior es decir dentro de ese gran círculo de luz.
La Cenuítica denomina Exis a ese gran círculo de luz o lugar también situado en el centro de la órbita doblada en ocho a través del cual se alcanza por un momento la dimensión superior que actúa como puente para poder llegar en un instante a cualquier lugar del tiempo y del espacio de nuestra dimensión más baja.
En el momento del salto dimensional se establece igualmente una esfera entronizada entre el lugar de partida y el lugar de destino.

Fernando Ortolá 

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